Marruecos impide a 200 migrantes acercarse a los espigones y España defiende el rechazo en frontera

Marruecos impide a 200 migrantes acercarse a los espigones y España defiende el rechazo en frontera
Sánchez-Cortes y González Pérez, este miércoles.

- Las Fuerzas de Seguridad del país vecino han evitado que unos 200 subsaharianos intentasen acceder durante la madrugada de este miércoles a la ciudad autónoma por Benzú y el Tarajal

- El delegado calcula que "entre 1.800 y 2.000" indocumentados esperan en el entorno de Ceuta

- La secretaria de Estado de Seguridad avala las denominadas 'devoluciones en caliente'


Las Fuerzas de Seguridad del Reino de Marruecos han impedido durante la madrugada de este miércoles que dos grupos formados por “unos 80” y “unos 100” migrantes de origen subsahariano se acercasen hasta los espigones marítimos fronterizos del Tarajal y Benzú, ubicados en los dos extremos del perímetro que separa la ciudad española del país vecino, para intentar acceder a territorio español, según ha informado el delegado del Gobierno, Francisco Antonio González Pérez, en declaraciones a los medios.

El delegado ha cifrado “entre 1.800 y 2.000 subsaharianos” el número de migrantes indocumentados de origen subsahariano que aguarda en los montes de “la zona más próxima a Ceuta” una oportunidad para saltar su doble vallado fronterizo.

“Es un número que varía frecuentemente porque Marruecos lanza de vez en cuando operaciones para detenerles o dispersarles de alguna manera”, ha advertido González Pérez, quien ha asegurado que el Gobierno “no se plantea” reforzar los medios humanos de la Guardia Civil disponibles para la custodia de la frontera.

La Administración General del Estado sí tiene previsto iniciar “este año” las obras de ampliación y refuerzo de la seguridad en los dos espigones marítimos fronterizos de Ceuta, cuyos proyectos “ya están terminados”. Interior anunció hace un año, justo después de que 15 personas perdiesen la vida en un intento de salto en grupo rodeando el del Tarajal, que las acometería de forma urgente.

González Pérez ha defendido la figura del “rechazo en frontera” aplicada este martes por la Benemérita a los 6 indocumentados que consiguieron encaramarse a la valla del espigón de Benzú, en aguas del Estrecho de Gibraltar, y que tras bajar voluntariamente y ser atendidos por Cruz Roja fueron entregados a las autoridades marroquíes.

“En España no se puede entrar forzando la frontera y lo que hizo la Guardia Civil fue, tras corroborar que todos se encontraban en buen estado de salud, fue aplicar los protocolos que prevé el rechazo en ese equilibrio muy fino que debe combinar la defensa del territorio con el respeto a los derechos humanos”, ha subrayado el delegado, que ha explicado que el migrante que logró llegar a la costa ceutí a nado y que sufría hipotermia “recibió asistencia médica sobre el terreno y en el Hospital para, posteriormente, entrar en el CETI”.

El Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI) de Ceuta, con una capacidad máxima operativa fijada en 512 plazas, alberga actualmente a 580 extranjeros, aunque desde sus instalaciones se producen salidas “casi a diario” hacia la península.

"Más garantías" para agentes y migrantes

La secretaria de Estado de Justicia, Carmen Sánchez-Cortés, ha defendido la aplicación de la figura del “rechazo en frontera” contenida en el proyecto de Ley Orgánica de Seguridad Ciudadana ya aprobado por el Congreso de los Diputados como una forma de “incrementar las garantías jurídicas para los efectivos de las Fuerzas de Seguridad y los inmigrantes” que intentan acceder a territorio español de forma irregular.

En declaraciones a los medios, la política sevillana ha inscrito dentro de la normalidad la devolución a Marruecos de los 6 subsaharianos que este martes se encaramaron al vallado del espigón marítimo fronterizo de Benzú pese a que descendieron del mismo por el lado español, donde fueron atendidos por Cruz Roja para comprobar que su estado de salud era “bueno”. Sánchez-Cortes ha recordado que la Cámara Baja ya ha dado su visto bueno y trasladado al Congreso el proyecto de Ley que contiene una enmienda para modificar la de Extranjería y, así, “dar más cobertura jurídica a los agentes de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado en el desempeño de sus funciones, que no obstante ya están reguladas en nuestro ordenamiento”.

La secretaria de Estado ha subrayado que, en paralelo, el Gobierno de Mariano Rajoy trabaja para la apertura de oficinas en las fronteras de las dos ciudades autónomas donde los potenciales solicitantes de asilo o protección internacional puedan tramitar sus peticiones  “en línea con lo contemplado en la legislación nacional e internacional que nos afecta”.

El rechazo en frontera, que diferentes organismos, asociaciones y expertos tildan de “devoluciones en caliente ilegales”, es una figura de mucho más frecuente aplicación en Melilla que en Ceuta, donde los migrantes indocumentados rara vez llegan a ser interceptados junto al doble vallado fronterizo, mucho menos accesible a pie y fuertemente custodiado por las Fuerzas de Seguridad del Reino alauita. Tras el intento de salto en grupo del 6 de febrero del año pasado, en el que perdieron la vida en aguas de la bahía sur de la ciudad autónoma 15 personas, la Guardia Civil devolvió al país vecino a 23 subsaharianos aplicando un protocolo que, según la Delegación del Gobierno, se exceptúa cuando los indocumentados precisan de asistencia sanitaria mayor.

Marruecos impide a 200 migrantes acercarse a los espigones y España defiende el rechazo en frontera