La Asociación Española Contra el Cáncer ha reclamado una atención más humana, integral y centrada en el paciente, durante la lectura del manifiesto y las declaraciones de su presidente en Ceuta.
Ceuta ha acogido hoy un acto organizado por la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC), tras posponerse la celebración del 4 de febrero por las inclemencias del tiempo. Jesús María Ferreiro, presidente de la AECC en Ceuta, ha explicado que el objetivo de estas actividades es “que todo el mundo se conciencie de lo que es la problemática que existe actualmente, y ya no solamente en España, sino en todo el mundo, sobre el problema del cáncer”.
Ferreiro ha destacado que la asociación busca hacerse “visible para que la gente se vaya concienciando de la importancia que tiene la prevención precoz y colaborar en estas acciones”. Iniciativas, ha señalado, que abarcan desde la investigación hasta los programas de atención gratuita a pacientes y familiares, ofreciendo apoyo sanitario, social y psicológico.
Un enfoque integral y humano
El presidente de la AECC ha insistido en que la campaña de este año se centra en la humanización del cáncer. “Intentamos que tanto los facultativos, los profesionales, como el propio enfermo y los familiares sean conscientes de lo que supone esa humanización y esa necesidad de que se participe”, ha explicado Ferreiro. La asociación pretende garantizar que la información se trasmita de manera cálida y que el paciente reciba un trato cercano, evitando que el diagnóstico se comunique de forma fría o aislada, algo que puede afectar significativamente a quienes pasan por este complejo trámite.
En este sentido, Ferreiro ha recordado los recientes diálogos entre profesionales y representantes institucionales sobre humanización: “Intentamos reunir todos los ámbitos, todo lo que son los estamentos sociales, para que en cierta medida estén reflejados y que, lógicamente, entre todos sigamos en la misma línea de trabajo y que sea todo en beneficio y en bien del paciente”.
El manifiesto: vivir con cáncer
Germinal Castillo, encargado de leer el manifiesto de la AECC -con la presencia del presidente, Juan Vivas, el delegado del Gobierno, Miguel Ángel Pérez Triano (PSOE) y representantes de Ceuta Ya! y el MDyC-, ha definido la humanización del cáncer como “dar a conocer a la sociedad que esta enfermedad es ciertamente una putada, pero que si se coge con tiempo se puede curar, se puede paliar, nos podemos transformar en enfermos crónicos, y que, sin que seamos unos guerreros, la voluntad de los pacientes y sus familiares sea la de seguir”.
El texto destaca la experiencia de recibir el diagnóstico: “Todo cambia a la vez que todo deja de tener importancia. Es una frase muy corta que, en segundos, te cambia la vida y hace añicos unas prioridades que hasta hace unos minutos creías inamovibles: ‘Tiene usted cáncer’”. La AECC subraya que esta enfermedad afecta no solo a quien la padece, sino también a su entorno, y reclama una atención personalizada que contemple la dimensión clínica, psicológica y social del paciente.
Apoyo y compromiso social
El manifiesto también hace hincapié en la necesidad de contar con redes de apoyo, tanto de profesionales como de voluntarios. “Del cuidado de los cuidadores depende también el bienestar de los enfermos de cáncer”, señala el texto, que reclama un compromiso común para lograr una atención integral y aún más humana frente al cáncer, considerado “el mayor reto sociosanitario que todos tenemos como sociedad”.
Ferreiro ha recordado la apuesta de la AECC por la investigación local y por retener a los jóvenes científicos en España: “Estamos intentando poner en práctica que esos estudiantes que están saliendo de la facultad, esos investigadores, en vez de irse a otros países, se queden aquí para seguir desarrollando y trabajando por la investigación”.
Un mensaje de esperanza y continuidad
El acto en Ceuta ha combinado la información, la sensibilización y la reivindicación de derechos de los pacientes, con la lectura de un manifiesto cargado de emoción y realismo. “Humanizar la atención implica situar a la persona en el centro del sistema, no solo desde una perspectiva relacional o ética, sino también como un elemento con impacto directo en la salud, en los resultados clínicos y en la experiencia del proceso asistencial”, ha recalcado el manifiesto.


