El hospital ya es legal, la “especulación a la inversa” del Brull y otras historias plenarias

El hospital ya es legal, la “especulación a la inversa” del Brull y otras historias plenarias

-Aróstegui insta al Gobierno a trabajar por recuperar el uso de los terrenos de defensa de forma gratuita al carecer de sentido el uso que condicionaba su gestión por el Ejército

-El Gobierno vota no a la práctica totalidad de propuestas de Caballas y enmenda para eliminar compromisos concretos las del PSOE


Por increíble que pueda parecer, el Hospital Universitario de Ceuta desarrollaba sus servicios hasta este lunes de un modo irregular en lo urbanístico. El Pleno de la Asamblea aprobó la cesión gratuita de la parcela sobre la que se asienta el clínico a la entidad que desde hace años la gestiona, la Seguridad Social. Lo hizo de forma unánime, pero no sin que la oposición señalara lo bochornoso de la situación y aprovechara para hacer sangrar al Gobierno.

El líder de Caballas, Mohamed Alí, aprovechó el despropósito para hacer mofa, “Trae aquí usted un acuerdo de cesión en el que dice que les dan un plazo de cinco años para construir el hospital. Se les ha olvidado que ya está construido”, le espetó Alí a Guillermo Martínez.

Y es que el expediente se inició en octubre de 2002 y ha necesitado de 9 años para finalizarse a pesar de que Ingesa ya requirió al Gobierno local en 2007 a legalizar la situación del centro sanitario.

Alí no dejó pasar la oportunidad y lejos de quedarse sólo con la torpeza y lentitud del Gobierno señaló la oportunidad que abre esta actitud laxa para cumplir con la legalidad entre las administraciones públicas. “No les ha importado dejar en un limbo jurídico al hospital durante años, pero ¿por qué no se obra de este modo con otros terrenos en los que se podrían construir colegios e institutos?”, apuntó Alí.

Brull

Caballas interpeló al Gobierno por los motivos por los que el cuartel del Brull multiplicó por diez su valor. El convenio entre Ciudad y Defensa de 2004 asignaba un valor al cuartel de algo más de 900.000 euros, el pasado año, la Ciudad pagó por el mismo a Defensa algo más de 10 millones de euros.

El Gobierno defendió por boca de Guillermo Martínez que “lo que justificó aquella actuación era el justo equilibrio entre dos administraciones”. El hoy titular de Fomento y Medio Ambiente recordó que gracias a aquel convenio la Ciudad Autónoma recibió 17 inmuebles o parcelas por 5 millones de euros y trato de defender la operación ensalzando el valor urbanístico de las operaciones y recordando la próxima construcción de VPO.

Martínez se apoyó también en lo beneficioso que ha sido para el mercado inmobiliario local que Defensa no haya subastado todas sus propiedades en desuso de golpe, como ha hecho en otras regiones, para no desestabilizar el mercado.

Juan Luis Aróstegui, el encargado de interpelar al Ejecutivo por Caballas, insistió en señalar los aspectos que le parecen a su grupo un despropósito y calificó la operación de “especulación a la inversa”. Y es que en su historia. La Ciudad recalificó el terreno a través de una modificación del Plan General de Ordenación Urbana para acabar pagando diez veces más por una parcela que costaba diez veces menos antes de dicha recalificación. “En las negociaciones entre Defensa y la Ciudad Autónoma siempre sale ganando Defensa”, espetó Aróstegui. Llegó el portavoz de Caballas a remontarse a la política de Defensa de Aznar para explicar las razones que llevan a que la Ciudad esté pagando más por los terrenos de Defensa.

Pero, cuando se cansó de no escuchar una respuesta que le convenciera del Gobierno y de clavarle estacas al Ejecutivo llegó quizás lo más interesante de su discurso por la puerta que abría a las actuaciones futuras.

La tesis expuesta por Aróstegui es sencilla. El suelo no es propiedad de la administración sea la que sea, tan sólo están afectados por el uso, pero en realidad pertenecen como todo el dominio público a los ciudadanos. Una vez que ha desaparecido el uso (la defensa del territorio) que aconsejaba que el Ejército fuera dueño del 40 por ciento del suelo de Ceuta, a Aróstegui se le antoja conveniente desafectar ese uso y devolverlo a los ciudadanos otorgándole otro uso. Pero desafectar no significa pagar por algo de lo que ya se es propietario, sino restituir una situación de anormalidad (el 40 por ciento del suelo de un territorio en manos del Ejército) a través de la cesión gratuita a otra administración. “Es algo de cajón”, concluyó Aróstegui.

