Vivas mantiene su habitual discurso en Navidad con el cable eléctrico y la estación marítima como añadidos

Juan Vivas durante su discurso de Nochebuena.
photo_camera Juan Vivas durante su discurso de Nochebuena.

El presidente defiende que la ciudad es “un ejemplo cotidiano de convivencia” y repasa los principales hitos del año, desde las infraestructuras y el empleo hasta la gestión de la presión migratoria

El presidente de la Ciudad, Juan Vivas, pronunció en la noche de Nochebuena su tradicional mensaje institucional, un discurso marcado por el tono emotivo, la apelación a los valores compartidos y un repaso a los principales hitos del año que termina. Con un mensaje dirigido a todos los ceutíes, Vivas combinó la felicitación navideña con una defensa clara de la convivencia, la diversidad y el proyecto común que, a su juicio, define a la ciudad.

El jefe del Ejecutivo autonómico abrió su intervención con un deseo directo de “salud y bienestar para todos” y con una invocación al espíritu de estas fechas, al que atribuyó la capacidad de llenar los corazones de “humildad, fraternidad y esperanza”. Frente a la soberbia, el odio y el desaliento, el presidente contrapuso estos valores como guía colectiva en un contexto social y político complejo.

 

Ceuta como espacio singular y compartido

Una parte central del discurso estuvo dedicada a reivindicar la identidad de Ceuta. Vivas describió a la ciudad como “hermosa y mágica”, no solo por su entorno natural o su historia, sino, sobre todo, por la condición de su gente. Recordó que por Ceuta han pasado todas las culturas del Mediterráneo y que su trayectoria histórica es “una síntesis en miniatura” de la de España.

El presidente insistió en que la verdadera singularidad ceutí reside en su convivencia cotidiana. En un tiempo en el que, según señaló, algunos utilizan la diversidad para alimentar la confrontación o negar la posibilidad de una sociedad multicultural, defendió que Ceuta demuestra lo contrario de forma natural y sin pretensiones. “Se pueden tener diferentes credos, diferentes orígenes y diferentes culturas, pero un mismo denominador común”, afirmó, identificando ese nexo con el sentimiento de pertenencia y amor a España.

Vivas ligó esta convivencia a una base que consideró irrenunciable: el imperio de la ley, igual para todos y sin privilegios. A su juicio, esa combinación de diversidad, respeto y legalidad define un patriotismo constitucional que se expresa también en el cariño de la ciudadanía hacia las Fuerzas Armadas y hacia quienes, recordó, están dispuestos a “darlo todo por la patria”.

Un año de hitos para el presente y el futuro

El mensaje navideño sirvió también para hacer balance del año. El presidente subrayó que los últimos doce meses dejaron “hitos muy importantes” para el presente y el porvenir de la ciudad. Entre ellos citó la llegada del cable eléctrico que conectará Ceuta con la península, la nueva estación marítima, la cesión de 140.000 metros cuadrados de suelo para la construcción de vivienda y la aprobación de un plan ambicioso para edificar nuevas promociones en las próximas anualidades.

A estos avances sumó el récord histórico de personas dadas de alta en la Seguridad Social y la puesta en marcha de proyectos estratégicos de desarrollo. Vivas destacó que estos logros no son solo anuncios, sino “hechos objetivos” que transmiten confianza y demuestran que Ceuta “ni está abandonada ni está vencida”.

El presidente atribuyó estos resultados al entendimiento entre administraciones, a la lealtad institucional y al diálogo social. En su intervención dejó claro que, dadas las singularidades de la ciudad, esa cooperación es la única vía para afrontar los retos existentes y seguir avanzando hacia una Ceuta dinámica, moderna, próspera y cohesionada, capaz de ofrecer oportunidades de empleo, especialmente a los jóvenes.

Presión migratoria y responsabilidad compartida

El discurso no eludió uno de los asuntos más sensibles del año: la presión migratoria. Vivas reconoció que durante 2025 Ceuta volvió a soportar cifras muy superiores a la media nacional. Ante esta realidad, defendió una respuesta basada en la responsabilidad, la solidaridad y la serenidad.

El presidente tuvo palabras de apoyo para los cuerpos y fuerzas de seguridad, a los que agradeció su labor en “condiciones de extrema dificultad”, y expresó el “profundo dolor” de la sociedad ceutí por las personas que pierden la vida al intentar llegar a nado a las costas de la ciudad. Al mismo tiempo, respaldó las medidas destinadas a ajustar la capacidad de acogida a lo que Ceuta puede ofrecer de forma realista, atendiendo a su tamaño y a sus limitaciones objetivas.

Un nombre propio para cerrar el año

En el tramo final de su intervención, Vivas puso rostro al éxito colectivo de 2025. Si tuviera que elegir un nombre propio para identificarlo, dijo, sería el de la Agrupación Deportiva Ceuta. Calificó su trayectoria como “una proeza” y como una metáfora de cómo afrontar los retos de la vida mediante el trabajo en equipo, el compañerismo, el afán de superación, el pundonor y la humildad.

El presidente consideró que el impacto del club fue mucho más allá del ámbito deportivo y que se tradujo en una inyección de ánimo e ilusión para toda la ciudad, difícil de igualar en un año intenso y exigente.

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