El Pequeño Nicolás se mofa de Fatima Hamed en su Instagram: "Pido perdón por los platos de jamón que me comí"
La gracieta emana de la intervención de la líder del Movimiento en sede plenaria a propósito del evento que trajo a Gómez Iglesias (y a otras tantas personalidades) a la ciudad a mediados de septiembre, en cuya organización Hamed ve "un absoluto despilfarro" sufragado con "el dinero de todos los ceutíes"
Ni en la distancia -ni habiendo visitado Ceuta a gastos pagados con tu dinero y el mío- se cansa de meterse en charcos. Así es Francisco Nicolás Gómez Iglesias, un tipo de los que ya no quedan, uno con un currículum demoledor (literalmente). La lista de (supuestos) 'logros' es extensa: falsedad documental, estafa en grado de tentativa, usurpación de funciones públicas, revelación de secretos, cohecho impropio, malversación de caudales públicos, tráfico de influencias... En definitiva: el hombre que cualquier madre querría para su hija.
Hace ahora dos semanas, Gómez Iglesias se dejó ver por la ciudad en el marco de lo que la Consejería de Hacienda, Transición Económica y Transformación Digital vendió a la prensa como "un ambicioso evento" que traería (que trajo) a "creadores de contenido nacionales y agencias de representación" que, en suma, acumulan "diez millones de seguidores en internet". El objetivo era claro, inequívoco: que los viajeros, una vez de vuelta, difundiesen a través de sus perfiles en redes sociales "los atractivos turísticos y fiscales de Ceuta". Eso y, disimuladamente, hacer ver a estos que la Perla es ya un lugar sin apenas parangón en lo tocante a presión fiscal, casi como dejando caer que, aquí, se vive mejor que en Andorra.
Entre los muchos influencers que integraban la expedición, se encontraba ese treintañero al que la prensa nacional bautizó en sus veinte como 'el Pequeño Nicolás'. La polémica, claro, estaba más que servida; Facebook echaba fuego. Los comentarios, más que por decenas, se contaban por cientos. No era de extrañar: el Gobierno se encomendó a un personaje de dudosa honorabilidad para promocionar las bondades de Ceuta. El precio a pagar por ello tampoco invitaba al optimismo: 45.000 euros, ni más ni menos.
Tan solo un día después de que ese "ambicioso evento" echase a andar, MDyC anunció que llevaría su organización al pleno de la Asamblea. Fue el pasado 14 de septiembre cuando la formación adelantó que preguntaría al Gobierno local por los "criterios" establecidos por parte del área de Hacienda para el proceso de selección, así como por las "ventajas" de haber agasajado a los jóvenes con una estancia en "un hotel de lujo" y una posterior velada en "un exclusivo club" (ambas dos, en Marbella).
Dicho y hecho: tras dos semanas en standby, el partido que comanda Fatima Hamed ha puesto este viernes a Kissy Chandiramani contra las cuerdas. Más que para proyectar la imagen de Ceuta hacia el exterior, los localistas consideran que la iniciativa no ha sido más que "un fin de semana con todos los gastos pagados para un grupo de jóvenes". Más que eso: "Un absoluto despilfarro". Peor que eso: "Un pufo", uno que, para más inri, se ha sufragado con "el dinero de todos los ceutíes".
A las pocas horas de pronunciar Hamed tan nobles palabras, Gómez Iglesias, hombre polémico donde los haya, ha respondido a la líder del Movimiento a través de su perfil de Instagram, al que, en un primer momento, el 'creador' ha subido una foto de la vicepresidenta segunda de la Mesa de la Asamblea seguida de una entrañable dedicatoria: "Pido públicamente perdón por todos los platos de jamón que me comí". Arriba, coronando el texto, una breve frase aporta al internauta de turno el contexto necesario para entender la situación: "En el pleno de Ceuta (España)".
Ni corto ni perezoso, el Pequeño Nicolás ha tenido a bien deleitar a sus followers con una segunda publicación que, aun siendo semejante a la anterior en lo que respecta al formato, ofrece otro mensaje. "Ceuta me gusta y es muy interesante", introduce. "El problema es que esta señora [Hamed] habría preferido otro tipo de invitados que no defiendan la nación", expone el influencer, quien tiene claro que su discurso "incomoda" (no dice a quiénes ni por qué motivos).
Es sabido por todos: Fatima Hamed es de las que no se cortan ni un pelo. Indignada, la diputada sostiene que, "si el propósito de la visita de Gómez a Ceuta era simplemente disfrutar del jamón a costa de los ceutíes", la cosa viene a significar que, efectivamente, la Ciudad ha incurrido en "un despilfarro".
Desde el Movimiento, dicen no haber dado todavía por zanjado el asunto, esgrimiendo que "aún hay que hablar de la responsabilidad en el uso de los recursos públicos y del coste de cada gasto", circunstancia sobre la que los localistas creen que aún no se ha pronunciado la consejera de Chandiramani. A ella, Hamed manda un mensaje: "Los ceutíes no estamos para financiar espectáculos vacíos ni frivolidades que nada nos aportan".