Noventa millones por los niños


Noventa millones por los niños
No es fácil en los Estados Unidos de América plantar a tu señora por otra y salvar la cara y el caché de niño bueno, como hizo Brad Pitt cuando abandonó a Jennifer Aniston y se lió con Angelina Jolie. Tampoco es fácil ser la «otra», llevar tatuajes hasta en el paladar, tener fama de loba en la cama (dieciocho o veinte horas del tirón, asegura la leyenda) y que te nombren embajadora de buena voluntad de Unicef. Pitt y Jolie no serán los mejores actores del mundo en la gran pantalla pero fuera de ella lo bordan: tienen a todo el mundo encandilado con ellos y con el vasto imperio infantil que con...


Posted originally: 2010-01-31 04:32:30

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