RECURSO

La Autoridad Portuaria suspende la licitación de las obras de la nueva Estación Marítima

La Autoridad Portuaria suspende la licitación de las obras de la nueva Estación Marítima
plano nueva terminal
Plano de la actuación proyectada.
El nuevo edificio se distribuirá en dos plantas, una primera de acceso donde convivirán “espacios de uso público y privado” y otra superior “de carácter público con acceso controlado destinada fundamentalmente al viajero" con una superficie total de nueva construcción de casi 5.500 metros cuadrados.

La Autoridad Portuaria ha decidido suspender apenas una semana después de la apertura del plazo de presentación de ofertas la licitación que, por casi 17 millones de euros, había iniciado para adjudicar las obras de construcción de la nueva Estación Marítima. Así lo ha acordado tras tener conocimiento de la presentación de un recurso contra el proceso ante el Tribunal Administrativo Central de Recursos Contractuales, según la resolución dictada este sábado por Juan Manuel Doncel.

El ambicioso proyecto aprobado por el Consejo de Ministros a mediados de abril vendrá, cuando esté terminado, para lo que se estima un plazo de ejecución de dos años desde que comiencen los trabajos, a “mejorar la funcionalidad” del edificio actual y a perfeccionar “la seguridad del edificio”.

El nuevo inmueble de la terminal, que obligará a trasladar el aparcamiento de empleados, sobre el que se levantará, irá adosado a la fachada noroeste de la actual, con la que se conectará a través de la planta baja. Parte del mismo “colonizará” el inmueble existente “para la sala de embarque en la planta alta”.

La nueva terminal se distribuirá en dos plantas, una primera de acceso donde convivirán “espacios de uso público y privado” y otra superior “de carácter público con acceso controlado destinada fundamentalmente al viajero" con una superficie total de nueva construcción de casi 5.500 metros cuadrados.

terminal alzada

El esquema funcional entre los espacios organizará los flujos de pasajeros de manera que “no exista interacción entre llegadas y salidas”. En la planta baja se localizará el vestíbulo, la zona comercial y la zona privada destinada a la seguridad (Policía Nacional, Guardia Civil y vigilantes privados) y en la alta las salas de embarque y preembarque, área de desembarque y otras zonas de uso privado para los Cuerpos de Seguridad.
El acceso principal se situará en la fachada sureste, frente a la zona de entrada al recinto, cerca de la puerta a la terminal actual con una marquesina de enlace hasta la zona de parada de taxis.

Accesos y reordenación del entorno

El edificio contará, además, con tres accesos secundarios, uno junto al edificio existente para uso privado de la terminal; otro como salida de evacuación y uno más a la zona controlada del puerto para emergencias y uso de la Policía Nacional, que conecta sus dependencias con la zona de control de vehículos.

El nuevo edificio se conectará con el existente a través de dos puntos en la zona privada de la planta baja que conducirán a las áreas de las oficinas de las navieras y venta de billetes. En esta parte se invadirá una superficie de 37,5 metros cuadrados para ejecución de una escalera de evacuación de la sala de embarque de la planta alta, con salida a la zona de actual venta de billetes. En la planta alta parte de la actual sala de embarque se unirá a la del nuevo edificio en una superficie de 505 metros cuadrados.

La urbanización del conjunto reordenará y jerarquizará los flujos de peatones y vehículos “sin discontinuidades” a partir de la rotonda de la avenida de Juan de Borbón, en la que también se actuará cambiando el actual sentido de circulación entorno a la plaza central frente a la terminal. En el entorno se dispondrán dos aparcamientos de uso público para unos 280 vehículos, una zona de parada rápida de vehículos, otra para 25 taxis, siete dársenas para autobuses y espacios para emergencias y carga y descarga.

La Autoridad Portuaria suspende la licitación de las obras de la nueva Estación Marítima