Populismo diplomático


Populismo diplomático
En el blog de ‘Evaristo, el rey de la baraja’ se ha mostrado cómo muchas de las peticiones mágicas de reducción del déficit son erróneas. En una de esas asambleas populares, que en verano fueran tan frecuentes, se proponía liquidar todo el déficit eliminando el Senado (por mí encantado), reduciendo el número de embajadores y [...]

En el blog de ‘Evaristo, el rey de la baraja’ se ha mostrado cómo muchas de las peticiones mágicas de reducción del déficit son erróneas. En una de esas asambleas populares, que en verano fueran tan frecuentes, se proponía liquidar todo el déficit eliminando el Senado (por mí encantado), reduciendo el número de embajadores y eliminando las subvenciones a partidos y sindicatos, fueran finalistas o no finalistas.

El autor del blog, con los datos de los Presupuestos Generales del Estado, muestra a todo el que lo quiera leer que esas medidas no tocarían ni de lejos el problema del déficit, cuyo origen está en otro sitio.

No me ha resultado raro que las propuestas y el objetivo a conseguir, una vez contratados con los datos, se manifestaran realmente equivocados. Lo que sí me ‘ha dolido’, por decirlo que alguna manera, es que la reducción de embajadores pueda ser una idea popular y querida por la población (no nos engañemos, en esas asambleas se juegan al ‘populismo’).

No es la primera vez que en este blog hablamos de la necesidad de reformar, ampliar e invertir en nuestro servicio exterior. Que eliminar embajadores sea algo popular se debe a la idea, equivocada, de que los diplomáticos son una especie de lujo y no una necesidad de un Estado.

Gastar en servicio exterior es invertir. Una inversión que si se hubiera hecho hace tiempo nos hubiera ahorrado parte de los costes del día de hoy. Un país necesita estar presente, estar informado, tener capacidad de influencia en otros países, transmitir su visión de las cosas, vender su imagen y sus capacidades, facilitar el terreno a nuestros productos y captar inversiones. Eso y más es lo que tiene que hacer un servicio exterior y dejarlo sin dinero ni recurso no es ahorro, ni austeridad, ni nada, es desinvertir.


Filed under: Celtiberia, Política, Política Internacional
Posted originally: 2011-10-25 10:30:34

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