DESDE JULIO

Las mujeres ya no tienen quién las llore, los hombres sí. Delegación tampoco convoca por violencia machista

Las mujeres ya no tienen quién las llore, los hombres sí. Delegación tampoco convoca por violencia machista
Minuto de silencio en Delegación por las víctimas de la COVID-19. Imagen de archivo.
Minuto de silencio en Delegación por las víctimas de la COVID-19. Imagen de archivo.  

El 23 de julio fue la última vez que las escaleras de acceso a la Delegación de Gobierno fueron escenario de un minuto de silencio en memoria de una víctima de la violencia machista. Así como en la Ciudad han desaparecido las concentraciones contra los feminicidios, en Delegación también se han ido olvidando del compromiso (simbólico) contra la violencia machista y nadie convoca minutos de silencio. 


La oposición decidió plantar al Gobierno, abandonándolo a su suerte en compañía de VOX en los habituales minutos de silencio tras una víctima de la violencia, sea mujer u hombre, después de que los de Redondo impusieran al Ejecutivo precisamente eso, eliminar los términos de violencia machista para sustituirlos por la violencia intrafamiliar, e igualar, como si fuera el mismo problema, los asesinatos de mujeres con los de los hombres a manos ambos de sus parejas.  Desde entonces, los representantes de PSOE, Caballas o MDyC pasaron a sumarse a las convocatorias de Delegación de Gobierno. Con cada víctima se repetía en Ceuta un doble minuto de silencio contra la barbarie machista. Por un lado, en el Ayuntamiento, el presidente de la Ciudad y los dos partidos en el espectro de la derecha, PP y Vox, contra la “violencia intrafamiliar” y, por otro lado, ante la fachada de la Delegación de Gobierno, la delegada hacía lo propio en compañía de la oposición de izquierdas, en este caso contra la violencia machista. Lo que hasta entonces era una de las pocas materias de consenso divide desde hace ya tiempo a los partidos en Ceuta.

Pero, si en la Asamblea PP y Vox han ido pasando por alto asesinatos de casi una decena de muertes sin convocar los minutos de silencio a los que se habían comprometido en acuerdo plenario, sin que se olviden de convocarlos cuando la víctima es varón; al otro lado, en Delegación de Gobierno, las convocatorias han ido perdiendo fuelle hasta desaparecer. El 23 de julio fue la última vez que se repulsó un crimen machista con un minuto de silencio. Desde entonces han muerto nueve mujeres en crímenes considerados como violencia de género, casi un tercio del total de crímenes contabilizados en 2020. La última víctima “oficial” fue el 12 de septiembre: Susana Criado Antón, 61 años, Oviedo (Principado de Asturias). Asesinada por su pareja. Todo ello sin contar con los asesinatos aun en investigación (2) o las 22 asesinadas por familiares (en casi todos los casos a manos de sus hijos), dos feminicidios infnatiles, una muerte por prostitución y cinco asesinatos más sin datos suficientes... Así hasta llegar a las 69 mujeres muertas con violencia intrafamiliar en 2020, solo 33 de ellas consideradas "violencia de género".

Desde Delegación se asegura a Ceuta al Día que se han convocado los minutos de silencio correspondientes, aunque en apariencia no es así. Desde comienzos de año, se contabilizan de forma oficial 33 mujeres asesinadas por sus parejas o ex parejas y solo se ha convocado un minuto de silencio en la mitad de las ocasiones. Las convocatorias desaparecieron, como es lógico, durante el estado de alarma y se recuperaron en junio con motivo del asesinato de una mujer en Úbeda (Jaén). Desde entonces solo ha habido otro minuto de silencio más, el último, el 23 de julio.

Aunque las convocatorias de Delegación eran una respuesta política al nuevo escenario de división en la Asamblea y no hay, como en el caso del Gobierno local, un acuerdo plenario de compromiso para la convocatoria de estos minutos de silencio, sí es cierto que el desinterés creciente por ellos es otro indicio preocupante de los muchos debates trascendentales que está enterrando la pandemia.

Las mujeres ya no tienen quién las llore, los hombres sí. Delegación tampoco convoca por violencia machista