Una frase mal interpretada por Chandiramani acaba llevando sacando el debate de si está bien o mal que la ciudad con mayor pobreza del país mantenga salarios políticos de 6.000 euros mensuales a cuestionar si el Gobierno compra o no voluntades y teje una red clientelar con las subvenciones directas a las asociaciones
El líder de Ceuta Ya!, Mohamed Mustafa, ha usado su “enmienda instrumental” a los Presupuestos de la Ciudad para 2026, para insistir en un asunto nuclear de su visión y de su acción política, la lucha contra la pobreza y la desigualdad que asola a Ceuta. Y lo ha hecho con en enganche de pedir que se rebajen los sueldos políticos para ahorrar algo más de medio millón de euros en 2026. Así, ha acabado por acusar y señalar al Gobierno de Juan Vivas de los inaceptables datos de pobreza y desigualdad que sufren muchas familias de la ciudad.
“En cuanto índices sociales, Ceuta está siempre a la cola del país ¿Es fruto de la casualidad? Claro que no. Es fruto de una política determinada. Es fruto de una política concretan. La política que han implementado durante años. De su política, señora consejera”, le ha espetado en un momento de su discurso Mustafa a la consejera de Hacienda, Kissy Chandiramani.
¿Cómo se pasa de defender una propuesta que pasaba por rebajar los sueldos políticos para ahorrar algo más de medio millón de euros en 2026. Así, ha acabado por acusar y señalar al Gobierno de Juan Vivas de los inaceptables datos de pobreza y desigualdad que sufren muchas familias de la ciudad.
¿Cómo se pasa de defender una propuesta que pasaba por rebajar de forma notable las remuneraciones de los cargos políticos de la Ciudad, también los suyos propios a acabar hablando de pobreza? No es tan complicado como parece.
En lo concreto, Mustafa ha repasado y detallado su enmienda:
Rebajar de los actuales 1.700 euros que cobra un diputado raso por asistir a los Plenos a 1.200 y del complemento del portavoz de 600 euros pasar a 300 euros. Es decir, devolver esa remuneración a donde estaba antes de la subida salarial que aplicó el Gobierno con la complicidad de MDyC y PSOE al inicio de la legislatura.
En lo que toca a las vicepresidencias de la Asamblea, Ceuta Ya! pedía pasar de los actuales 82.000 euros anuales a 50.000 euros en 14 pagas, “significa cobrar al mes 3.500 euros ¿Esto es poco para unos cargos que prácticamente no tienen competencias reales?¿Señor León, a usted le parece poco digno recibir 3.500 euros por la labor que hace? Yo creo que no”, le ha dirigido Mustafa al Vicepresidente Primero de la Asamblea.
También pedía bajar el salario al presidente de la Ciudad de los actuales 99.000 euros anuales a 75.000. 5.300 euros al mes. 65.000 euros para los vicepresidentes y pasar de 82.000 a 60.000 euros la remuneración de los consejeros. Pero también tocaban a los directores generales y el jefe de gabinete de Vivas, pidiendo reducir su salario de los 5.000 euros que cobran ahora a 4.500 euros mensuales.
“Yo me pregunto ¿alguien tiene la cara dura de decir que Ceuta Ya! Hace demagogia o que proponemos sueldos de miseria?¿Alguien tiene la cara dura de decir eso ¿Alguien puede decir que estamos proponiendo que la política no esté bien remunerada? ¿Alguien puede decir eso? ¿Alguien tiene la valentía de decir a la gente de Ceuta que sueldos de 3.500 o 4.300 euros son poca cosa?”, ha espetado Mustafa tras aclarar que el sueldo más bajo que estaban proponiendo, al margen de los diputados sin cargo en el Ejecutivo era de 3.500 euros mensuales.
Antes de llegar a dejar flotando en el aire estas preguntas había anticipado la respuesta de Chandiramani, a la que vaticinó que iría por el argumentario habitual que deduce que sueldos políticos bajos desincentiva la participación política de personas del sector privado, a los que efectivamente, como novedad, ha añadido este viernes incluso funcionarios bien retribuidos.
Mustafa ya le había reconocido que los sueldos políticos “son una conquista de la clase trabajadora” sin la cual sólo los ricos o los rentistas podrían dedicarse a la política. Pero ha desmarcado de ese ámbito la cuestión:
“La discusión no es si la política debe estar dignamente remunerada. Esa no es la discusión, sino sobre qué es lo que entendemos por dignamente remunerada”, ha centrado la cuestión Mustafa.
Y como flecha ha lanzado: “No se puede entender, ni aceptar, que quienes dirigen los designios de una ciudad asolada por la pobreza se pongan salarios de cerca de 6.000 euros al mes”, ha zanjado Mustafa.
A este argumentario que era la cuestión de fondo, Chandiramani ha replicado rozando la amenaza y aventurado que tal vez sí fuera necesario revisar los gastos políticos y de personal que tiene la Ciudad, pero no en la línea que proponía Mustafa sino recortando la asignación que reciben los Grupos Parlamentarios para su funcionamiento y las remuneraciones del capítulo I del presupuesto que van destinadas de forma directa a algunos cargos políticos de los grupos de la oposición.
Eso ha llevado a Mustafa a repasar luego el uso que Ceuta Ya! hace de los 8.000 euros mensuales que reciben como asignación, básicamente dedicados a poner personal a disposición de la ciudadanía tanto en su sede como en el grupo parlamentario, un personal que sale más caro de 8.000 euros y que acaba sufragándose con parte del sueldo de los cargos políticos del partido, los dos asesores y los dos diputados que han optado por topar su salario y dedicar el sobrante a financiar esa actividad. “Nosotros no recibimos aportaciones de empresas privadas ni pedimos financiación a los bancos ¿puede usted decir lo mismo?”, le ha retado Mustafa a Chandiramani.