El de Caballas instó al Gobierno a que no espere a que “Defensa quiera sentarse a especular con sus terrenos” y que luchen por lograr esa cesión gratis de los terrenos habida cuenta que el uso que justificaba que estuvieran en manos de Defensa ya no existe.

Policía de Barrio

Otro agrio e infructuoso debate se produjo en torno a la Policía de Barrio. El PSOE llevó a Pleno una propuesta para lograr que la Policía Local mediante una reorganización de su personal pudiera ofrecer servicios en todos los barrios. A la misma se sumó Caballas dispuesta a dar su voto a favor de la propuesta del PSOE.

El tema no es nuevo y Carracao recordó como en otras ocasiones el Gobierno había votado en contra de la medida en el Pleno, al tiempo que luego el responsable de turno de Gobernación se apresuraba a decir que sí ante la opinión pública, en la prensa.

Caballas fue más lejos y su portavoz, Mohamed Alí, le recordó al Gobierno que el PP había incluido en sus sucesivos programas electorales la presencia policial durante las 24 horas del día en todos los barrios. “Es un incumplimiento de su partido”, le recordó Alí a la titular de Gobernación, Yolanda Bel. El líder de la oposición también sacó de la hemeroteca su propuesta como UDCE, planteada en el Pleno de mayo de proceder a una reorganización de la plantilla de la Policía Local para procurar mayor presencia en los barrios, algo que entonces el PP votó en contra y que ahora, el propio Vivas reconoce como mérito del Gobierno y se ha fijado lograr un 50 por ciento más de presencia de los agentes en las calles.

Para defenderse del aluvión Bel puso sobre la mesa, los datos que ya aportó Vivas la pasada semana durante su visita a las obras del gimnasio de la Policía Local. Ceuta es la ciudad de España con mayor número de agentes locales por cada mil habitantes, 4. La Policía Local goza de buenas infraestructuras y de estabilidad en lo laboral. Pero esos argumentos los uso en su favor Carracao. Si hay tantos agentes, las infraestructuras son buenas y la estabilidad laboral también “¿Por qué no pone en marcha la Policía de Barrio?”, le preguntó Carracao a Bel.

Fue entonces cuando, la consejera intentó redireccionar su discurso para decir que no debe la política entrar en la organización interna de la policía local. Alí la acusó de hacer dejación de funciones, si eso era así, ya que el presidente le delegó unas competencias que pasan exactamente por organizar las plantillas, entre otras cuestiones.

Bel había enmendado la propuesta de Carracao para decir que el Gobierno se esforzaría en intensificar la labor de la Policía Local, una especie de nadería que poco tenía que ver con la propuesta del PSOE. E incluso a la consejera durante su discurso se le escapó una frase, que dejaba entre ver que su no a la propuesta pasaba más por apuntarse el tanto que por discrepancia real con la misma, cuando dijo que la reorganización de la policía que está llevando a cabo el Gobierno “persigue lograr la policía de distrito y cuando la tengamos creada la daremos a conocer”.

Un lapsus ampliamente recriminado por Carracao y Alí. Pero lo mejor llegó a la hora de votar. El PSOE que no estaba de acuerdo con la enmienda de buenas intenciones presentada por el PP votó a favor de la propuesta con la enmienda de sustitución presentada por el PP. Caballas, sorprendido, preguntó cómo quedaba el texto y qué se estaba votando exactamente. El Pleno se convirtió durante los siguientes diez minutos en una especie de escena de película de los hermanos Marx, en dónde casi todo el mundo evidenciaba no saber el reglamento y, a pesar de ese desconocimiento, Vivas se permitió el lujo de impartir una clase sobre el mismo a Carracao.

El portavoz socialista harto de aquel enredo cuando fue preguntado por Vivas por si prefería retirar su propuesta al entenderla desvirtuada por la enmienda de Bel, espetó: “pero entonces ¿van a crear la policía de barrio o no?”, centrando de golpe de nuevo el debate en el punto que a su grupo le interesaba. Entre risas, Vivas reinterpretó el sentido de la enmienda de Bel y lo concretó accediendo al compromiso requerido por el PSOE.

