La ultraderecha señala directamente al Gobierno central por su “pasividad” frente a lo que consideran una política de “bloqueo económico” por parte de Rabat
Vox ha vuelto a poner el foco sobre la situación de Ceuta y Melilla en el Congreso y el Senado. La formación ha registrado una batería de preguntas parlamentarias para que el Ejecutivo de Pedro Sánchez dé explicaciones sobre la paralización de las aduanas comerciales con Marruecos y la reactivación del autodenominado Comité para la Liberación de Ceuta y Melilla. La preocupación del partido no es nueva, pero ahora se formula con mayor urgencia tras una serie de hechos que, a su juicio, ponen en entredicho la soberanía nacional y la seguridad en las dos ciudades autónomas.
Cierre de la aduana, amenazas y pasividad institucional
Desde Vox se señala directamente al Gobierno central por su “pasividad” frente a lo que consideran una política de “bloqueo económico” por parte de Rabat. En su argumentario parlamentario, el partido denuncia el cierre unilateral de las aduanas comerciales de Ceuta y Melilla, sin que haya mediado explicación pública ni protesta diplomática por parte del Ministerio de Exteriores.
Junto al cerrojazo fronterizo, Vox alerta sobre la reaparición del Comité de Liberación de Ceuta y Melilla, una organización de corte anexionista que ha vuelto a realizar declaraciones beligerantes y que, según fuentes abiertas, ha llegado incluso a coquetear con la idea de “tomar” la isla de Perejil, escenario del incidente militar de 2002. “Estos hechos no son compatibles con unas relaciones bilaterales en su ‘mejor momento histórico’, como aseguró el ministro Albares”, critican desde la formación.
Preocupación por la defensa de la frontera y la soberanía
Entre las preguntas registradas, Vox interpela al Gobierno sobre si se ha reforzado la protección de las fronteras de Ceuta, Melilla, las Plazas de Soberanía (Perejil, Alhucemas, Vélez de la Gomera y Chafarinas) y las Islas Canarias. El recuerdo del 17 de mayo de 2021, cuando miles de personas cruzaron la frontera ceutí en cuestión de horas con la permisividad del régimen marroquí, sigue muy presente. Entonces, el Ejecutivo reaccionó tarde y con una respuesta considerada insuficiente desde varios sectores, incluyendo las propias fuerzas y cuerpos de seguridad.
Ahora, Vox quiere saber si existe un plan de contingencia ante nuevos episodios similares. “¿Está preparado el Gobierno de la Nación para proteger estos territorios ante una coyuntura como la de 2021?”, preguntan directamente en el documento registrado.
¿Qué ha hecho el Gobierno tras la suspensión del tránsito comercial?
Además del plano de seguridad, la formación insiste en el plano económico. Vox quiere saber si Marruecos notificó formalmente la “suspensión” del tráfico de mercancías y si el Gobierno ha emitido alguna queja diplomática al respecto. En su exposición, el partido considera que el cierre de la aduana forma parte de una estrategia de asfixia comercial con fines políticos.
La formación liderada por Santiago Abascal reclama que se activen “contramedidas” o “medidas de retorsión” por parte de España frente a lo que interpreta como una agresión encubierta. Estas acciones pueden ir desde restricciones comerciales hasta la suspensión de ayudas o colaboraciones bilaterales.
Un plan de choque para el tejido empresarial local
En paralelo, Vox también pone el acento en las consecuencias directas sobre la economía ceutí y melillense. Consideran que los empresarios locales están pagando las consecuencias de una política exterior débil e ineficaz. Por eso, preguntan al Ejecutivo si tiene previsto activar un plan de choque para compensar las pérdidas provocadas por el bloqueo fronterizo.
En los últimos años, comerciantes y transportistas han venido denunciando el impacto de los continuos vaivenes en la frontera con Marruecos, agravados desde la pandemia y el cierre de 2020. La inestabilidad y la falta de previsión del Gobierno central han terminado de lastrar una economía ya de por sí frágil.
Una advertencia política en forma de interpelación
Con esta ofensiva parlamentaria, Vox pretende dejar constancia de lo que interpreta como una dejación de funciones del Ejecutivo central ante un conflicto diplomático larvado. Aunque el Gobierno ha optado por la vía del silencio o la prudencia en sus relaciones con Rabat, Vox exige una respuesta “firme y contundente” que ponga freno, de una vez por todas, a lo que ya no consideran simples incidentes, sino una ofensiva sostenida contra la soberanía española en el norte de África.