COVID-19

Ceuta presenta los mejores datos del país pero mira de reojo los niveles de riesgo alto

Ceuta presenta los mejores datos del país pero mira de reojo los niveles de riesgo alto
Javier Guerrero
Javier Guerrero

La situación es “estable con fluctuaciones”, resumía este viernes el presidente de la Ciudad, Juan Vivas, y la tendencia de la pandemia del nuevo coronavirus Covid-19 es también estable, según el último informe de Instituto de Salud Carlos III (ISCIII). Pero la preocupación flota en el aire: La Navidad se acerca cuando Ceuta no presenta ya la evolución optimista de la pasada semana.  La ciudad, aunque en nivel de alerta dos (cuando al menos dos indicadores del bloque I y uno del bloque II están en nivel medio) y con los mejores registros del país por detrás de Canarias, ha registrado en la última semana subidas en indicadores sensibles como la incidencia acumulada a 7 y 14 días, donde los parámetros llevan una semana bordeando los niveles de riesgo alto.

La incidencia acumulada (IA) a dos semanas, la que permite ver la evolución de la pandemia, baja levemente un día más, aunque sigue en el entrono de los 130 casos por 100.000 habitantes. Una frontera peligrosa entre la estabilidad y la cercanía a los límites de la preocupación, según los datos del Ministerio de Sanidad. La ciudad está 100 casos por encima del riesgo bajo (menos de 50 casos por 100.000 habitantes) y a solo 30 de situarse en niveles de riesgo alto. Más cerca aun se sitúa la incidencia acumulada de Covid en Ceuta, con 71 casos por 100.000 habitantes, roza peligrosamente los niveles de riesgo, situados más allá de 75 casos por 100.000 habitantes en siete días.

Así y todo, la Ciudad Autónoma registra los mejores datos en ambas categorías, el segundo por detrás de Canarias en la IA a 14 días y el mejor dato en la IA a 7 días.

Un repunte de casos que ha empujado a su vez a la realización de pruebas diagnósticas, que vuelve a superar las 1.330 (tanto test como PCR) por cada 100.000 habitantes, aun lejos de la media nacional de 1.756,52. La tasa de positividad invita al optimismo, con solo un 5,85% de positivos, levemente por encima del umbral que la OMS calcula para asegurar que la pandemia está bajo control.

En el caso del punto Covid, donde la Ciudad viene realizando test de antígenos a contactos asintomáticos de positivos de Covid-19 y estudiantes que retornan a Ceuta por las vacaciones de Navidad, la positividad es aun más baja. Según datos aportados por el presidente durante su comparecencia de este viernes, de los 2.000 test realizados solo 72 arrojaron un resultado positivo.

Preocupa en la Consejería de Sanidad el elevado número de focos de contagio, hasta 11, según la información facilitada por el consejero de Sanidad, Javier Guerrero, en rueda de prensa este jueves. Todos localizados en el ámbito familiar, salvo unos, detectado en personal sanitario y cuyo foco es precisamente un sanitario que acudió al trabajo pese a que presentaba síntomas compatibles por ola Covid-19.

Según el último informe del Ministerio de Sanidad de este viernes —el último hasta el lunes—, en la última semana se han detectado tres nuevos casos de contagio entre personal sanitario en las dos últimas semanas, dos de ellos en los últimos siete días. Es con mucho el dato más bajo del país, comparado con Melilla, de dimensiones similares, en los últimos 14 días se han detectado 10 nuevos casos entre personal sanitario, la mitad en la última semana. En la comparación con Melilla, inevitable por sus similitudes, más aun en esta pandemia, la ciudad de Ceuta presenta un panorama estable, mientras en la ciudad hermana la tendencia se mantiene en descenso, con una incidencia en niveles de riesgo extremo a 14 días y alto a 7 días. Y todo ello con un 20% de camas UCI ocupada, lo que sitúa a Melilla en niveles de riesgo alto en este parámetro.

Ceuta llega con un aprobado raspado a las puertas de la Navidad, con mejores notas que el resto de comunidades autónomas, pero con el aliento del peligro en el cogote. Una situación que invita a contener la respiración y cruzar los dedos ante la que se avecina: un aumento de la movilidad sin precedentes en el último mes y medio con la relajación de las restricciones a la movilidad, con la apertura para viajes de reagrupación familiar para las celebraciones navideñas, que a la par aumentarán las relaciones sociales, las reuniones y los encuentros.

El escenario perfecto para la tercera ola de la pandemia, la última lección de que con el coronavirus no se juega antes de la llegada de la vacuna.

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