FIN A LA "VIGILANCIA"

La CNMC no aprecia que las navieras amañen precios y horarios, pero sigue viendo taras en el mercado

La CNMC no aprecia que las navieras amañen precios y horarios, pero sigue viendo taras en el mercado
pasajeros ferry
Imagen de archivo.
Competencia considera que “no constan indicios de infracción por parte de las compañías que apunten a cualquier tipo de manipulación" tras diez años de vigilancia de su comportamiento, pero advierte que el funcionamiento de la línea entre Ceuta y Algeciras es “ineficiente y poco competitivo” y que “existe un exceso de rotaciones a lo largo del año sin repercusión en el nivel de precios, los cuales deberían ser más bajos por el número de competidores".

La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) ha puesto fin a la vigilancia especial que ha mantenido durante la última década sobre Baleària, Trasmediterránea y FRS después de imponerles multas millonarias por constituirse como un "cártel" en la línea marítima entre Ceuta y Algeciras con pactos prohibidos "sobre reparto de mercado, fijación de precios y cuotas y coordinación de horarios”. Ahora mismo “no constan indicios de infracción por parte de las compañías que apunten a cualquier tipo de manipulación de las diferentes licitaciones públicas convocadas; ni a la fijación de tarifas u otras condiciones comerciales; ni al reparto de mercado, de atraques y horarios”.

A pesar de ello, el mercado sigue arrastrando las mismas taras: el funcionamiento de la línea es “ineficiente y poco competitivo” y lo atribuye tanto a que “existe un exceso de rotaciones a lo largo del año que no se justifica por la demanda, que hasta ahora ha sido bastante estacional, y sin que tenga ninguna repercusión en el nivel de precios, los cuales deberían ser más bajos dado el número de competidores y viajes que se realizan por día”; como a que “existe un alto intervencionismo" en forma de subvenciones (el residente sólo paga entre un 25% y un 0%), licitaciones y obligaciones "que puede impedir que haya una competencia real entre las empresas”.

La CNMC se ha pasado una década escrutando, entre otra documentación, los correos internos de las compañías, y de ellos "no se infiere de los mismos que exista acuerdo ni que haya un intercambio de información de forma previa entre ellas”. "Los contactos directos y reuniones son frecuentes entre los tres operadores, pero no se puede concluir, con el rigor exigible, la existencia de indicios que apunten a un acuerdo de fijación de precios de venta de los billetes ni de concertación de las políticas comerciales en la ruta”.

pasajeros ceuta

Al contrario, parece que las navieras están atentas a los movimientos comerciales del resto para reaccionar e incluso Trasmediterránea, en 2019, se presentó a la licitación del Contrato de Servicio Público con el único afán de 'fastidiar' a Baleària, la única que se había presentado desde 2011, como ha vuelto a suceder este año.

Entre las posibles actuaciones para mejorar el mercado, la CNMC insiste, como en 2018, en que convendría “modificar el diseño de ese concurso “con el fin principal de garantizar una mayor competencia y concurrencia de empresas que redunde en una rebaja del presupuesto del contrato y del precio de los billetes para dotarla así de mayor eficiencia y eficacia”.

La Comisión considera que el hecho de obligar al buque asociado al contrato, actualmente el ‘Passió’, a realizar cuatro rotaciones al día “excede de por sí la obligación de realizar un mínimo de tres que se impone por la normativa de manera conjunta a todas las navieras de la línea, pudiendo contribuir con ello a que el número de rotaciones y trayectos existente en la línea sea tan elevado”.

“Sería interesante”, añade, “aclarar cuáles son y cómo funcionan los mecanismos de compensación y liquidación entre navieras en los supuestos de mal tiempo en los que sólo navega el barco del contrato”, que supuestamente está obligado a aceptar a los viajeros de otras compañías. Otro punto en el que sería preciso ganar en transparencia sería, desde su punto de vista, en la gestión del intercambio obligado de billetes cuando se impone durante la Operación Paso del Estrecho (OPE), que no se desarrolla desde 2019.

La CNMC no aprecia que las navieras amañen precios y horarios, pero sigue viendo taras en el mercado