Prometer hasta meter y una vez metido...


Prometer hasta meter y una vez metido...
-El Partido Popular y Juan Vivas concurren a estas elecciones con promesas ya realizadas en 2007 y que no han cumplido a lo largo de estos cuatro años de Gobierno

-El programa de 2007 del PP prometía la pista de atletismo y un campo de fútbol en el Príncipe, 4 años después no hay nada

-El PP se comprometió en su programa de 2007 a promover la construcción de 6.000 viviendas entre públicas y privadas, se quedó en 1.200 y por el camino se dejó 21 de protección oficial en la promoción del Sarchal, a pesar de pagar más de lo previsto por la obra

Ese gran lema del ligoteo cutre y rancio, traje a medida de aquellos años del destape, es la extensión perfecta de la sabiduría popular para las promesas que realizan los partidos políticos en campaña. Pero sucede que siempre hay uno que gana, que gana de verdad, se entiende. Hace cuatro años en Ceuta, ganó las elecciones el Partido Popular de Juan Vivas. ¿Qué hubo de su programa y sus promesas electorales cuatro años después? Grandes incumplimientos que completan la segunda parte del dicho “… olvidar lo prometido”, si bien es cierto que no todo, sí algunas cosas muy importantes.

En aquel entonces, como hoy, el PP de Juan Vivas recurría a la confianza como concepto básico a la hora de presentarse ante los ceutíes para pedir su voto. Con una foto de la entonces recién remodelada Plaza de los Reyes (su coste final se incrementó en más de un 50 por ciento sobre el inicialmente previsto) sobre la que aparecía en un recuadro un Juan Vivas, notablemente más joven, se leía ‘Un Programa de Gobierno que merece tú confianza”, con esta última palabra destacada en grande y en naranja. El lema para este año vuelve a recurrir a ese concepto y se resume en un genérico para toda España “puedes confiar”.

Pero a juzgar por los grandes incumplimientos, la seguridad, la confianza es más bien en que no lo harán. En 2007 el programa del PP se configuraba en siete ejes fundamentales: la inversión, la cohesión social, la calidad de los servicios, la defensa del patrimonio, la vivienda, el desarrollo económico y el empleo y el logro de más autogobierno. En todos hay incumplimientos sonados. En algunos casos, el PP no escarmienta y vuelve a prometer lo incumplido para esta nueva legislatura.

De cara a esta nueva cita electoral, la coalición Caballas ha prometido la construcción de 1.000 viviendas de promoción pública en los próximos cuatro años si gana las elecciones. Esa propuesta desató la ira del número tres de los populares Francisco Márquez que hizo unas declaraciones en las que acusaba a los candidatos de Caballas de “creer que los ceutíes somos imbéciles” por prometer algo irrealizable. Pues bien, su partido y él mismo, prometieron en el año 2007 la construcción de seis veces más viviendas: “Promoveremos la construcción de 6.000 viviendas entre públicas y privadas para los próximos cinco años”. El presidente Vivas reconoció a este medio en una entrevista hace una semana que sólo habían llegado a 1.200. Y eso a pesar de que en promociones como las del Sarchal se construyeron menos pisos y garajes de las adjudicados y por más dinero.

“Abordaremos, de manera decidida, la problemática del chabolismo y la infravivienda e intensificaremos los medios para vigilar y reprimir las edificaciones ilegales”, rezaba el programa. Fue en esta legislatura en la que murió un hombre en el Príncipe mientras hacía recrecer una vivienda.

El Foso de la Almina

El incumplimiento de la promesa de dos nuevos mercados que siguen esperando, a pesar de que como en el caso del central haya un informe técnico que habla de sus múltiples y urgente deficiencias, está directamente relacionado con otro olvido más. La medida estrella en 2007 del eje de inversiones de Vivas pasaba por la zona de la Almina:

“Resolveremos el núcleo urbano de ‘La Almina’, al objeto de posibilitar la construcción en el mismo de un intercambiador de transporte, aparcamientos, plaza pública y viviendas entre otros aprovechamientos”, rezaba el programa en el que “merecía nuestra confianza”. Cuatro años después Vivas ha vuelto a prometer esta importante obra urbanística.

Si bien es cierto que sí intentó llevar a cabo esta realización. El famoso soterramiento con traslado incluido del mercado central a la Manzana del Revellín como un uso cultural de la misma fracasó por la falta de liquidez y de financiación para acometer un proyecto que alcanzaba los 60 millones de euros de salida y el rechazo popular a la idea de encastrar el mercado de abastos en un recinto pensado para el uso cultural. Cuatro años después, Vivas y el PP deben de tener claro cómo resolver el obstáculo financiero ya que han prometido acometer la reforma y recuperación del foso de la Almina, trasladando esta vez el Mercado a uno de nueva construcción en el entorno de la Plaza Vieja, Patio Hachuel y antiguo cine Hollywood.

