CRÓNICA

La Asamblea recupera la plácida vieja normalidad en ausencia de Vox

La Asamblea recupera la plácida vieja normalidad en ausencia de Vox
Salón de plenos
Salón de plenos
La retirada del resto de iniciativas de Vox evitó que se votaran sin debate, propiciando además que, por un lado, la sesión fuera mas ágil y fluiday por otro, permitió recuperar al menos por un día la plácida vieja normalidad que imperaba, salvo contadas excepciones, en las sesiones plenarias hasta la irrupción de Vox.

La espantada de los diputados del grupo parlamentario Vox tras retirarse del orden del día el debate sobre el calendario laboral y la inclusión de las pascuas musulmanas, una cuestión en la que han centrado todos sus esfuerzos en las últimas semanas, obligó a replantear la sesión plenaria.  Durante los largos minutos que transcurrieron desde la salida de los diputados ultra hasta que comunicaron la retirada de sus propuestas del orden del día,  se planteó una duda procedimental. ¿Qué hacer con las propuestas de Vox si no hay diputados para defenderlas?

Para la secretaria general, María Dolores Pastilla, se debía seguir adelante con el Reglamento d ela Asamblea como si nada, esto s es, dar la palabra al portavoz de Vox.  "¿Cómo procedo llamar al portavoz si no está?”, se preguntaba la vicepresidenta de la Mesa, la socialista Cristina Pérez, en ese momento al frente de la presidencia de la Asamblea en ausencia de Vivas. “Le tengo que dar la palabra a quien no está”, argumentaba. 

Pero el Reglamento es el Reglamento, aunque choque frontalmente con las evidencias. Y la secretaria recordó que la Asamblea debía “votar sin que nadie presente la propuesta” al estar esta en el orden del día. Y así se hizo, con un voto en contra unánime a l propuesta de Vox de garantizar que todos las licitaciones exijan que “todos los productos sean españoles”.

La retirada del resto de iniciativas de Vox por parte del grupo parlamentario evitó que se votaran en falso, propiciando además que, por un lado, la sesión fuera mas ágil y fluida, acortándose hasta mediodía a reducirse el número de propuestas y de turnos de palabra, y por otro, logrando de paso que la Asamblea recuperar al menos por un día la plácida vieja normalidad que imperaba en las sesiones plenarias hasta la irrupción de Vox.

La Asamblea recupera la plácida vieja normalidad en ausencia de Vox