Benzina explica que la campaña para cribados de cáncer de mama es voluntaria
No. La Consejería de Sanidad no la va a llamar si usted acaba de cumplir 45 años o si está entre esa edad y los 74 años para ofrecerle una mamografía dentro el Programa de Cribado de Cáncer de Mama que tiene en marcha el área que dirige Nabila Benzina en colaboración con Ingesa. No lo hará porque en realidad el programa de Cribado es voluntario: “Se hace una campaña pública y se hace un llamamiento a todas las mujeres del grupo diana, que es entre 45 y 74 años. Ademas, nosotros hemos logrado bajar esa horquilla de edad y contemplamos mayor número de mujeres. La campaña es voluntaria, se llama, se avisa, también a ACMUMA hace un trabajo de captación para que las mujeres se hagan también su cribado. Hay cinto números de teléfono de la Consejería de Sanidad para llamar para hacerse la prueba”, ha explicado la consejera.
Los cinco números de teléfono son estos: 956 510 469 – 956 519 293 – 956 511 060 – 956 511 814 – 956 513 715.
La explicación de Benzina llega después de que el Gobierno a través de un comunicado facilitara este sábado datos del resultado de ese programa de cribado de cáncer de mama asegurando que se “cita” a “todas las mujeres incluidas en la franja de edad” referida entre los 45 y los 74 años. El todas en cifra fueron en 2024 algo menos de 2.000 mujeres (1.809). El censo dice que en esa horquilla de edad en Ceuta viven más de 14.000 (14.412). Dicho de otro modo no se cita, ni se llama, para que se hagan pruebas que puedan anticipar un posible problema oncológico en las mamas a 3 de cada 4 mujeres ceutíes de entre 45 y 74 años.
La razón, a pesar de la rotunda afirmación de la nota de prensa de que se cita a todas, es muy probable que haya que buscarla en los protocolos del programa de cribado. De la explicación posterior de la Consejería ya se deduce que en realidad más que citar o llamar a las mujeres la acción es hacer un llamamiento a que tomen la iniciativa de llamar ellas y pedir cita para la mamografía que ofrece el programa.
“En 48 horas se suele responder. Tenemos una respuesta rápida, pero es verdad que es una campaña voluntaria y no todo el censo, por desgracia, que ese es el objetivo de la Consejería, va voluntariamente”, ha abundado Benzina.
“Hay mujeres que son más reticentes a hacerse la prueba, por lo tanto, es algo que tenemos que seguir trabajando, pero, como ya he dicho, es una campaña voluntaria y en la que se motiva a las mujeres que se hagan el cribado. Ojalá consigamos que el cien por cien de las mujeres entre 45 y 74 años se hagan la prueba. Pero es una actuación voluntaria de cada mujer”, ha insistido.
Es decir en realidad la Consejería no llama a ninguna mujer. Las 1.809 mujeres citadas, lo fueron porque les llegó la campaña del programa de cribado a través de algún canal, y pidieron, ellas, cita para la mamografía. Después acudieron a hacerse la prueba de forma efectiva sólo 1.492 de ellas. Esto en 2024. Las cifras hasta el 15 de octubre de este año son similares. Pidieron cita 1.105 mujeres y se practicaron una mamografía 809.
La importancia del cribado
Si se da importancia esos cribados, a esas mamografías rutinarias cada dos años a partir de esos 45 cumpleaños es porque el cáncer de mama es el tumor más frecuente en las mujeres en todo el mundo. Se estima que una de cada 8 mujeres lo va a sufrir. Y una mamografía periódica puede servir para detectar el tumor a tiempo, lo que mejora la probabilidad de supervivencia en un 90 por ciento.
Así, todos las administraciones con responsabilidad en Salud Pública, como la Ciudad Autónoma, tienen implementados programas de Cribado a través de los cuáles tratan de lograr que todas las mujeres a partir de los 45 o 50 años, según la región, se hagan la prueba cada dos años.
Lo sucedido en Andalucía con los fallos en los avisos a las mujeres tras la prueba ha puesto estos programas en el foco. En otras autonomías lo que hacen es remitir una carta a todo el censo para invitar a participar en el programa y a hacerse la prueba. En algunas la carta se sustituye por una llamada.
