En un largo comunicado a los medios habla de “purgas” en la formación y hace una dura crítica a la deriva de VOX en Ceuta, “un barco sin rumbo”
Teresa López ya no es diputada del Grupo Parlamentario VOX en la Asamblea de Ceuta ni tampoco militante de la formación. Así lo ha anunciado ella misma a través de un largo comunicado en el que no duda en criticar con dureza a la formación, al tiempo que agradece la confianza que se deposito en ella en un proyecto que entiende ha cambiado sus ideales desde entonces. Es el partido el que se ha movido de sitio y no ella, viene a resumir.
La renuncia de quien fuera diputada en el Congreso por Ceuta bajo las siglas de la formación es la respuesta al proceso interno abierto:
“Ya conozco la sentencia de antemano, ya que he visto que se han saltado de manera flagrante los principios esenciales de cualquier procedimiento sancionador, una vez que he comprobado que la Dirección Nacional ha preferido mirar hacia otro lado en lugar de poner el timón a un barco sin rumbo, he decidido ahorrarles el trabajo y ahorrármelo yo también (…) En coherencia con mis principios, mi amor propio, y por el respeto que merece la ciudadanía que confío en mí y a la nobleza que debería guiar el servicio público, en el día de hoy, he cesado en mi militancia en el partido político VOX y he comunicado a la Mesa de la Asamblea mi voluntad de abandonar el Grupo Parlamentario al que venía perteneciendo”, recoge López en su comunicado.
López dedica buena parte de su comunicación a cargar contra el proceso abierto internamente por el Grupo Parlamentario contra ella y Verdejo y que le fue notificado el pasado viernes. En teoría y según cita “sobre la base del incumplimiento reiterado de lo estipulado en el reglamento del GP VOX Ceuta”.
En esa apertura se adoptó la decisión de suspenderla cautelarmente como miembro del Grupo Parlamentario. “La suspensión cautelar no está recogida en el reglamento del GP VOX Ceuta ni es competente el Consejo de Dirección del Grupo para la adopción de esa medida cautelar”, avisa López.
Para la ya ex diputada de VOX su proceso sancionador “dista mucho de cumplir los principios básicos de legalidad y garantías procedimentales, ya que, en nombre del Consejo de Dirección, se ha dictado una resolución que no solo ignora la jurisprudencia constitucional, sino que vulnera de manera flagrante los derechos esenciales en cualquier procedimiento sancionador”.
Y repasa que ni se respetan los trámites del propio procedimiento, ni se define de forma concreta la infracción que habría cometido ni se cita la tipificación de la sanción. “Hay una carencia absoluta de motivación en cuanto a la gravedad de los hechos y la urgencia acreditada para que la suspensión se adopte de manera cautelar. En conclusión, se ha prescindido de cualquier garantía jurídica mínima, hasta el punto de que se invoca un artículo del reglamento del Grupo Parlamentario que ni siquiera faculta al Consejo de Dirección para imponer sanciones de ningún tipo”, repasa la ex diputada de VOX.
Y no hay sorpresa alguna por el procedimiento en López que considera y así lo afirma que “ya había sido apartada de facto” del Grupo Parlamentario. Para demostrar tal afirmación repasa alguna situación que no tiene desperdicio. Acusa a VOX de haberla privado “del ejercicio pleno” de sus funciones como miembro del grupo y ojo: “Se ordenó al departamento de Protocolo de la Ciudad que no se me enviaran las convocatorias de los actos institucionales. A modo de patio de colegio, fui excluida de las publicaciones de las redes sociales oficiales de VOX Ceuta”.
Esta última afirmación es fácilmente comprobable si se atiende a lo sucedido en la despedida institucional que brindó la Ciudad al ex comandante general, Marcos Llago. Tanto así, que Verdejo y López hicieron llegar a los medios sus propias fotos de su asistencia a la despedida, dado que en las publicadas por VOX en las redes sociales no aparecían.
Para López la notificación recibida el pasado viernes de su suspensión cautelar “no fue más que la constatación escrita de una situación de marginación que lleva tiempo produciéndose”.
