El diputado Javier Celaya y los senadores Cristina Díaz y Abdelhakim Abdeselam acusan al Ejecutivo de Pedro Sánchez de “eludir responsabilidades”
El balance presentado por la Delegación del Gobierno en Ceuta ha sido duramente criticado por los representantes ceutíes en las Cortes Generales. El diputado Javier Celaya y los senadores Cristina Díaz y Abdelhakim Abdeselam han acusado al Ejecutivo de Pedro Sánchez de “eludir responsabilidades” en competencias estatales clave y de ofrecer un relato “que no se ajusta a la realidad que viven los ceutíes cada día”.
En su declaración conjunta, los parlamentarios afirman que “Ceuta no necesita propaganda, necesita responsabilidad y soluciones”. Critican que el Gobierno se atribuya mejoras en empleo o protección social, pero rechace su responsabilidad en áreas donde los indicadores son negativos. “No se puede gobernar a la carta ni hacer política por entregas”, denuncian.
Educación en retroceso, sin soluciones a la vista
Los datos educativos en Ceuta, señalan, contradicen el discurso optimista del Gobierno. La ciudad presenta la tasa de abandono escolar más alta de España, con un 14,6 % en 2024, superando la media nacional. Además, el último informe PISA deja a Ceuta en los últimos puestos en matemáticas (395), lectura (404) y ciencias (410). En pensamiento creativo, los estudiantes ceutíes obtienen solo 26,1 puntos, muy por debajo de la media nacional de 32,8.
“¿En qué quedamos?”, se preguntan los parlamentarios. “Si el Gobierno se atribuye la mejora en el empleo o el impulso del Ingreso Mínimo Vital, también debe asumir el colapso sanitario, el fracaso educativo y la desatención a nuestros mayores”, afirman tajantes.
Sanidad colapsada bajo gestión estatal
La situación de la sanidad pública es uno de los puntos más críticos. "Durante semanas, Ceuta no ha contado con un solo psiquiatra en activo, las consultas médicas se suspenden por falta de especialistas y las listas de espera siguen creciendo"; todo ello, recuerdan, bajo la gestión directa del INGESA, dependiente del Ministerio de Sanidad.
También el sistema de atención a la dependencia está paralizado. “La atención a personas dependientes está bloqueada, con retrasos inadmisibles en la valoración de grado, el reconocimiento de prestaciones y la ejecución de ayudas”, critican. El IMSERSO, responsable directo, “tampoco está cumpliendo con sus obligaciones”.
Empleo juvenil en cifras alarmantes
El balance gubernamental destaca la creación de empleo y el aumento de afiliación a la Seguridad Social. Sin embargo, los datos siguen colocando a Ceuta en una posición crítica que no pasa desapercibida para los populares.
La tasa de paro se mantiene en el 23,6 %, mientras que el desempleo juvenil alcanza el 60,9 %, una de las cifras más altas del país. “Las políticas activas de empleo, que dependen del SEPE y del Gobierno central, no están dando resultados”, aseguran los representantes.
“Los ciudadanos no entienden de millones anunciados y mal invertidos si siguen sin médicos, si sus hijos no progresan en el sistema educativo, si no reciben la atención que necesitan, si no encuentran oportunidades reales de empleo”, insisten al respecto.
Frontera sin medios ni mejoras
En materia de seguridad, los parlamentarios hacen referencia las denuncias continuas de sindicatos policiales y asociaciones de guardias civiles. Según relatan, el paso fronterizo de El Tarajal sigue operando con falta de recursos humanos y materiales, sin mejoras laborales ni seguridad operativa suficientes: “Es el Estado, y no otra administración, quien debe garantizar condiciones dignas a quienes protegen nuestras fronteras”.
Un Plan Estratégico sin ejecución
Los representantes también han mostrado su preocupación por la falta de avances en el Plan Integral de Desarrollo Socioeconómico. El proyecto, presentado por el Gobierno como una apuesta por el futuro de Ceuta, sigue paralizado, ya que "no se han consignado partidas específicas ni se ha activado un calendario de ejecución, lo que deja el plan en papel mojado y sin impacto real”.
Sobre los fondos europeos, destacan que aunque parte de su gestión se realiza a través de la sociedad municipal PROCESA, es el Gobierno quien define las líneas estratégicas, asigna los recursos y evalúa los resultados. Por ello, consideran que "no se puede presumir de ejecución cuando interesa y responsabilizar a otros cuando no se traducen en mejoras visibles para los ciudadanos”.
Llamamiento a una gestión seria y comprometida
Como colofón, Celaya, Díaz y Abdeselam concluyen reclamando que el Gobierno de España abandone el triunfalismo y actúe con responsabilidad. “Ceuta merece un gobierno que cumpla, no que se excuse”, afirman.
“Estamos hartos de un Gobierno que no quiere ver los problemas, ya sea por incapacidad para resolverlos o por ignorancia de la realidad que vive esta ciudad”, zanjan
