El partido sostiene que la ciudad presenta pérdida de población, estancamiento económico y deterioro social tras un cuarto de siglo de gobierno.
VOX Ceuta ha realizado un balance crítico de los 25 años de Juan Vivas al frente del Ejecutivo local y ha asegurado que el periodo no puede considerarse positivo. La formación ha respondido así al acto institucional celebrado este martes, en el que, a su juicio, “ha faltado autocrítica y ha sobrado autocomplacencia”.
Según el partido, “los datos y la realidad cotidiana” reflejan “una ciudad que ha ido a peor en lo demográfico, en lo económico, en lo social y en lo identitario, con consecuencias directas para la convivencia, la seguridad y la proyección de Ceuta como ciudad española de pleno derecho”.
Críticas al balance del Gobierno
Para VOX Ceuta, la etapa de Vivas constituye “un periodo que deja una ciudad con resultados claramente negativos y con síntomas evidentes de agotamiento institucional”. En este sentido, la formación sostiene que la ciudad presenta una pérdida sostenida de población, especialmente entre los jóvenes.
El partido ha afirmado que se ha producido una “transformación progresiva del equilibrio social y cultural” que, en su opinión, se traduce en una suplantación demográfica y marroquinización acelerada. Todo ello, añade, estaría “favorecido por la falta de políticas firmes y por la resignación ante procesos que erosionan la identidad de la ciudad”.
Estancamiento económico
En el plano económico, VOX ha señalado que el balance muestra “un estancamiento estructural” reflejado, según expone, en tasas de paro elevadas, debilidad del tejido productivo y pérdida de actividad en el comercio local.
La formación ha añadido que a esta situación se suma la caída continuada del trabajo autónomo y la falta de oportunidades estables para los jóvenes. A su juicio, el modelo actual “no ha logrado diversificar la economía ni generar expectativas reales de prosperidad”, lo que, según sostiene, perpetúa la dependencia y la precariedad.
Situación social y seguridad
En el ámbito social, el partido ha advertido de lo que considera “un fracaso escolar enquistado”, la existencia de bolsas de exclusión y riesgo de pobreza que afectan a miles de ceutíes y un deterioro progresivo de barriadas y viviendas públicas.
Paralelamente, VOX ha afirmado que se constata “un incremento de la inseguridad y de la criminalidad en términos comparativos”, con impacto —según su valoración— en la convivencia y en la actividad económica. También ha vinculado la presión migratoria con la tensión sobre los servicios públicos.
Méritos atribuidos al Estado
Respecto a los logros que se atribuyen a la gestión de Juan Vivas, VOX Ceuta ha sostenido que “gran parte” de ellos corresponden en realidad a competencias, inversiones o decisiones del Estado.
En materia fiscal, la formación ha indicado que el IPSI “no constituye una ventaja neta atribuible a la gestión local”, al considerar que está compensado mediante mecanismos estatales de apoyo.
Asimismo, el partido ha cuestionado que los avances en infraestructuras vinculados a fondos europeos respondan a una estrategia local propia y ha criticado supuestos problemas de ejecución y planificación.
El caso del Mercado del Mixto
Como ejemplo reciente, VOX ha señalado la pérdida de 3,8 millones de euros destinados a la remodelación del Mercado del Mixto. Según la formación, la actuación se frustró por falta de ejecución en plazo, con el consiguiente perjuicio para vecinos y contribuyentes.
Acusaciones de “redes clientelares”
El balance de este cuarto de siglo es también, para VOX Ceuta, el de “un régimen político asentado en redes clientelares y en la dependencia”. La formación sostiene que este modelo ha garantizado estabilidad “para una minoría beneficiaria del sistema” mientras, a su juicio, la ciudad se ha degradado social y económicamente.
En esta línea, el partido ha afirmado que la situación se ha “maquillado con un relato amable basado en gestos, escenografía y recursos de pan y circo”.
VOX ha hablado de una estrategia de “sonrisas impostadas, retórica cultural recurrente y una estética rancia y pueblerina de maceteros y actos” que, según su valoración, se ha utilizado como “cortina de humo para encubrir la esquilmación, las malas prácticas y las tropelías de los beneficiarios del régimen construido en torno a estos veinticinco años”.


