Una caída de la luz devuelve al hospital a la era analógica durante toda la madrugada
“Yo he visto un médico grabando la pantalla del TAC para poder mirar luego la prueba y ver si encontraba algo anómalo”, relata una paciente que ha sufrido esta madrugada el apagón que ha sufrido el Hospital Universitario de Ceuta (HUCE) y que ha confirmado el propio Ingesa, aunque le resta consecuencias al apagón.
Los propios sindicatos confirman también que “el sistema informático se cae un día sí y otro también”. Sobre las 3.30, según el relato del Ingesa se ha ido la luz. “Ha habido un apagón”, han relatado.
A partir de ahí el funcionamiento de la rutina hospitalaria se ha visto alterado. El Hospital cuenta con dos grupos electrógenos. Uno más grande que da cobertura a todo el hospital y otro más pequeño por si falla el principal. “Pero sí es verdad que hay un retardo desde que se va la luz hasta que entra el grupo electrógeno”, han confirmado desde los sindicatos.
Puede ser, porque en realidad esto no lo confirma nadie, que ese retardo es el que haya echado abajo el sistema informático. “La UCI ha estado bien. No ha habido problemas”, ha asegurado Ingesa.
Pero sí le ha pasado factura al sistema informático que, según Ingesa no ha estado plenamente recuperado hasta primera hora de la mañana entre las 7 y las 8. “Ahora (10.30 horas de este viernes) funciona con normalidad.
A la Dirección Médica del Hospital no le constaban a primera hora de este viernes que el apagón y posterior caída del sistema informático hubiera provocado quejas de los pacientes por una ralentización excesiva de la atención sanitaria. Aunque más allá de la anécdota de que un médico tenga que grabar con el móvil el TAC, lo cierto es que una de las principales consecuencias que lleva aparejada la caída del sistema es que todo se vuelve a hacer manual y no se tiene acceso al historial clínico de los pacientes.
Todo manual, como en la era analógica, incluye, según el Ingesa la dispensación de la farmacia. En el relato realizado por algún paciente sí figura además la queja por la falta de respuesta del propio 061, teléfono al que no contestó nadie.