El consejero confirma que seguirá buscando apoyos en otros grupos mientras la salida de Teresa López refuerza a la formación de ultraderecha que vuelve a contar con cuatro diputados
El Gobierno de Ceuta mantendrá su rechazo a cualquier pacto con Vox pese a que la renuncia de Teresa López al escaño permitirá a este partido ganar representación en la Asamblea. El consejero de Presidencia, Alberto Gaitán, ha dejado claro tras el Consejo de Gobierno que el Ejecutivo seguirá buscando acuerdos con otras formaciones, descartando explícitamente negociar con la ultraderecha, incluso a pesar de que el PP esté alcanzando pactos en términos de supremacía racial -llamada eufemísticamente prioridad nacional- con los extremistas en otras comunidades.
La dimisión de Teresa López, ya oficial tras su nombramiento como funcionaria, altera el equilibrio político en la Asamblea. La exdiputada, que inició la legislatura bajo las siglas de Vox antes de pasar al grupo de no adscritos, cierra así su etapa institucional, lo que permite a su antiguo partido recuperar un escaño. El Gobierno, por contra pierde un gran apoyo y se queda solo con los tres tránsfugas del PSOE como sustento para sacar adelante cualquier medida efectista de cara a las elecciones en el próximo año.
Este movimiento abre la posibilidad aritmética de que el Partido Popular alcance una mayoría con Vox. Sin embargo, el Gobierno local rechaza esa vía. Gaitán ha recordado hoy que el Ejecutivo no dispone de mayoría suficiente y que su estrategia pasa por negociar con el resto de grupos para sacar adelante iniciativas fundamentales como los presupuestos. Los de este año salieron aprobados únicamente con el apoyo de los diputados no adscritos.
Rechazo a acuerdos con la ultraderecha
El consejero ha sido tajante al ser preguntado por un posible cambio de postura ante el nuevo escenario. Ha insistido en que la posición del Gobierno no varía y que no contempla pactos con Vox, pese a que en otras comunidades autónomas -véanse Aragón y Extremadura- el Partido Popular sí ha alcanzado acuerdos con esta formación.
Según ha explicado, la línea de actuación seguirá centrada en el diálogo con diferentes grupos políticos, manteniendo la misma estrategia que durante el resto de la legislatura. De este modo, el Ejecutivo local se desmarca de dinámicas que sí se están produciendo en otros territorios.
Un contexto político marcado por tensiones
La salida de López también pone fin a una etapa marcada por tensiones internas y decisiones complejas. La exdiputada había defendido durante su trayectoria política la necesidad de actuar con coherencia y alejarse de espacios que consideraba incompatibles con sus principios.
Mientras tanto, el Gobierno de la Ciudad insiste en que su prioridad es garantizar la estabilidad institucional sin depender de acuerdos con la formación de ultraderecha, manteniendo abierta la negociación con el resto de fuerzas representadas en la Asamblea.
