A escasos diez días de la reunión agendada entre el presidente de la Ciudad y el del Gobierno el Ejecutivo local ya tiene clara la 'lista de la compra' para el mandatario socialista, al que tratará de transmitir sus principales preocupaciones y exigir un mayor compromiso y colaboración por parte del Estado
A escasos diez días de la reunión agendada entre el presidente de la Ciudad, Juan Vivas, y el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, el Ejecutivo local ya tiene clara la 'lista de la compra' para el mandatario socialista, al que tratará de transmitir sus principales preocupaciones. Si bien la problemática de los menores extranjeros no acompañados y el sobrecoste que supone para las arcas municipales su acogida se postula como la cuestión más urgente, desde la Ciudad abordarán otros asuntos relacionados con la fiscalidad y el desarrollo socioeconómico de Ceuta.
Según ha avanzado Alejandro Ramírez como portavoz del Gobierno, Vivas defenderá la necesaria mejora del Régimen Económico y Fiscal para continuar avanzando en el modelo de transición económica de la ciudad, así como la mejora de la financiación de aspectos clave como el agua, el transporte de residuos o el hecho fronterizo.
En la misma línea, el Ejecutivo buscará el apoyo del Gobierno Central para dar un empujón al Plan para el Desarrollo Socioeconómico de la ciudad, que “se podría impulsar mucho más”, especialmente, en “las medidas de mayor impacto”. Son "seis o siete grandes cuestiones" en las que, tal y como ha explicado Ramírez, "no se termina de avanzar", como el compromiso de aumentar las bonificaciones a la Seguridad Social o el abaratamiento del transporte. Ámbitos en los que la Ciudad hace un “esfuerzo muy importante” y en las que entiende que "el Estado debería ayudar también".
Las medidas incluidas en la Estrategia de Seguridad Nacional serán otro de los puntos que el presidente pondrá sobre la mesa en la Moncloa, para la que la Ciudad pide, dada la situación geoestratégica de Ceuta, un mayor compromiso y colaboración.
Cuesta, parece, arrancar esa responsabilidad, ya que, de nuevo, el líder ceutí deberá insistir -por enésima vez- en pedir ayuda económica para hacer frente al gasto que ha supuesto la llegada masiva de menores extranjeros no acompañados desde principios de años y que ha obligado a la administración a recurrir al plan de contingencia en varias ocasiones.
Un salvavidas que no termina de llegar y que ha obligado al Gobierno a 'secuestrar' 11 millones de euros del próximo Presupuesto hasta que la financiación prometida llegue. "Ese indisponible significa, por así decirse, que es un crédito que se queda pendiente de poder liberarse cuando el Estado pueda aportar esa cantidad, puesto que se entiende que desde el punto de vista tanto jurídico, técnico, incluso presupuestario y por parte de la intervención, es un gasto que debería atender, de manera inequívoca, el Estado", ha recalcado Ramírez.
De momento, la cifra de migrantes que no llegan a los 18 años ronda los "cuatrocientos y muchos", ya que "no se ha producido una subida como sí pasó en los meses de verano",