El partido que lidera Juan Sergio Redondo en la ciudad autónoma ha reaccionado con dureza al nuevo giro en la situación fronteriza
El reciente bloqueo "unilateral" del tránsito de mercancías por parte de Marruecos en la frontera de Ceuta no ha sorprendido a Vox, que acusa al país vecino de utilizar la aduana comercial como “instrumento político de chantaje” y al Gobierno de Pedro Sánchez y al Ejecutivo de Juan Vivas de ser cómplices, por acción u omisión, de una política que solo favorece al reino alauita.
El partido que lidera Juan Sergio Redondo en la ciudad autónoma ha reaccionado con dureza al nuevo giro en la situación fronteriza. Según denuncia la formación, el pretexto utilizado esta vez por Marruecos es la Operación Paso del Estrecho (OPE), pero la realidad, aseguran, es que “el régimen alauita sigue actuando de forma unilateral y sin ningún compromiso con los intereses de Ceuta”.
Desde Vox Ceuta insisten en que ya advirtieron en su momento que la apertura de la aduana comercial no supondría ninguna mejora para el comercio local. “Dijimos que sería un mecanismo regional de paso que Marruecos utilizaría a su antojo, sin que en ningún caso beneficiara al tejido empresarial de Ceuta”, remarcan. La formación subraya que esta nueva paralización del tránsito de mercancías no es un hecho aislado, sino “una prueba más del control estratégico que ejerce Marruecos sobre un recurso que nunca ha estado al servicio del desarrollo económico bilateral”.
Críticas a la pasividad del Gobierno local
Vox también lanza una crítica frontal al Ejecutivo de Juan Vivas por no haber reaccionado de forma institucional al bloqueo, a diferencia de lo ocurrido en Melilla, donde sí se han alzado voces oficiales. “En Ceuta reina el silencio”, lamenta el partido, que acusa al Gobierno autonómico de “seguir sumisamente la política entreguista de Pedro Sánchez hacia Marruecos”.
Según Vox, tanto el Gobierno central como el local han tratado de “vender la aduana comercial como la panacea para el comercio local”, a pesar de ser plenamente conscientes de que, en la práctica, no se ha materializado ningún beneficio real. “Todo ha sido una operación de propaganda y engaño a la ciudadanía, mientras se ignora la realidad: que Ceuta sigue dependiendo de los caprichos diplomáticos de Rabat”, afirman.
Redondo: “Estamos ante una nueva forma de extorsión marroquí”
Para el presidente de Vox Ceuta, Juan Sergio Redondo, lo que está ocurriendo con las denominadas “aduanas” en Ceuta y Melilla no es otra cosa que una extensión del modelo de presión diplomática que Marruecos aplica sistemáticamente a España. A su juicio, estas aduanas “ni facilitan el comercio, ni generan dinamismo económico, ni aportan estabilidad al tejido empresarial local”.
Redondo sostiene que el régimen marroquí ha diseñado cuidadosamente este sistema como un mecanismo de presión estratégica, que utiliza la apertura o el cierre de fronteras como forma de condicionar las relaciones bilaterales. “Es una forma más de extorsión, muy similar a la que ejerce Marruecos en materia de inmigración, donde también chantajea a España con flujos migratorios manipulados a conveniencia”, advierte.
"España ha perdido el control diplomático"
El líder de Vox Ceuta considera que el Gobierno de España ha sido desplazado a una posición de debilidad. “Marruecos sabe perfectamente lo que hace. Ha colocado al Ejecutivo español en una situación sin margen de maniobra, obligado a moverse entre contradicciones, silencios y gestos vacíos”, explica.
Redondo critica que se haya intentado presentar estas aduanas como un modelo de cooperación internacional, cuando en realidad —según él— “están al servicio exclusivo de los intereses estratégicos de Marruecos”. Asegura que Ceuta y Melilla han sido usadas como fichas dentro de un tablero geopolítico en el que Rabat juega con ventaja. “Las aduanas han dejado de ser mecanismos de integración para convertirse en herramientas de presión”, concluye.
Para Vox Ceuta, este nuevo episodio reafirma la necesidad de una política exterior firme y soberana, que defienda con claridad los intereses nacionales en la frontera sur. El partido exige al Gobierno de España que tome medidas contundentes y que deje de ceder ante una estrategia de sumisión disfrazada de diplomacia.