Para Cristiano, el parón veraniego no le ha afectado. Seguro que durante las vacaciones, tiempo en el que todo el mundo se relaja, él habrá estado trabajando su condición física y cuidándose de no cometer el más mínimo exceso para, en su regreso, no tener que sufrir para poder recuperar cuanto antes su mejor forma. Menos de dos semanas después del primer entrenamiento de la nueva temporada, está ya casi como terminó la anterior, con un altísimo nivel de juego, rebosante de fuerza y ambición, como lo demuestran sus cuatro goles en dos partidos que él no consideró amistosos; ni éstos ni ninguno, siempre quiere ganar, en el Bernabéu, en América... Y lo veremos dentro de unos días en China.
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