Cambian los tiempos, pero no las costumbres. Desde hace años se pronostica casi en la misma proporción que se teme y se espera alivio que la afluencia de pasajeros y vehículos que cruzan el Estrecho entre el 15 de junio y el 15 de septiembre dentro de lo que se denomina Operación Paso del Estrecho vaya a menos por la penetración del avión como preferencia para el retorno a la raíz durante las vacaciones por parte de las nuevas generaciones. Error. En este 2024 han cruzado el Estrecho por los puertos españoles más pasajeros y más vehículos que nunca. Récord absoluto.
Las cifras están ahí 3,4 millones de personas y casi 850.000 vehículos. Incrementos de 200.000 pasajeros (7%) y 75.000 vehículos (9%) sobre 2023. Eso a nivel global. Porque a Ceuta no le ha ido igual de bien. En cualquier caso desde Delegación del Gobierno, el jefe de gabinete, Gonzalo Sanz, ha destacado que la operación ha sido “un éxito” y lo ha justificado por la ausencia de incidentes destacados, tanto en Ceuta como en el resto de puertos.
Para ese éxito y la compatibilidad de “agilidad y efectividad” se ha contado con un dispositivo en el que participan hasta 13 actores, casi todos institucionales -a todos y cada uno de ellos ha agradecido Sanz su implicación- y mantiene trabajando a la vez a unas 120 personas entre la estación marítima, la frontera y el embobamiento.
En datos, Ceuta sumó unos 552.000 pasajeros, un incremento de apenas el 0,5 por ciento (2.500 en personas) y 129.000 vehículos, un incremento aquí de 5.400 coches y un 4 por ciento. Esa diferencia en los datos entre coches y personas, sí la ha atribuido Sanz a un cambio sociológico en las costumbres de los magrebíes que regresan desde Europa a sus orígenes para visitar a la familia y disfrutar de vacaciones. Algo que no es nuevo, la estadística lo viene recogiendo en los últimos años:
“Uno de los factores que explican este patrón último que vemos, que hay algo menos de pasajeros y algo más de vehículos es que en muchos casos las decisiones familiares por parte de los magrebíes residente en Europa pasan por usar el avión para el núcleo familiar y alguno de los miembros hace el viaje en coche”, ha señalado Sanz.
Sea como sea, las cifras lo que sí ponen de manifiesto es que Ceuta sigue perdiendo tráfico de la operación paso del estrecho y no logra recuperar los niveles de 2019 o 2018 antes de la pandemia. A pesar de aclarar más o menos el 15 por ciento del total de tránsitos entre el sur del continente europeo y el norte de África.
Los 270.000 pasajeros y los 61.000 vehículos que eligieron la ruta Ceuta Algeciras para regresar desde el 15 de julio están muy lejos de las casi 330.000 personas y 75.000 vehículos que embarcaron en las mismas fechas de 2019 en alguna de las tres compañías que operan la ruta.
Más allá de los números de tráfico, Sanz ha destacado la ausencia de incidentes notables. La Operación Paso del Estrecho ha transcurrido tranquila, sin alterar la vida de la ciudad. Y eso se nota, según Sanz, en que no ha sido necesario recurrir a ninguna de las tres medidas de contingencia extraordinarias que contempla la planificación de la operación. Ni se activó el billete único (la intercambiabilidad entre compañías), ni hubo que usar las zonas de emergencia previstas para dar acogida a una posible aglomeración en el muelle de poniente. Ni tan siquiera fue necesario acondicionar un carril exclusivo para residentes.
La OPE fue fluida. “Creo que dejamos atrás las dificultades en los acceso a barrios o a servicios básicos como el hospital, incluso por los vehículos de emergencias o de servicio público. Queremos consolidar este modelo que deja atrás una OPE/problema para avanzar hacia una OPE/oportunidad. Una OPE que pasa desapercibida para el ceutí”, ha puesto en valor Sanz.
Y aspira a mejorarla en 2025 en cuestiones como procurar más zonas de sombra en la explanada de embolsamiento o solventar el reto que supondrá afrontar un segundo año con la estación marítima en obras para ya sí culminar después esa inversión del Estado de 22 millones de euros que “mejorará la experiencia de usuario” de los ceutíes de forma notable.
No será lo único a computar, la coordinación de la Operación ha de buscar para el próximo verano una zona de reembarque de emergencia nueva, dado que la que se venía usando en el muelle de poniente se prevé que la ocupe la nueva empresa municipal de limpieza, Servilimpce.
Sanz también ha destacado otros factores que han contribuido al éxito de la operación, como son la colaboración de Marruecos y la cada vez mayor coordinación con la Autoridad Portuaria de la Bahía de Algeciras.
Para el año que viene no se prevé que la fiesta del sacrificio pueda volver alterar el calendario, como sí ha sucedido este año adelantando en 2 días el dispositivo. La festividad está señalada para el 6 de junio y Sanz apuesta porque la OPE empezará como siempre el 15 de junio.
“Otra cosa es que estemos pendientes, como el resto del año de lo que nosotros llamamos miniopes, en festivos, puentes, o festivos marroquíes que se acaban traduciendo en mayor aglomeración de pasajeros en los puertos”, ha cerrado.