El partido localista denuncia retrasos, barreras urbanas y la ausencia de un complejo asistencial para personas con discapacidad en Ceuta
Con motivo del Día Internacional de las Personas con Discapacidad, que se conmemora cada 3 de diciembre, el Movimiento por la Dignidad y la Ciudadanía (MDyC) ha lanzado un nuevo llamamiento a las instituciones ceutíes para que “la accesibilidad universal no sea un lema de un solo día, sino un compromiso real durante los 365 días del año”. La formación recalca que tanto el Ejecutivo local como la Delegación del Gobierno “siguen con los deberes sin hacer” y que la lealtad institucional “debe reflejarse también en la lealtad con la ciudadanía”.
Retrasos del IMSERSO y nuevas barreras digitales
El MDyC recuerda que las demoras en la valoración de los expedientes de discapacidad del IMSERSO continúan afectando “gravemente” a cientos de familias en Ceuta. Una problemática que —subrayan— se ha visto agravada por la falta de recursos humanos en los servicios encargados de estas tramitaciones, lo que alarga los tiempos de resolución y genera inseguridad en los hogares.
A ello se suma la implantación de procesos telemáticos que, lejos de facilitar el acceso, están creando “nuevas barreras” para parte de la ciudadanía. Desde el partido insisten en que no todos los usuarios cuentan con medios digitales o conocimientos técnicos suficientes para realizar gestiones online, lo que convierte el sistema en “un nuevo obstáculo para quienes más apoyo necesitan”.
Barriadas con accesibilidad insuficiente y problemas en los pantanos
El grupo municipal señala que en múltiples ocasiones ha alertado de la falta de accesibilidad en distintas barriadas de la ciudad. Aseguran que persisten situaciones que impiden un tránsito seguro y autónomo para las personas con movilidad reducida, como aceras estrechas, escalones sin alternativas adaptadas o pavimentos deteriorados.
También llaman la atención sobre los problemas de acceso a los pantanos de Ceuta, donde “las entradas principales continúan cerradas o sin adaptar”. Esta circunstancia obliga —lamentan— a que las personas con movilidad reducida tengan que utilizar caminos secundarios “con pendientes peligrosas y sin condiciones mínimas de seguridad”, un hecho que consideran incompatible con cualquier compromiso real en materia de accesibilidad.
Una infraestructura imprescindible que Ceuta aún no tiene
El MDyC subraya otra de las grandes carencias que, a su juicio, continúan sin resolverse: la ausencia de un complejo asistencial integral para personas con discapacidad. Ceuta sigue sin disponer de un recurso que englobe residencia, unidad de día y centro ocupacional, una infraestructura que la formación considera “imprescindible” para aliviar la saturación de recursos como Plena Inclusión o el Centro de Educación Especial de San Antonio.
Según remarcan, esta falta de espacios adecuados repercute directamente en la calidad de vida de las personas con discapacidad y en la carga que asumen sus familias, quienes dependen de servicios que ya operan al límite de su capacidad.
Semáforos acústicos, transporte adaptado y señalización inclusiva
El comunicado también pone el foco en otras carencias que siguen condicionando la movilidad diaria de muchas personas. Mencionan la insufficiencia de semáforos acústicos en numerosos cruces, lo que dificulta los desplazamientos seguros para personas con discapacidad visual.
Asimismo, denuncian que el transporte público continúa sin ser adaptado y que la ciudad carece de pictogramas u otros sistemas de señalización inclusiva que faciliten la autonomía de vecinos con diversidad funcional o necesidades cognitivas específicas.