las grietas del partido

Cisma en Vox: Verdejo rompe filas en el asunto de los menores para defender a Toñi Palomo

Redondo y Verdejo, durante el transcurso de una sesión plenaria / Alejandro Castillo
photo_camera Redondo y Verdejo, durante el transcurso de una sesión plenaria en la pasada legislatura.

Mientras el presidente de la formación, Juan Sergio Redondo, señala "de manera directa" a la jefa del área de Menores -y ex secretaria general del PSOE- como "responsable" de los problemas de convivencia entre vecinos y menores acogidos, para el antaño portavoz esta es "una profesional como la copa de un pino" que "no sirve lamiendo las botas de nadie por un puesto de asesor" y tampoco merece el "escarnio público". Un desacuerdo que esconde mucho más detrás.

Las grietas de Vox han comenzado a salir a la superficie. Hace ya meses que su antaño polémico y mediático portavoz, Carlos Verdejo, fuera relegado al ostracismo dentro de su partido. Juan Sergio Redondo, líder del grupo, tomó las riendas al principio del presente curso político y desde entonces los rumores de malestar entre compañeros se han extendido como la pólvora. Hoy Verdejo hacía explotar algunos de esos dimes y diretes al llevar la contraria a su presidente de manera pública en uno de los temas estrella de la formación: los menores migrantes no acompañados y los problemas de convivencia vecinal que genera su presencia en la ciudad. Para uno, responsabilidad de la jefa del área de Menores -y ex secretaria del PSOE-, Toñi Palomo, para otro, "una profesional como la copa de un pino" que no merece el escarnio público por cumplir "a rajatabla con las obligaciones de su puesto de trabajo".

Verdejo, que en la actualidad ocupa un discreto asiento prácticamente sin intervenciones desde la tercera fila de la bancada de la Asamblea, ha vuelto a redes sociales después de casi un mes de silencio para defender a Palomo. "No es un cargo político, ni es responsable de este caos, es una funcionaria más que no sirve lamiendo las botas de nadie por un puesto de asesor", ha sostenido en su cuenta personal de Facebook, en la que no tenía intención de "publicar nada durante una larga temporada".

Respondía así a una nota de prensa remitida a medios de comunicación en la que Redondo denunciaba una revuelta en Piniers y hablaba de problemas de convivencia entre vecinos y menores alojados en el Hostal ‘Entre Dos Mares’, señalando "directamente" a la jefa del área y al presidente de la Ciudad, Juan Vivas, como "responsables".

Y si bien un leopardo no puede borrar sus manchas y el exportavoz de Vox insistía en que, efectivamente, ve la solución en mandar "los MENA a Marruecos, por supuesto" -una postura, admite "radical"-, ha dejado meridianamente claro que "atacar" al personal de menores es un camino que "jamás" compartirá. "A los funcionarios, a los técnicos y a los currantes no los toquéis", ha advertido molesto. 

En este sentido, ha hecho hincapié en que Palomo, "hace su trabajo cumpliendo estrictamente con la ley", otra cosa, puntualiza, "es que la ley guste más o menos". Por lo que ha tildado, la condena de la funcionaria de "sencillamente lamentable".

Cambios de asiento pasados y futuros

Con esta rotura de filas, Verdejo ha sacado a la luz las grietas del partido, que si bien se ha distinguido desde sus inicios por su hermetismo, ya había dado sutiles pistas sobre su ruptura. Una de ellas es que el Grupo Parlamentario no ha terminado prácticamente ningún pleno del presente año con todos sus miembros sentados en el hemiciclo, lo que aventuraba las desavenencias entre los diputados.

Un malestar cristalizado recientemente, cuando a raíz de las rencillas internas han pedido a la Mesa cambiar las ubicaciones de alguno de sus representantes en la Asamblea para no tener que soportar las largas horas de Sesión Plenaria hombro con hombro junto a compañeros concretos. "Yo me callo y no digo mucho más de momento, para que no paguen justos por pecadores, pero con ciertos temas estoy profundamente decepcionado", advertía hace algo más de un año un Verdejo ya visiblemente molesto con el proceder de la agrupación.

Tras el fiasco de las elecciones, recurría a las redes sociales para aclarar que la pérdida de su portavocía no había sido un cambio voluntario ni consensuado, sino una decisión unilateral de Redondo. "Lo único que solicité dejar fue la secretaría provincial del partido, aclaraba ante las preguntas de si desde Madrid había sido "expulsado" del cargo. "Me habría gustado seguir", admitía ya en octubre del año pasado, dejando entrever la falta de acuerdo con su presidente, que parece continuar cosechando vientos. El tiempo dirá si recoge tempestades.

 

 

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