Encuesta

Barómetro sanitario: Un ceutí se cura solo; querencia por la privada; los sanitarios mejoran Ingesa

Huelga de médicos a las puertas del Hospital Universitario de Ceuta (HUCE) (2)
photo_camera Los ceutíes confían más en sus médicos que en el Ingesa./archivo
El Ministerio de Sanidad ha hecho públicos los resultados de la encuesta del CIS del barómetro sanitario donde se recoge la percepción de la ciudadanía sobre el sistema público. La muestra en Ceuta es muy baja, pero da para, además de anécdotas curiosas como el recelo a que la IA sustituya a médicos o que un ceutí se cure solo harto de esperar cita, sacar algunas conclusiones: Ingesa necesita mejorar a pesar de que sus profesionales son notables

El Ministerio de Sanidad ha hecho público su barómetro sanitario. Se trata de una encuesta realizada por el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), el famoso CIS de Tezanos, en toda España y que ofrece una percepción más o menos afinada de la ciudadanía patria sobre la sanidad pública. La muestra ofrece además datos desagregados por autonomías, también Ceuta. Ingesa no sale bien parada en la encuesta y la nota que ofrecen los ceutíes sobre los servicios que reciben de la sanidad pública se podría sintetizar con un aprobado raspado que en muchos aspectos es un insfuciente.

El Partido Popular ya ha despachado un comunicado este sábado atacando a Ingesa por lo que parece que es una mala gestión o al menos así la percibe la ciudadanía. Lo cierto es que si bien la encuesta para el conjunto de España y algunas autonomías sí puede servir de elemento fiable de juicio sobre cuál es el estado de la sanidad pública y la percepción del mismo por la ciudadanía, es dudoso en lo tocante a Ceuta por la baja muestra con la que se han sacado los resultados correspondientes a la ciudad. Algo que advierte el propio CIS en sus resultados.

En Ceuta la muestra prevista era de 120 personas, pero finalmente se realizaron sólo 14 entrevistas. Las respuestas de estos 14 ceutíes por poco peso que tengan como muestra extrapolable al conjunto de la sociedad caballa, sí parece coincidir con el sentir general que se palpa en las salas de espera, en la calle y en los ámbitos de discusión política y pública, por más que en algunas preguntas los resultados no soporten ni tan siquiera el escrutinio de las matemáticas más elementales. Aquí va un ejemplo de eso:

La pregunta 8 de la encuesta se centra en la salud mental y pregunta si ha tenido la necesidad de consultar con un profesional sanitario en el último año por un problema de salud mental, malestar psicológico o emocional. De los 14 encuestados en Ceuta, el 82,8 por ciento contestaron que no. De las matemáticas elementales se deduce que 12 de esos encuestados se encuentran o se perciben en perfecto estado de salud mental y 2 no tanto. Sólo a esos 2 que necesitaron acudir a las consultas de salud mental se les vuelve a preguntar por dónde fueron atendidos o les están atendiendo y aquí los porcentajes aparecen difíciles de explicar: el 10,9 por ciento acudieron a la sanidad pública; el 41,1 por ciento en la sanidad privada; el 15,6 por ciento acudieron a un profesional privado, pero sin seguro privado y el 4,7 por ciento acudieron a ambas vías y otro 27,7 por ciento dieron otra respuesta. Incluso sin chanza cabría deducir que uno de los problemas a la fuerza tuvo que estar relacionado con tener personalidades múltiples, probablemente en ambos casos. 

Pero la pregunta 8 sigue y tiene una tercera opción destinada sólo a quienes acudieron por sus problemas mentales o emocionales a la sanidad pública. Esto es el 10,9 por ciento de esas 2 personas. Y pregunta por ¿quién le atendió o le está atendiendo ese problema? La muestra que contesta a esta pregunta sorprendente es de cero personas. Pero aún así, el 30,2 por ciento de esas cero personas dice que le atiende el médico de familia de sus problemas mentales. Y el 69,8 por ciento asegura estar en manos de un psicólogo. A partir de aquí juzgue usted mismo.