La pobreza en la diana
Pero como sea, en realidad Mustafa a dónde quería llegar era a hablar de pobreza, de la exclusión social y la desigualdad y de la falta de medidas que, en su opinión y al de su grupo, contempla una vez más el presupuesto ante esa lacra que sacude a la ciudad.
Es algo que ha quedado algo desdibujado en el discurso, pero en parte no sólo por su voluntad. A Mustafa eso sí, le ha dado para comprar o más bien poner en la balanza esos sueldos de 6.000 euros mensuales que cobran los consejeros con el rechazo sistemático del Gobierno a “aumentar la ayuda al material escolar para que la educación sea verdaderamente universal y gratuita” o la rácana partida destinada a mantener los centros escolares, que como en el caso del Ramón y Cajal acaban cayéndose a cachos. Por poner dos ejemplos. Tampoco ha faltado la referencia al rechazo sistemático a la que quizá sea la propuesta más veces presentada por Ceuta Ya! En esta legislatura, la generación de una pensión complementaria a las pensiones no contributivas. Pensionistas que “malviven con 500 miserables euros al mes” y que en Andalucía, como ha recordado, no sólo reciben la ayuda de la Junta en los mismos términos que su partido ha propuesto sino que el año que viene el PP de Moreno Bonilla ha aprobado subir ese complemento en un 3 por ciento.
“La misma ayuda, señora consejera, la misma ayuda y el mismo partido. Creo sinceramente que ustedes deberían sentir una profunda vergüenza”.
“Nuestra visión de la ciudad es radicalmente opuesta a la del Partido Popular. Tenemos cosmovisiones totalmente distintas. Aprueben y rechacen lo que quieran, señora consejera, que nosotros vamos a abstenernos de participar en algo que entendemos que no es más que un ejercicio de pura propaganda”, le ha cerrado Mustafa a Chandiramani en su primer intervención.
Comprar voluntades o no, he ahí la cuestión
Pero si la idea base de la enmienda y el discurso de Mustafa podía parecer sencilla de entender: Es indecente que se mantengan sueldos políticos recrecidos mientras una gran parte de la población vive en la miseria y con algo menos, medio millón de euros, seguirían teniendo sueldos suficientemente dignos. Todo ha acabado por virar hacia otro debate más complejo y agrío. ¿Compra o no compra voluntades el Gobierno son los sueldos políticos y las subvenciones a entidades de todo tipo y condición?
Una sola frase de Mustafa pronunciada al inicio de su discurso ha llevado la discusión ahí y ha centrado buena parte de la energía de la réplica de Chandiramani. La frase que era en realidad introductoria de su argumentación es esta:
“El clima de impunidad social que ha ido generando el gobierno de Vivas a base de comprar voluntad con dinero público ha logrado que situaciones que en otras latitudes serían consideradas verdaderamente escandalosas aquí pasen desapercibidas”.
Chandiramani la ha tomado por las subvenciones que destina el Presupuesto de la Ciudad a todo tipo de asociaciones de forma directa. Eran 22,7 millones hasta hoy, sin contar a las entidades deportivas, pero sí al Ceuta. Tras las enmiendas aprobadas por el PP y los no adscritos la cifra sube de forma notable añadiendo a esos 22,7 millones una cifra alrededor del millón y medio de euros.
Pero en realidad Mustafa no se refería a eso. Se refería a la subida salarial que se practicó a los cargos políticos al inicio de legislatura y que incluyó un notable aumento de la remuneración de las dos vicepresidencias de la Asamblea, ocupadas, fruto del mismo acuerdo por Melchor León (PSOE) y Fatima Hamed (MDyC).
“Hace dos años el Partido Socialistas y el MDyC decidieron apoyar los presupuestos del Partido Popular. Una de las contrapartidas de aquel apoyo consistió en el acceso de dichos partidos, con los votos del PP, a las Vicepresidencias de la Asamblea, acordando previamente con nocturnidad y alevosía una enorme subida salarial para tales cargos”, prosiguió a su frase antes citada la intervención de Mustafa.
“Me parece que es difamar a todas esas entidades colaboradoras que tiene esta Administración en el ámbito educativo, en el ámbito social, de la salud, de los Servicios Sociales, de la Protección civil, del medio ambiente… Creo que decir que porque reciben algún apoyo por parte de esta Administración en el trabajo que realizan, pues que ya están comprados, me parece insultar la inteligencia y también insultar a todas estas personas”, le ha replicado en cambio Chandiramani.
“Excusatio non petita accusatio manifesta”, le ha devuelto Mustafa. “¿Qué ha querido decir usted? ¿Qué usa las asociaciones para ganarse una red clientelar? ¿Se refiere a que dan pasta a la gente no para cubrir servicios sino para contratarles? ¿Les da dinero a las entidades para que luego les voten?”, le ha preguntado Mustafa ante la salida por la tangente de Chandiramani.
El presupuesto se ha aprobado finalmente con los votos de los 9 diputados del Partido Popular y los 4 de los diputados no adscritos, que no han llegado ni a defender sus enmiendas, habían presentado Navil Rahal (millón y medio más para Acemsa entre otras cosas) y Fidda Mustafa (30.000 euros más para otra asociación, Iman Hwidar, y 450.000 euros para las Brigadas Verdes). En contra han votado el resto de grupos políticos: PSOE, VOX, MDyC y Ceuta Ya.