Caballas instará al Pleno a liderar una acción coordinada para "ordenar" la rutina en los polígonos

Caballas instará al Pleno a liderar una acción coordinada para "ordenar" la rutina en los polígonos
Aróstegui y Ali, durante una rueda de prensa.

- La coalición reclama un convenio con Interior para "regular las funciones que cada administración debe desarrollar para garantizar la fluidez del tráfico y del tránsito de personas en la zona fronteriza"

- También apuesta por elaborar y ejecutar "un Plan de Inversiones Públicas y un Reglamento de Funcionamiento en el que figuren "los horarios de acceso y la vigilancia y control de los mismos"


Caballas opina que la situación en los polígonos del Tarajal está adquiriendo "una dimensión que requiere una intervención inmediata de los poderes públicos sin escatimar medios ni esfuerzos" y, para organizarla, propondrá al Pleno que la Ciudad suscriba un convenio con el Ministerio del Interior "en el que queden reguladas las funciones que cada una de las administraciones debe desarrollar para garantizar la fluidez del tráfico y del tránsito de personas en la zona fronteriza".

Además, propondrá a la Corporación que se elabore y ejecute "un Plan de Inversiones Públicas que permita racionalizar y ordenar el tráfico de mercancías por la frontera" y un Reglamento de Funcionamiento "que permita ordenar la actividad comercial que allí se desarrolla, en el que deberán figurar, obligatoriamente, los horarios de acceso y la vigilancia y control de los mismos".

Para la coalición "todo cuanto acontece en torno a la frontera del Tarajal, ya sea la actividad económica que se desarrolla en los Polígonos, el tráfico en las zonas aledañas, y el propio tránsito fronterizo, está adquiriendo tintes verdaderamente dramáticos. No es ninguna novedad".

A juicio de los localistas es precisamente esta circunstancia "la que provoca una mayor y más justificada indignación". Para Caballas "nadie puede entender cómo es posible que las administraciones públicas no sean capaces de encontrar una solución medio razonable a lo que sin duda constituye una auténtica vergüenza, además de un peligro muy serio".

Los de Mohamed Ali ya elevaron en 2013 una propuesta al Pleno en la que alertaban de que en la zona "reina la anarquía en el sentido literal del término" y criticaban que "las administraciones se mueven en una especie de esquizofrenia que las lleva a tomar decisiones improvisadas, y a veces contradictorias, sin planificación alguna y sin más objetivos que evitar los conflictos cuando estos alcanzan niveles insoportables".

"Unos por otros, la casa sin barrer"

En otra propuesta de la pasada legislatura, Caballas ya alertó también de que "el tránsito de personas por la frontera del Tarajal, en su doble dirección, se ha convertido en un elemento esencial del modo de vida de los ceutíes, que influye además, de manera decisiva, en todos los órdenes de la vida social".

A pesar de ello, desde su punto de vista "la actuación del Gobierno de la Ciudad hasta la fecha ha sido absolutamente errática, cuando no irresponsable", porque "utilizando la distribución de competencias como una excusa, nunca ha querido acometer con la firmeza y la decisión que se requiere el gravísimo problema que se vive en aquella zona y que, lejos de amainar, se va recrudeciendo por momentos".

"Es cierto que en aquella zona diabólica, se concitan, los intereses privados de las empresas allí instaladas, las competencias propias de la Delegación del Gobierno, las de la Ciudad, y para colmo, las repercusiones de las decisiones que de manera autónoma adoptan las autoridades marroquíes, con lo que no resulta sencillo desentrañar tan complejo galimatías respetado la legalidad, el marco competencial, y todos los intereses en juego", reconoce Caballas, que no obstante opina que "lo que resulta también evidente es que el camino no puede ser la inhibición porque los ciudadanos asisten atónitos a un 'unos por otros, la casa sin barrer' que resulta inexplicable e indefendible".

Caballas instará al Pleno a liderar una acción coordinada para "ordenar" la rutina en los polígonos