Pero más allá de lo que le acabamos de relatar vamos a extraer algunas afirmaciones que se derivan de la encuesta en las preguntas dónde si contestaron esos 14 ceutíes y con las que seguramente gran parte de la cuidaría se pueda sentir identificada en cierto grado y que vienen a reflejar un lugar común bastante asentado en la opinión pública: la sanidad pública que reciben los ceutíes tiene mucho que mejorar.

Un ceutí se cura solo por no ser atendido en tiempo y forma

El 83,8 por ciento de los 14 encuestados tuvieron necesidad de acudir a consulta médica en el último año. De ellos el 41,9 por ciento (unos 6) optaron por la pública y otro 23,8 por ciento tanto por la pública como por la privada. El 18,1 por ciento por la privada. Este último dato triplica la media nacional que se situó en el 5,7 por ciento.

Pero de ese 41,9 por ciento que intentó acudir a consultas en la sanidad pública por algún problema de salud, el 15,9 por ciento no lo consiguió. Es un porcentaje algo menor que lo que sucede en el conjunto de España (24 por ciento). Algo más de la mitad sí lo consiguieron.

Y de ese 15,9 por ciento que no consiguieron una consulta en la sanidad pública, la mitad, el 50,5 por ciento se curaron solos: El motivo que señalaron por el que no pudieron contactar con su médico fue que “le dieron cita para muchos días después pero ya no fue necesaria la visita o la consulta”.

Ingesa necesita mejorar

La primera pregunta de la encuesta va al corazón de la percepción ciudadana sobre la sanidad pública. El 40 por ciento de los 14 ceutíes consultados considera que el sistema sanitario del país, en este caso Ingesa “funciona bien, aunque son necesarios algunos cambios”. La media en el total de España es del 38,7 por ciento. Otro 8,7 por ciento lo aprueba sin fisuras y la mitad lo suspende: un 24,3 por ciento considera que “necesita cambios fundamentales, aunque algunas cosas funcionan” a secas y otro 26,3 por ciento considera que “funciona mal y necesita cambios profundos”.

De 0 a 10 la nota de los ceutíes a la sanidad pública se sitúa en el 5,39 por ciento por el 6,02 que otorgan en conjunto los españoles. Eso sí, por porcentajes un 68,9 por ciento de los encuestados aprueba a Ingesa y le otorga nota por encima de 5. Pero como la mayoría se sitúa entre el 5 y el 6, suman un 33,2 por ciento, ambas notas. Se contrarresta con el 17,7 por ciento que le otorga un 1 y que dice estar “muy insatisfecho” con la sanidad pública.

La nota media sube para la atención Primaria, la de los centros de salud al 5,81 por el 6,27 que obtiene la medicina familiar en el conjunto del país. Y baja al 4,77 para la Atención Especializada. En el conjunto de país la nota es del 5,74.

Los profesionales de Ingesa salvan al sistema de salud público

Si la pregunta para calificar con nota del 1 al 10 se circunscribe a la profesionalidad o en este caso a la confianza que transmiten los médicos y no al sistema las notas suben. Los ceutíes encuestados puntuaron de media con un 7,27 esa profesionalidad de los médicos (7,83 la media de toda España) en la Atención Primaria.

Otro tanto de lo mismo para la enfermería. Sus profesionales sacan un 7,10 en Ceuta y un 8,02 en España.

Los ceutíes aprueban también el tiempo que les dedican los profesionales sanitarios con un 6,55 de nota por el 6,96 que puntúan en su conjunto los españoles. Se va al 7,04 la nota si se pregunta por el conocimiento del historial y el seguimiento de los problemas de salud de los pacientes. 7,22 en España. También se puntúa con un notable (7,16) la información recibida

Los ceutíes prefieren la privada

Las conclusiones de la pregunta 3. “Si tuviera uqe utilizar un servicio sanitario para usted u otra persona de su hogar, y pudiera elegir, ¿acudiría a un centro público o privado cuando se tratara de…?”, denotan la falta de confianza en el sistema público por parte de los ceutíes. 

