CASO ARCHIVADO

Vox elude negar expresamente la autoría de los mensajes racistas y anuncia su venganza en los tribunales

Vox elude negar expresamente la autoría de los mensajes racistas y anuncia su venganza en los tribunales
Juan Sergio Redondo
Juan Sergio Redondo
Redondo no ha negado de manera expresa la autoría ni tampoco ha hecho una condena del contenido de los mensajes racistas que motivaron la denuncia archivada esta semana y se ha limitado a señalar el informe pericial que dice no encontrar rastro alguno de los 'whatsapp' en los terminales que el partido entregó a la Policía.

El presidente de Vox en Ceuta, Juan Sergio Redondo, y su portavoz en la Asamblea, Carlos Verdejo, han comparecido este jueves para, de nuevo, como ya hicieran mediante comunicado de prensa, celebrar el archivo del caso de los mensajes racistas. O, en palabras de Redondo, “el caso este llamado de los mensajes de manera interesada”. 

Mensajes que en sede judicial los dirigentes de Vox en Ceuta dijeron no recordar y cuya autoría han eludido negar de manera expresa en su comparecencia de este jueves, remitiéndose al auto que ha archivado el caso al no ver delito de odio. Ante la pregunta concreta de dos medios sobre si reconocen o no la autoría de los ‘whatsapps’ motivo de la causa sobreseída —autoría que no han negado ni reconocido en público hasta ahora—, el presidente de Vox ha preferido desechar esta nueva oportunidad de desmarcarse totalmente de los mensajes y su contenido abiertamente racista y se ha limitado a señalar el informe pericial que dice no encontrar rastro alguno de los mensajes motivo de la denuncia en los terminales que el partido ultra entregó a la Policía.

Redondo: "La investigación de nuestros teléfonos móviles no se ha hecho en Ceuta. Se ha mandado a la UDEF y a la Policía Científica en Madrid, a la Central, no se les ha hecho una investigación somera en una oficina aquí en Ceuta"

“Nosotros ya nos manifestamos, es ampliamente conocido, en el Juzgado y en los medios de comunicación, y el auto judicial es absolutamente claro. He hecho mención expresa de lo mencionado por la Policía Científica. La investigación de nuestros teléfonos móviles no se ha hecho en Ceuta. Se ha mandado a la UDEF y a la Policía Científica en Madrid, a la Central, no se les ha hecho una investigación somera en una oficina aquí en Ceuta, sino que se ha mandado al epicentro, al fondo. Y como he citado textualmente, el informe detallado que presenta la UDEF y la Policia Científica habla de la no existencia de indicios de los mensajes ni de su borrado . Yo creo que con esto somos especialmente claros”.

“Todas estas denuncias solo atendían a motivaciones políticas, amparadas por oscuros intereses mafiosos y partidistas que haciendo uso de pseudo medios de información bien regados con dinero público y falsos periodistas, solo buscaban atacar a Vox, intentando desacreditar y difamar a nuestros dirigentes, creando falsos relatos y manipulaciones, criminalizándonos, poniéndonos en el disparadero y sometiéndonos a penas de telediario orquestadas por estos individuos”, resumía Redondo, dando su visión del caso de los WhatsApp racistas atribuidos a un grupo privado de la gestora del partido ultra en Ceuta, recientemente archivado por la Justicia.

Pero, pese al sobreseimiento definitivo de la causa, desde Vox avisan que el asunto no acaba aquí y anuncian su venganza en los tribunales contra todos los implicados en la denuncia. De momento no concreta quiénes serán objeto de demanda, aunque dan a entender que solo la Fiscalía se librará de la revancha en forma de demandas: “Nuestro equipo jurídico está preparando las correspondientes demandas civiles contra  aquellos que con su manipulación y mentiras han atentado contra nuestra imagen y honor. Esto lo queremos dejar claro”.

La Justicia ya desestimó en su día la denuncia por lo penal de Vox contra los dos ex miembros de la formación, Juan Manuel Aguiar (reserva en la lista de las Generales) y David Hernández Yuste, y contra el medio digital que publicó los mensajes. Y lo hizo con un auto contundente. El partido imputaba a los tres delitos de coacciones, odio, calumnias, injurias, extorsión y asociación ilícita. Todos ellos fueron desestimados por el Juzgado en un auto que no tiene desperdicio: “Está claro que la parte denunciante parece no entender qué denuncia ni por qué. Dice que las expresiones sacadas a la luz y respecto de las cuales existe un procedimiento abierto en este mismo Juzgado (recientemente archivado) podrían ser constitutivas de un delito de odio. La parte echa piedras sobre su propio tejado. Este instructor acordó el sobreseimiento provisional y archivo de la causa por aquellas expresiones donde esta misma parte aparece como investigada y que ahora manifiesta que podrían ser constitutivas de este delito. El mundo al revés”.

Un auto en el que se archivaba la denuncia de Vox del que merece la pena rescatar un párrafo especialmente duro con la judicialización de la política: “Con esta nueva denuncia el debate político de España vuelve a las descalificaciones e insultos, un ejercicio impropio de la situación de emergencia que vive el país en este momento. Y que no ayuda en absoluto a la reputación de una clase política ya de por sí muy desprestigiada. La estrategia de los diferentes partidos de la ciudad de acudir a los Juzgados para dirimir cuestiones estrictamente políticas o de desencuentro entre miembros de sus filas, provoca una judicialización intolerable de la vida política, gastando recursos de los ciudadanos así como un tiempo precioso que podría ser invertido en temas más importantes. No hay indicio alguno de que se quiera afrontar esta deformación que va camino de convertirse en sistémica en esta ciudad”.

Un reproche al que Vox de nuevo hace oídos sordos, a juzgar por el anuncio de nuevas demandas civiles en torno a un caso que ya fue desestimado por la vía penal. Pese a ello, Redondo anuncia que demandarán a todo aquel que atentó contra su honor… Y pedirá indemnización.

Fe de erratas: En una primera versión de esta información se aludía por error a que la denuncia de VOX que la Justicia archivo por la publicación de los mensajes iba dirigida contra sus dos ex miembros, hoy diputados no adscritos, cuando siempre debió indicar que se dirigió contra otros dos ex, Juan Manuel Aguiar y David Hernández Yuste, pero ninguno de los dos ostenta escaño alguno.

Vox elude negar expresamente la autoría de los mensajes racistas y anuncia su venganza en los tribunales