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La contrarrepobración de Vox

La contrarrepobración de Vox
Imagen de archivo.
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Los de Juan Sergio Redondo presentan una enmienda a la iniciativa de Caballas para repudiar el comportamiento político de la senadora Yolanda Merelo con la intención de “aprovechar la oportunidad” para cuestionar “la idoneidad para ostentar la condición de diputado” de Ali por su procesamiento en el 'caso Emvicesa'.

Reprobación con reprobación se paga. Eso parecen considerar en el Grupo Parlamentario de Vox en la Asamblea, que ha presentado una enmienda a la propuesta al Pleno de Caballas para reprobar a la senadora Yolanda Merelo “por su manifiesta incapacidad para representar con dignidad a los ceutíes”. Su objetivo es que en vez de repudiar a la parlamentaria nacional por denunciar en las Cortes que en el Hospital hay pacientes marroquíes amotinados cuando en realidad se trata de enfermos en estado de vegetativo, según le respondió el Gobierno central, la Corporación condene al portavoz de Caballas, Mohamed Ali, y que le “repruebe de manera contundente y clara mientras detente el cargo”, así como que se “reafirme el compromiso de la misma con la transparencia, la democracia y la lucha contra la corrupción política”.

Los técnicos han apreciado en la primera revisión de la enmienda de Vox una evidente dificultad para aceptarla como tal, pues en “nada” pretende matizar la propuesta de Caballas ni tiene nada que ver ella más allá de la conjugación del verbo principal, por lo que entienden que en todo caso debería formularse como una propuesta nueva.

Vox considera, pese a que Ali aceptó “por cortesía parlamentaria” retirar algunos descalificativos que dedicaba  su propuesta a Merelo, que el texto que hasta pidió a la Justicia retirar del Orden del Día “no cumple con los requisitos para poder ser considerada un ejercicio de las facultades políticas que tienen atribuidas los Grupos de la Asamblea, sino una instrumentalización de este cauce democrático para pervertirlo, transformándolo en una herramienta de descalificación personal y política”.

Sin embargo, pretende “aprovechar la oportunidad” para cuestionar “la idoneidad para ostentar la condición de diputado” de Ali “con la dignidad y distinción  como representante de la población que lleva atribuidas” al estar “acusado formalmente por el Ministerio Fiscal por cargos de prevaricación continuada y organización criminal” en el ‘caso Emvicesa’.

A juicio de Vox “la mala praxis de vincular responsablidad política y penal” es algo “que las distintas agrupaciones de nuestro país, afortunadamente, ya deslindan en sus respectivos códigos éticos”. En concreto, refiere que tanto su formación “como el Partido Popular o el PSOE” ya establecen en su normativa interna “la exigencia para sus cargos públicos de no concurrir como representantes y, en su caso, dimitir, en el supuesto de que se dicte auto de apertura de juicio oral por causa penal”.

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