Para consultas con el médico de cabecera o pediatría el 52,7 por ciento optarían por la privada si pudieran y sólo el 39,8 por ciento por la pública. En el conjunto de España los porcentajes se invierten y son el 28,9 y el 69 por ciento respectivamente.

Peor aún está la cosa si del médico de cabecera se salta a un especialista. El 62,3 por ciento de los ceutíes encuestados optarían por la privada. En España lo harían el 41,1 por ciento de los encuestados. Sólo el 28,2 por ciento de los ceutíes le tienen fé al Hospital.

Ahora bien, si la cosa se pone tan seria como para tener que ser ingresado en un centro hospitalario hay empate. El 46,3 por ciento de los ceutíes encuestados preferiría uno privado y el 46 por ciento uno público. En el conjunto de la muestra para todo el país, el 70,7 por ciento de los españoles prefieren ingresarse en un hospital público.

Y en este caso al menos se podría decir que los encuestados saben bien de lo que hablan. El 77,9 por ciento están asegurados en la sanidad pública y otro 5,4 por ciento usa esos mismos servicios a través de una mutualidad de funcionarios. Pero entre mutuas, seguros privados puros o los privados contratados por la empresa el 63,8 por ciento de los encuestados gozan también de seguro privado en Ceuta. Y la mitad de esos asegurados privados consideran que en caso de problema grave de salud la mejor atención se la pueden dar en la pública.

Esperar cita desespera por más que sea lo habitual

Aunque hay respuestas diversas y rozando lo contradictorio entre los pocos ceutíes de los 14 encuestados que han tenido que ser ingresados o realizarse pruebas médicas con el especialista en los últimos 12 meses con esperas y citas que oscilan entre los 15 días y los más de 6 meses, la percepción general de todos los encuestados es que la sanidad es lenta.

En el último año los encuestados en Ceuta consideran en un 46,9 por ciento de los casos que las listas de espera han empeorado y en el 44 por ciento de los encuestados que la cosa sigue igual. Sólo un 7 por ciento considera que la demora para ser atendido ha mejorado en el último año. Los por sentases son similares a los del conjunto del país en este caso, aunque también algo peores para Ingesa.

Ceuta lejos de la calidad asistencial del resto del país

El Partido Popular en la crítica que ha vertido a la opinión pública al respecto de esta encuesta ha hecho énfasis precisamente en la percepción que tiene los ceutíes sobre su sanidad. Es algo que se filtra en todas las preguntas: las notas a los profesionales son peores que en el conjunto de España, la valoración del sistema público es peor que la media nacional, pregunta a pregunta sin excepción. Así no sorprende que cuando se les han preguntado de forma frontal si consideran que la sanidad pública en Ceuta es mejor, igual o peor que en el resto de España la respuesta se sitúe en la horquilla entre el 45 y el 50 por ciento quienes piensan que es peor en los servicios que ofrece, los médicos que tiene y cómo está organizada. Sólo el 41,3 por ciento piensa que está igual de financiada que en el conjunto del país lo que tampoco significa que consideren que está bien financiada.

La Inteligencia artificial como sustituto del humano no cuela en los pacientes

Una serie de preguntas de la encuesta tratan de abordar la disponibilidad de los pacientes encuestados a ser atendidos de algún modo por inteligencia artificial. En general la desconfianza es alta. En casi todos los supuestos la mitad o más de la muestra en Ceuta y en España se sentirían “totalmente incómodos”, un 1 de 1 a 10, ante asistentes virtuales de inteligencia artificial o similares  que pudieran sustituir o incluso apoyar a los humanos médicos.

Aunque como en toda muestra hay respuestas llamativas. Un 15,2 por ciento de los ceutíes le dan un 8 sobre 10 a ser operado por un robot

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