No a Caballas y buenas intenciones al PSOE

En otras propuestas del PSOE el gobierno actuó de forma parecida a lo que hizo con la Policía de Barrio. En contraste con el no rotundo que arrojó a las propuestas que partieron desde Caballas, para el PSOE el Gobierno y el PP tendían la mano con enmiendas de buena voluntad que vaciaban en parte el contenido concreto de lo que pedía el grupo de Carracao.

Así, el PSOE presentó una propuesta para reorientar la política de becas y lograr mediante la creación de un banco de libros la gratuidad de los mismos. El PP enmendó el texto para incluir un condicionante, sí, siempre y cuando primero el Ministerio de Educación envíe más dinero a Ceuta a tal efecto.

Y parecido sucedió con el uso futuro de los edificios que se espera ceda Defensa del Hospital Militar. El PSOE propuso crear un centro de media estancia para enfermos psiquiátricos, una unidad de salud mental y para pacientes crónicos. El Gobierno le enmendó la propuesta condicionándola a la viabilidad que debía venir recogida por informes técnicos, competenciales y económicos.

Entonces irrumpió Caballas por boca de Aróstegui para evidenciar la situación. “Aquí hay un conjunto de propuestas bien intencionadas, pero sin compromiso. El Pleno hay que tomárselo más en serio. Los ciudadanos deben tener la certeza de que si aquí se aprueba algo, se va a hacer. ¿La Policía de Barrio? Si bueno, tal vez… ¿las becas? Lo mismo sí si el Ministerio… ¡O sí o no! Estas dos instalaciones que pide el PSOE son necesarias pase lo que pase, digan lo que digan los militares. Enterrar la posibilidad de que esto se pueda construir en excusas de informes cuando son dos instalaciones necesarias es una burla a la ciudadanía. Aquí se presentan todos como muy buenos, muy activos y muy dinámicos, pero no hacen nada. ¿Cuánto tiempo lleva vacío el hospital civil? Si es sí, lo hacemos, que es que no, no. Pero esto es cansino”, se quejó Aróstegui.

Nueve horas de Pleno, dos de Gobierno y siete de oposición

Y es que el Pleno de ayer, eterno, terminó a las nueve de la noche y comenzó a las nueve y media de la mañana, puso en evidencia que el Gobierno vota a cualquier propuesta de Caballas no, casi se diría que por norma, y no concede mucho más margen al PSOE, al que o rechaza las propuestas o se las modifica con enmiendas que las vacían de contenido.

En esta sesión maratoniana también se evidenció el cansancio de los diputados, que a veces parecían contestar e intervenir por inercia y que lograr relevancia y minutos en los medios con los asuntos llevados a Pleno es más caro que nunca. Y la preocupación de la oposición va desde las grandes cuestiones como el empleo, la seguridad o la deuda a las más pequeñas, el PSOE presentó dos iniciativas a favor de los animales de compañía.

La oposición parece decidida a obligar más al Gobierno que anteriores legislaturas, presenta más propuestas que nunca y no se constriñe a la fórmula de las mociones de urgencia como las dos pasadas legislaturas, sino que usa la herramienta de las propuestas. Tanto es así, que en la larguísima sesión de ayer, de las casi nueve horas de Pleno, a penas dos correspondieron a iniciativas del Gobierno, las otras siete horas las ideas para el debate las puso la oposición.

Y junto con las propuestas al Gobierno se le exigen más explicaciones que nunca. Hasta doce interpelaciones tuvo que soportar el Ejecutivo. Todos juegan al desgaste y lo hacen en todos los sentidos, hasta en el físico. Carracao tuvo que pedir un receso para acudir al servicio. “No aguanto más”, explicó entre las risas de los asistentes. El Gobierno intenta aburrir a la oposición negando la aprobación de sus propuestas o dejándolas sin sentido y la oposición castiga al Gobierno, y le obliga a dar explicaciones sobre todos los temas, cuestiona hasta el reglamento y logra también cansar a los consejeros.

En esa labor ayuda el reparto de voces de la oposición, en especial en Caballas, donde Alí y Aróstegui comparten protagonismo, pero también intervienen sus otros dos diputados, Fatima Hamed y Abdelkader Maanan de forma asidua y normal

Que el Pleno tiene más contenido y resulta más interesante se evidencia también con la asistencia a la sesión. En el turno de mañana, era difícil encontrar un asiento. Contrasta con lo que sucedía en otras legislaturas cuando la grada estaba más bien vacía. La actitud y el celo de la oposición dignifican las sesiones plenarias

El hospital ya es legal, la “especulación a la inversa” del Brull y otras historias plenarias