'Viviendo Discimus' anima a celebrar en grupo el sábado desde San Antonio el solsticio de verano


'Viviendo Discimus' anima a celebrar en grupo el sábado desde San Antonio el solsticio de verano

- Se trata de una tradición que en la ciudad autónoma "se remonta a la época prerromana", según José Manuel Pérez Rivera

- Las referencias de Plinio al encendido de hogares y a los bailes en torno al fuego tienen "mucho que ver" con la actual Noche de San Juan

El próximo sábado es 21 de junio y, por tanto, tendrá lugar el solsticio de verano. La Escuela de Vida 'Viviendo Discimus', un proyecto educativo en el que viene trabajando "desde hace años" el presidente de la asociación Septem Nostra, José Manuel Pérez Rivera, ha romovido un evento a partir de las 21.00 horas en el mirador de San Antonio para "recuperar una celebración que en Ceuta se remonta a la época prerromana" y "participar en un evento mundial". Los solsticios son, según ha recordado Pérez Rivera, "los momentos del año en los que el sol alcanza su mayor o menor altura aparente en el cielo y la duración del día o de la noche son las máximas del año".

La celebración de los solsticios, aunque no se sepa, tiene mucho que ver con el despliegue de la razón que se dio en la Grecia Clásica. La paralización del sol o solsticio fue provocada por el surgimiento del pensamiento direccional. Fue en aquel entonces “cuando Helios, indignado por el nacimiento de Atenea, interrumpió su curso; cuando el pensamiento, rompiendo el equilibrio de los fenómenos, rompió el círculo; fue entonces cuando nacieron tanto nuestro tiempo como nuestro espacio; en aquel entonces nació la orientación, de la que carece el círculo, ya que no tiene ni principio ni fin”.

El presidente de Septem Nostra ha recordado que la celebración del solsticio de verano en Ceuta se remonta "a la época prerromana". Relacionado con el sol, en la cima del Yebel Musa, se celebraba en época romana, según nos narra Plinio el Viejo (H.N., V, 7), "una festividad popular relacionada con los cultos solares". Así la describe Plinio: 'Durante el día no se veía a nadie: todo estaba en silencio como en el desierto. Un mudo temor religioso se apoderaba del espíritu al llega a la cima y contemplarla, bajo las nubes y en proximidad del círculo lunar. Durante la noche, se encendían miles de fuegos, mientras egipanes y sátiros ejecutaban sus danzas, al son de acordes de flautas, címbalos y tambores…'.

Esta festividad, "si nos atenemos a la descripción que hace Plinio", reflexiona Pérez Rivera, "debía celebrarse en verano, cuando las condiciones climatológicas permitían pasar la noche en la cima y la referencia al encendido de hogares y a los bailes en torno al fuego tiene mucho que ver con la actual celebración de la 'Noche de San Juan', muy relacionada con los característicos ritos de celebración del solsticio estival".

'Viviendo Discimus' anima a celebrar en grupo el sábado desde San Antonio el solsticio de verano