Bel se autodefine como 'concejala 24 horas' para intentar justificar el uso del coche de la Ciudad


Bel se autodefine como 'concejala 24 horas' para intentar justificar el uso del coche de la Ciudad

-Bel anuncia un plan para reducir la flota de vehículos de la Ciudad Autónoma en un 30 por ciento

-La entonces consejera de Medio Ambiente ha reconocido que no fue correcto usar la furgoneta para repartir la propaganda electoral, pero asegura que es la única vez que pudo exceder su uso

-Bel asegura que pagaba la gasolina de su bolsillo a pesar de que utilizaba el vehículo para "controlar" el servicio de basura y limpieza viaria de doce a tres de la madrugada y a las siete de la mañana de lunes a domingo

“Tenemos constancia de que un vehículo público ha sido usado para la campaña del PP, y lejos de pretender que todos los partidos tengan acceso a un vehículo público para realizar sus campañas electorales entendemos que es injusto y que roza la ilegalidad. Un miembro del PP ha usado en campaña un vehículo municipal”, ha terminado el concejal de Caballas, Juan Luis Aróstegui, su primer turno de palabra en la interpelación dirigida al Gobierno para conocer cuántos vehículos componen el parque móvil de la Ciudad Autónoma, cuánto cuestan sus seguros, cuánto su consumo de gasolina y quiénes están autorizados a conducirlos.

Con anterioridad Aróstegui había hablado de la “fina línea” que separa lo público de lo privado en la vida de un concejal y un consejero; le había recordado al PP que por “más votos que tenga” sus miembros están obligados a cumplir la legalidad y le había lanzado, mirada incriminatorias incluida, al presidente que durante el debate electoral que mantuvo en la Cadena Ser se llevó a asesores de su Gobierno que no de su partido.

Al otro lado del salón de Plenos, como en un duelo del oeste, escuchaba atenta la hoy consejera o “concejala”, según ella misma, de Presidencia, Yolanda Bel. Le tocaba a ella la acusación, y era su turno para defenderse. En aquel entonces, Bel llevaba el área de Medio Ambiente, encargada de servicios “esenciales” como la limpieza viaria y la recogida de basura. Bel, quizás a sabiendas de que en campaña la pillaron con el carrito del helado, ha mantenido este lunes un tono más sosegado del que en ella es habitual.

La entonces consejera de Medio Ambiente ha intentado aclarar el uso que hace del vehículo público. Y para tratar de justificarlo ha recurrido a ensalzar lo importante de su labor de entonces y lo diligente y solicita que es con las responsabilidades que Vivas le había encomendado la pasada legislatura.

Así ha dejado claro que un concejal que como ella sea responsable de servicios esenciales “no tiene horario. Si hay algún consejero 24 horas disponible al cien por cien ese es el que se encargue de los servicios urbanos básicos, de la limpieza viaria, de los vertederos y de los parques y jardines”, ha aclarado.

Y sí, conducía ese vehículo de la Ciudad Autónoma. Y lo hacía en aras a controlar el servicio de limpieza y recogida de basura. “La consejera de Medio Ambiente hacía el control con su propio coche, pero los trabajadores, que no estaban acostumbrados a eso, se sintieron coaccionados porque decían que iba camuflada, así que decidí que no quería coaccionar a nadie y cogí el vehículo que tuviera el escudo más grande de la Ciudad”, ha explicado.

Fruto de su labor de control que, según ella misma ha relatado, comenzaba a las doce de la medianoche para terminar a las tres de la madrugada y en ocasiones retomarla a las siete de la mañana de “lunes a domingo” el Ejecutivo sancionó a la empresa encargada de la limpieza viaria y la recogida de basura con más de cien millones de pesetas. “Esta empresa inicia su recogida a las doce de la noche y yo iba a comprobar que lo hacía detrás del camión”, ha llegado a decir Bel. Y esto incluso los fines de semana.

Por si todo esto no fuera poca prueba de su entrega al servicio y la responsabilidad encomendada, Bel ha aportado un dato. Otro vehículo similar dedicado a esas mismas funciones de control consume al mes 87 euros de gasolina el que ella usaba 13 euros. La razón de la diferencia a pesar del control exhaustivo de Bel y el deducido kilometraje está en que “pagaba de mi bolsillo la gasolina”, ha aseverado.

Pero aún hay más. Bel ha osado poner sobre la mesa sin arrojar una cifra que con su esforzada labor de control había ahorrado dinero a las arcas públicas. Su argumento es que podría haber utilizado un coche y un chófer de la Ciudad Autónoma para realizar esa función, con el consiguiente gasto en horas extras del chófer.

A pesar de todos estos argumentos para tratar de justificarse, a Bel no le ha quedado más remedio que reconocer que repartir propaganda del PP con el coche de la Ciudad Autónoma no estuvo bien. Así que ha apelado a que esa fue la única vez que cruzo la “fina línea” que separa lo público de lo privado. “En un ocasión, porque sólo ha podido verlo, sola en una, la única que usted me podrá mostrar”, le ha enfatizado a Aróstegui y al Pleno.

Aróstegui no ha comprado los argumentos de Bel. “Incluso los controladores no deben descargar propaganda del PP. No se exceda en la explicación que está cogida por alfileritos y no me haga decirle donde he visto yo la furgoneta los fines de semana”.

Plan de reducción de flota

De las cuestiones que realmente recogía la interpelación pocos datos claros. Y eso que Bel ha anunciado un plan para reducir el 30 por ciento de los vehículos de los que dispone la Ciudad.

Algo que, según la titular hoy de Presidencia y por tanto la controladora del Parque Móvil municipal, supondrá un importante ahorro en seguros, combustible, inspecciones técnica y mantenimiento a la vez que puede reportar ingresos, ya que algunos de los vehículos podrían venderse.

Si no se ha llevado a efecto el Plan ya es, según ha explicado Bel, por falta de espacio para acumular los vehículos retirados, de ahí que se vaya apostar por la venta de los que se pueda

Pero volviendo a la interpelación y a las cuestiones, ¿con cuántos vehículos cuenta la Ciudad Autónoma? Bel no ha aportado el dato a pesar de saber que va a prescindir del 30 por ciento. ¿Cuánto cuestan sus seguros? Tampoco ha dado Bel un dato global, pero sí ha informado que hay seguros para turismos que salen por 155 euros y otros como los de los caminos de bomberos que se van a los 400 euros. ¿Quiénes están autorizados a conducir esos vehículos y cuál es el sistema para adjudicarlos? Cualquier funcionario que cumpla legalmente los requisitos ya que los seguros van a nombre de la Ciudad Autónoma. Y sobre el consumo de gasolina, ningún dato más que la que paga Bel de su bolsillo y el coche homólogo, 13 euros contra 87.

Bel se autodefine como 'concejala 24 horas' para intentar justificar el uso del coche de la Ciudad