PLENO

El diputado no adscrito se desahoga con Vox: “Representan a un movimiento autoritario”

El diputado no adscrito se desahoga con Vox: “Representan a un movimiento autoritario”
José María Rodríguez, desde el estrado de la Asamblea
José María Rodríguez, desde el estrado de la Asamblea
Jose María Rodríguez, ex miembro de la formación ultra, recuerda a Verdejo que “desde el minuto cero se dedicó a buscarse un sueldo de consejero a espaldas del partido”

El diputado no adscrito José María Rodríguez ha aguantado carros y carretas en cada sesión plenaria desde que decidiera abandonar las filas de Vox por la radicalización de su discurso. Ha soportado chaparrones de desprecios desde la bancada ultra, especialmente de su portavoz, Carlos Verdejo. Y siempre evitaba entrar en el juego y optaba por no responder. Hasta hoy.

"Perdonen por el exceso de efusividad pero alguna vez tenia que ser”, se disculpó el diputado no adscrito tras el desahogo. Califico a Vox de “movimiento autoritario”; reprochó a Verdejo que “desde el minuto cero se dedicara a buscarse un sueldo de consejero, el que fuera, a espaldas del partido”; y respondió también a todas las veces, cientos, que le han tachado de tránsfuga: “Tránsfuga es el que ha estado en siete u ocho partidos, como su presidente”, en alusión a Juan Sergio Redondo, que legó incluso a estar en las listas de Los Verdes. “Y no voy a hablar de los rumores que hay por la ciudad, si lo suyo es dignidad hay un empleo por ahí”, dejó caer Rodríguez dirigiéndose al portavoz de Vox, Carlos Verdejo.

Todo un desahogo en el que reprocha a Vox, “que venían cambiar estas cosas” que vengan a un debate sobre presupuestos con una enmienda ala totalidad, “como quien presenta una marca de aspiradoras o de fregonas, con todo mi respeto para esos sectores”. “Lo que se ha hecho es, básicamente, hablar con los actores sociales que es lo que hay que hacer en vez de presentar un paquete de enmiendas a lo basto ,que es lo que hace en toda España y en Ceuta en particular”, dijo en defensa del diálogo y la negociación entre diferentes.

Palabras que como no podía ser de otra manera terminaron de encender a Verdejo que desde su escaño gesticulaba y gritaba pidiendo su turno de intervención por alusiones. “Dele el turno de réplica, no me importa”, retaba Rodríguez desde la tribuna, “pero el turno de palabra, no el turno de interrupción y marujeo”.

Tras un breve rifirrafe con la presidenta accidental de la Asamblea, Cristina Pérez, en ausencia de Vivas por enfermedad, que le pedía sosiego —“no grite, no estoy sorda”— Verdejo tuvo por fin su turno de réplica, quejándose de la diferencia de trato de la presidencia de la Mesa. 

“Esta Asamblea está pervertida-- rebatía Verdejo-- Usted supera todos los límites, hasta los de Juan Vivas, Se hacen alusiones a este portavoz, se hacen aspavientos y se hace todo cuando este portavoz está en su atril y usted no interviene y da manga ancha a los suyos y se ataca a Vox cuando el punto no tiene nada que ver y deja que se hable (…) es una dictadora, es un soldado más del régimen de Vivas, estoy deseando que pase un año para echarles a todos de aquí”.

“A ver si pasa este año pronto y acabamos con circo y el esperpento cada Pleno”, suspiraba desde el atril Chandiramani, esperando que Verdejo terminara su turno de alusiones para cerrar el debate de los presupuestos para 2022.

El diputado no adscrito se desahoga con Vox: “Representan a un movimiento autoritario”