Por esas razones, porque López entiende que el proceso interno está amañado asegura que no va a “perder un minuto” en defenderse "de acusaciones sin fundamento, sin nombre y sin apellidos, en un proceso arbitrario y carente de los principios más esenciales”. De ahí su renuncia.
Y justifica la misma en su deuda con “Ceuta y sus ciudadanos”. “Desde hace meses, mis derechos como diputada han sido vulnerados sistemáticamente”, apostilla para resumir lo anteriormente explicado.
Acusa a la Dirección del Grupo y del partido de ignorar la petición de “revisar errores” y hacer “autocrítica” que se pidió de forma interna el día después de las elecciones municipales de 2023. “Hay quien ha optado por una política de exclusión y purga interna”, lanza.
“Ley y Orden’ es sólo eso, un eslogan”, apostilla.
Críticas más allá de su proceso
En su despedida de VOX, López no ha escatimado tampoco en hacer una revisión crítica de la formación y su deriva dejando algunas afirmaciones que es probable que traigan cola o que requieran de mayor abundamiento.
El resumen es que es el partido el que ha cambiado y ha torcido los ideales, principios y valores con los que surgió y obtuvo un importante apoyo en votos.
“El hecho de representar a los ceutíes ha sido un honor, pero es, sobre todo, una responsabilidad de la que me siento muy orgullosa y es el motivo por el que seguiré sirviendo y representando a los ceutíes que pensaron en mí al votar al partido que hoy abandono, en la militancia y en el vínculo laboral que nos unía, por la mutación injustificada que ha sufrido y falta de rumbo al que está abocado, sin timón ni timonero”, repasa y agradece López al tiempo que critica.
“Durante todos estos años he trabajado con entrega y convicción, creyendo firmemente en un proyecto que presentaba como una alternativa de regeneración política, basada en principios claros firmes e innegociables. Desgraciadamente creo que estaba equivocada”, abunda.
"La lealtad, para mí, es hacia la verdad, el bien, la conciencia y los ciudadanos a quienes represento”, apostilla.
“La política, entendida con dignidad, exige integridad, y no puedo permanecer en un entorno donde el mérito, el diálogo y la libertad interna han sido sustituidos por otras cuestiones antagónicas”, prosigue con su crítica.
Y para no dejar dudas entiende que los ideales con lo que se involucró en política guiados por “la honestidad, la coherencia y la lealtad a unos valores que entonces compartimos muchos” ella los sigue defendiendo, pero el partido, en su opinión ya no: “Con el tiempo he visto como esos ideales han sido desplazados por otras prioridades y formas de actuar que poco tienen que ver con el espíritu que inspiró los orígenes de VOX y que entusiasmó a tanta gente”.
“No me desvío de las promesas que hice ni de los principios que siempre he defendido; es el partido el que ha cambiado de rumbo, alejándose de aquellos fundamentos que le daban legitimidad y sentido”, sentencia.
A estas conclusiones y su renuncia dice llegar tras un “proceso de reflexión profunda”.
Y contra esta deriva a la que acusa al partido pone como contra ejemplo a Iván Espinosa de los Monteros: “De aquel VOX (el que se erigió en primera fuerza local en las Generales de noviembre de 2019) hemos pasado a otro muy distinto en el que se me ha llegado a reprochar el hecho de mantener contacto con ex compañeros de los 52 de VOX, bien purgados, bien no electos o bien aquellos que voluntariamente renunciaron al acta, como es el caso de Iván Espinosa de los Monteros, al que admiro profundamente y con quién bajo su capitanía, hicimos un trabajo inmenso, porque él, sí hizo equipo, sí supo llevar el timón”.
“Si el germen de esta situación a la que hoy pongo fin de manera voluntaria ha sido mantener ese contacto con ex compañeros y amigos, o haber dicho que no a propuestas políticas -y a propuestas personales- asumo la culpa con la dignidad de poder decir que he sido honesta conmigo mista”, se reafirma López.
Su compromiso con Ceuta, dice, “sigue intacto” y ahí promete seguir trabajando con “la misma determinación, ahora con la libertad que se me había arrebatado”.





