Aung San Suu Kyi, de 65 años, ha quedado esta mañana en libertad tras cumplir una pena de 18 meses de arresto domiciliario. Hoy finalizaba oficialmente el arresto domiciliario de la Nobel de la Paz, quien ha pasado 15 de los últimos 21 años encarcelada o privada de libertad recluida en su casa. Unas 3.000 personas, hombres, mujeres y niños, se han apelotonado fuera de la casa de la líder del movimiento democrático birmano para pedirle que salga a la puerta. Policías antidisturbios con rifles de asalto patrullan en torno a la vivienda de la dirigente.
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