PGOU

En el apartado de inversiones, otro semi incumplimiento: la aprobación de Plan General de Ordenación Urbana. No se ha concluido su revisión esta legislatura, pero el documento está listo para que a principio del próximo periodo que se abre desde junio de 2011 hasta mayo de 2015 vea la luz verde definitiva.

El programa del PP de 2007 también recogía la urbanización del Príncipe, la finalización de la urbanización de Huerta Téllez con la construcción de un parque Urbano, aparcamiento y pista polideportiva, de lo que nada se sabe. En cambio en el apartado de inversiones el PP sí ha cumplido con la plaza Nicaragua, la plaza en Serrano Orive, la cesión de terrenos al Estado para la Cárcel y la Biblioteca, o la rehabilitación del Casco Histórico.

En materia de Cohesión Social, el PP de Vivas se comprometió hace cuatro años a doblar las plazas de guardería y su gestión pasó por destinar al pago de nóminas el dinero recibido del Estado para la construcción de nuevos centros escolares.

Consejo de la Juventud

Quizás el incumplimiento más llamativo en este apartado sea el que hacía referencia a la conversión de la Casa de la Juventud en organismo autónomo “al objeto de intensificar los esfuerzos, articular la activa participación del Consejo de la Juventud y coordinar las políticas que, teniendo por destinatarios a nuestros jóvenes, se llevan a cabo en materia de empleo, formación, educación, vivienda, salud pública, deporte, ocio y cultura”, recogía el programa de 2007. Cuatro años después la Casa de la Juventud sigue sin ser organismo autónomo y la participación del Consejo de la Juventud no se puede articular ni en ese foro ni en ningún otro, ya que ha desaparecido por la falta de vigilancia sobre las subvenciones que recibía; tampoco hubo dinero para salvar la Residencia de la Juventud y se sigue a la espera del prometido, también entonces, albergue juvenil. Idem con la Pista de Atletismo o con un campo de fútbol base en la barriada del Príncipe.

Sí cumplió el PP con dotar al Centro Asesor de la Mujer de nuevas instalaciones, con hacer obras de mejora en el Díaz Flor o inaugurar, aunque con mucho retraso y el triple de coste el polideportivo de Recinco Sur, hoy llamado Guillermo Molina, o la inauguración de la nueva Escuela Hípica.

Prometió Vivas en 2007 el acondicionamiento del cuartel del 54 para su uso como Campus Universitario, las obras han comenzado, una iniciativa que debería venir acompañada, según su programa de 2007 de un incremento en la oferta de títulos y carreras universitarias de la que nada o poco se sabe hasta ahora.

Sin noticias de la RPT

En el eje de promesas y proyectos con el que el PP de Vivas quería mejorar la calidad de los servicios que recibe el ciudadano durante estos cuatro años que ya han pasado se recogía la aprobación de la Relación de Puestos de Trabajo (RPT), de obligatoriedad legal para las administraciones públicas y fundamental para saber quién trabaja, qué hace, cuánto debe cobrar y cómo puede promocionar en la administración pública local. Cuatro años después el Gobierno sigue sin contar con ese trascendental documento a pesar de haber invertido miles de euros en auditorias para tal fin y muchas horas en el asunto. A cambio, se han sucedido las denuncias sindicales y de partidos políticos sobre “enchufismo” en el ayuntamiento y a pesar de no haber logrado ni una sentencia condenatoria en la memoria quedan casos como el del “engrasador” o la mujer del jefe de Gabinete del propio Vivas.

Cortes de agua

En esa mejora de la calidad de los servicios se incluía también un refuerzo del programa de 24 horas de agua con la ampliación de la desalinizadora como actuación principal. Y los cortes en el suministro o las “caídas en la presión”, según palabras de la portavoz del Gobierno, Yolanda Bel, centraron una de las polémicas de la legislatura cuando Acemsa decidió paralizar un módulo de la desalinizadora y finalmente hubo que contratar un barco para garantizar el suministro.

El PP de Vivas prometió en 2007 también un Plan Integral de Residuos Sólidos que diera una “solución definitiva a la eliminación de los residuos sólidos urbanos”, habrá que esperar a después de las elecciones de este 2011 para que el Ejecutivo haga pública cuál es su apuesta y su modelo de planta de destrucción de basura, lo mismo sucede con el contrato de limpieza.

Tampoco cumplió el Gobierno con la mejora de la colaboración entre la Policía Local y la Nacional. El sistema telemático del 112 da fallos y, de momento, locales y nacionales siguen sin estar conectados. En este apartado sí cumplió el PP con la remodelación y puesta en valor del abandonado Parque de San Amaro.

Estatuto de Autonomía

Y una legislatura más termina sin que Ceuta haya avanzado en materia de autogobierno. La reforma del Estatuto de Autonomía, la aplicación de la Transitoria V, la conversión de Ceuta en Comunidad Autónoma o su clarificación territorial y su engarce en el modelo territorial español siguen sin estar consolidados y claros. A pesar de que el partido que ganó las elecciones autonómicas de 2007 prometía en su programa, su contrato con los ciudadanos la aprobación del mismo.

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