El presidente de la Ciudad Autónoma ha despejado de manera definitiva una de las grandes incógnitas sobre lo sucedido con el camión que dio la vuelta en el Tarajal por la “poca flexibilidad” de las autoridades alauitas
La esperpéntica situación vivida la semana pasada con la posible apertura de la aduana comercial entre Ceuta y Marruecos, marcada por el silencio administrativo y la desinformación, no ha gustado en la Ciudad. La negativa de la Delegación del Gobierno a dar explicaciones sobre lo acontecido ha hecho que el presidente de la Ciudad Autónoma, Juan Vivas, considerase “conveniente“ poner de manifiesto de manera clara cuál es la posición del Gobierno local y despejado de manera definitiva una de las grandes incógnitas sobre lo sucedido con el camión que no llegó a traspasar el Tarajal el día 8 del presente mes: “Fueron problemas de índole técnica” dados por la “poca flexibilidad” de las autoridades alauitas.
Sí hubo una llamada a la Ciudad desde el ministerio de Asuntos exteriores en el que el presidente pudo saber que “se estaba trabajando en el asunto pero sin fecha exacta”. Una comunicación en la que calificaba las primeras informaciones dadas por algunos medios en las que se apuntaba a la reapertura de la aduana como “inexactas”. “No se correspondía con la realidad”, ha apuntado Vivas, quien ha desvelado que tendrá una futura reunión con el ministro, José Manuel Albares, una vez se reúna la Mesa de Diálogo Social.
Pero, ¿qué se movía entonces en el paso fronterizo? Otra llamada, esta vez desde Delegación habría alertado a la Ciudad un día antes de la maniobra. “Creo que no era una prueba, se pretendía la apertura de la aduana”, ha explicado sin abundar en lo ocurrido, pero sí defendiendo, a pesar de su desacuerdo, la actuación de la delegada, Cristina Pérez. “No me cabe la menor duda de que la ‘opacidad’ no sea debida a una actitud propia de la delegada sino a que desde el Ministerio de Exteriores le han pedido cautela, lo han tratado como un Asunto de Estado”, ha valorado al respecto.
“Sin limitaciones” ni relaciones de dependencia
Más tajante ha sido sobre la necesidad de “normalizar” la relación entre España y Marruecos, “dos países vecinos, amigos” en la que en todo caso no debe existir nunca una “dependencia”. “Marruecos podrá plantear lo que quiera plantear”, pero la Ciudad Autónoma ya ha hecho su apuesta por un modelo basado en la independencia económica.
Para el presidente, no solo debe de continuar en el empeño para conseguir la apertura, sino que además “se debe producir de acuerdo a unos códigos de funcionamiento que puedan calificarse como convencionales”. Tanto en las expediciones comerciales como en lo referente al código de viajeros, “sin mayores limitaciones que las logísticas o las derivadas de la aplicación de la normativa”, que a su vez deberá basarse en la transparencia.
Pero no será -o no debería- determinante para Ceuta. De nuevo, ha recalcado que el futuro económica de la aduana debe basarse en el concepto de “más España y más Europa para que la estabilidad económica no dependa de terceros”.
En esta línea el líder del Ejecutivo ha recordado que no se trata de “una utopía” el aspirar al modelo “verde, azul e inteligente” por el que el Partido Popular puja ya desde hace tiempo. Aunque “para lograrlo se requiere del apoyo y el impulso del Gobierno de la Nación y en algunos casos de las Cortes Generales”.
En el terreno autonómico la Mesa de Diálogo Social será clave. La apertura de la aduana es, desde el punto de vista del presidente, “estratégica” dadas las especificidades geopolíticas de la ciudad, que convierten al Tarajal en un asunto de Estado. “Vamos a procurar tener el mayor consenso posible para debatir este asunto de máximo interés”, ha avanzado sobre la futura reunión. No será fácil, y no cuenta con la unanimidad, pero el popular sí se ha mostrado optimista a la hora de “alcanzar un consenso”.



