SERVICIOS URBANOS

Las medidas de distanciamiento social en las playas marcan el inicio de la temporada de baño

Las medidas de distanciamiento social en las playas marcan el inicio de la temporada de baño
Personal de empresas municipales controlará el aforo de las playas.
Personal de empresas municipales controlará el aforo de las playas.  
La Ciudad ha optado por no permitir el uso de colchonetas y balones para "limitar el contacto social y, por tanto, la posibilidad de que se produzcan contagios".

La Consejería de Medio Ambiente y Servicios Urbano ha activado este lunes "todos los servicios" ante el comienzo de la temporada de playas, que ha estado marcado "por la adopción de medidas especiales de seguridad y de distanciamiento social que eviten riesgo de contagio de la enfermedad del coronavirus". Personal de Amgevicesa y Obimace se encargará de controlar el aforo en las entradas y salidas a las zonas de baño.

Del mismo modo, y ya en los arenales, informadores, también empleados de empresas municipales junto con personal de las Brigadas Verdes, se encargarán de "recordar a los usuarios de las playas las recomendaciones sanitarias y la importancia de evitar aglomeraciones". Por ese motivo, la Ciudad ha optado por no permitir el uso de colchonetas y balones para limitar el contacto social y, por tanto, la posibilidad de que se produzcan contagios.

A todas estas decisiones se ha sumado el complemento de la cartelería, con la que se recuerdan las normas a seguir por los bañistas; pautas que también se darán a través de un servicio de megafonía que, en intervalos de 15 minutos, insistirá en todas las indicaciones que garanticen la máxima protección de la ciudadanía. En las duchas y aseos públicos se han incrementado las tareas de limpieza y desinfección que se complementará con un refuerzo del servicio de recogida de residuos, a cargo de la concesionaria del contrato de limpieza pública viaria, la empresa TRACE.

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Por lo demás, la Consejería también ha iniciado este lunes el servicio de salvamento y socorrismo en las playas que, en la última reunión del Consejo de Gobierno, fue declarado esencial y pueda prestarse así en este arranque de la temporada de baño. En virtud de este acuerdo, la empresa que lo ha prestado durante los últimos años, Marsave Mallorca, seguirá encargándose de este cometido, que comprende tanto la vigilancia y rescate como la asistencia sanitaria en las zonas del litoral habilitadas para el baño.

Marsave empleará a 32 trabajadores, -de los que 27 serán socorristas y cinco técnicos sanitarios y de emergencias, para prestar servicio en los cincos puestos fijos y las diez sillas elevadas de vigilancia instaladas por la Consejería de Medio Ambiente y Servicios Urbanos en las playas de Ribera, Chorrillo, Benítez, Almadraba y Tarajal.

Además de la vigilancia en el litoral, la empresa dispone de tres embarcaciones, una lancha semirrígida de seis metros de eslora y dos motos náuticas habilitadas específicamente para tareas de rescate y salvamento, que incorporan una camilla, además de una ambulancia de soporte vital avanzado y un vehículo todoterreno.

Por otra parte, en cada uno de los módulos de socorrismo instalados en las playas de Ribera, Benítez, Chorrillo, Tarajal y Almadraba se dispone de un desfibrilador semiautomático.

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Asimismo, la Policía Local se ha incorporado a las tareas de vigilancia en las zonas de baño, a lo que destinará más de una decena de funcionarios, distribuidos en dos turnos, que reforzarán la seguridad de lunes a domingo en las playas de mayor afluencia, que son las de La Ribera, Chorrillo, Benítez, Almadraba y Tarajal, en horario de 12.30 a 19.30 horas. A ello se sumará las patrullas normales que realizarán labores de apoyo a esta vigilancia específica en playas.

Por último, y tal y como ha venido haciendo desde el inicio de la pandemia causada por coronavirus, la Consejería de Medio Ambiente y Servicios Urbanos ha realizado un llamamiento a la colaboración ciudadana, aspecto fundamental para que todas las medidas puestas en marcha por la Ciudad surtan efecto y eviten que se produzcan casos de la COVID-19.

Renovación de las Banderas Azules

Por otra parte, las playas de La Ribera y El Chorrillo han renovado por decimocuarto año consecutivo la Bandera Azul, que acredita la calidad de las aguas, de los servicios generales que se prestan en ellas, la seguridad y cuestiones relativas a la ordenación medioambiental. Un jurado internacional concede el distintivo, que, en este 2020, han merecido, en España, 589 en playas, puertos deportivos y embarcaciones turísticas, que ondearán a partir del próximo mes de junio.

La Bandera Azul es un galardón anual y un sistema de certificación de la calidad ambiental desarrollado por la Fundación de Educación Ambiental (FEE) desde 1987. Promueve y premia la participación en iniciativas ambientales voluntarias de las autoridades municipales, la población local y visitante y los agentes del sector del turismo. Los criterios para obtener la Bandera Azul se agrupan en cuatro áreas: calidad de las aguas de baño, Información y educación ambiental, gestión ambiental y seguridad, servicios e instalaciones.

Las medidas de distanciamiento social en las playas marcan el inicio de la temporada de baño