"Su cobertura por invitación es total”
No es la Consejería ni el Gobierno de Ceuta la única administración que considera que se está llamando a todas las mujeres, aunque después el resultado es que apenas 1 de cada 5 de las que están en el censo acabe haciéndose la prueba.
El Ministerio de Sanidad tiene un apartado en su web que es ‘Programas de Cribado’. En el apartado de información general recuerda que estos programas se iniciaron en el año 1990 y “en estos momentos su cobertura por invitación es total”.
La web oficial del Ministerio tiene también otros apartados como “protocolos consensuados”, pero al pinchar sólo hay una palabra: “próximamente”. El mismo resultado en “Evaluación de programas de cribado”, “Documentos técnicos” y “Grupos de Trabajo”.
Pero sí hay un amplio despliegue digital sobre el asunto por parte de la Unión Europea que incluso sí da directrices de cómo llevar a cabo estos programas de cribado. Y sobre el asunto en cuestión lo que indica es que se debe remitir una carta con información clara sobre los beneficios de realizarse mamografías a todas las mujeres en edad de entrar en el programa de cribado cada dos años, al menos.
Baja cobertura
Lo que han revelado las cifras facilitadas por la propia Consejería es la baja penetración de este programa de cribado de cáncer de mama, el más común y el más mortal entre las mujeres, precisamente por no detectarse a tiempo. El otro programa de cribado de cáncer en marcha que trata de prevenir la aparición del cáncer colorrectal funciona de una forma similar y el porcentaje de pruebas es aún más bajo y está por debajo del 2 por ciento de la población que debería hacérselas.
El fracaso del programa de cribado de este cáncer de colón es aún más llamativo si se tiene en cuenta que en ese caso ni tan siquiera hace falta una cita médica para una prueba, la de sangre en heces, que se puede realizar en el propio domicilio y con al que las farmacias están colaborando al facilitar los kits para la misma y su recogida.
Buenas prácticas
Como cada autonomía acaba por ser responsable de estos programas bien por tener transferidas todas las competencias en materia de sanidad o bien, como el caso de Ceuta, por tener la competencia en salud pública y por tanto los programas de prevención, los datos son dispares y ni tan siquiera el Ministerio tiene agrupado el balance de los programas de cada región.
En el Principado de Asturias parecen haberse tomado en serio el asunto. Cada año invitan a hacerse la mamografía a unas 150.000 asturianas y su tasa de supervivencia a la enfermedad es muy elevada. 9 de cada 10 mujeres menores de 64 años a las que se le diagnostica la enfermedad, sobreviven. Casi cada año el porcentaje de mujeres en edad de entrar dentro del programa de cribado que efectivamente se hacen la mamografía después de ser invitadas a ella está por encima del 70 por ciento. Un dato muy elevado si se compara con el 20 por ciento de Ceuta.
En el apartado de su web sobre este programa hay enlaces muy prácticos que dan una idea de cómo de en serio se toman el asunto y así facilitan poder modificar las citas para la prueba por mail e incluso facilitar la comunicación de cambio de domicilio para garantizar que la información y la invitación sigue llegando.
Quejas al defensor del Pueblo
El Defensor del Pueblo recibió una queja sobre el funcionamiento del programa de cribado ceutí el pasado año 2024 y en julio emitió varias recomendaciones:
“Que se impulse (Ministerio de Sanidad y consejerías competentes de las comunidades y ciudades autónomas) la pronta finalización de la evaluación técnico científica de la modificación del programa de cribado de cáncer de mama, así como la configuración de un sistema de información sobre el cáncer que permita disponer, entre otras cuestiones, de datos consolidados sobre el resultado del cribado del cáncer de mama y de otros tipos de cáncer”, recoge una de ellas.
También pedía culminar la elaboración por consenso entre autonomías y ministerio de un protocolo igual para todas. También pedía ampliar la edad de los cribados a precisamente la horquilla que sí tiene ahora en marcha la Consejería, de los 45 a los 74 años.
Y por último pedía que “se continúen llevando a cabo las acciones de comunicación necesarias para que la participación en el programa de cribado alcance al mayor número posible de mujeres”.