Delegación del Gobierno reconoce que tener que recurrir a traslados a Algeciras "no es lo óptimo", pero ve difícil solución ante la colisión de dos derechos, el del médico, reconocido en la constitución, a negarse a la práctica de interrupciones de embarazos y el de la mujer a decidir sobre su cuerpo
En Ceuta no es posible abortar. No lo es al menos físicamente en el territorio de la localidad, aunque sí hay prevista la derivación de las mujeres que opten por interrumpir su embarazo a una clínica de Algeciras. El motivo, una colisión de derechos con muy difícil solución. Todos los ginecólogos de la ciudad son objetores de conciencia. "No es lo optimo, estoy de acuerdo, pero tenemos que comulgar dos derechos. La objeción de conciencia del profesional, que está recogida en la Constitución y la libertad de la mujer a la hora de decidir sobre su propio cuerpo", reconoce la delegada del Gobierno, Cristina Pérez, en declaraciones a ceutaldia.com.
Ella confirma a este medio la información facilitada previamente por fuentes médicas. Que ningún especialista contratado en el sistema público -es decir, por el Ingesa- en la ciudad está dispuesto a interrumpir embarazos. A mayores, la representante del Gobierno de España no tiene en memoria que en algún momento se llegaran a practicar abortos en Ceuta.
Blindar el aborto en la Constitución
En un contexto convulso, marcado por la aprobación en el Ayuntamiento de Madrid -con los votos a favor del Gobierno del PP de José Luis Martínez-Almeida- de una propuesta de Vox en la que se solicitaba la pega de carteles en todos los centros abortivos informando de un supuesto 'sindrome postaborto', no avalado por la comunidad científica y también por el órdago de la presidenta madrileña, Isabel Díaz Ayuso, alentando a que quien quisiera interrumpir su embarazo lo hiciera fuera de la región capitalina y negándose a crear un registro de objetores, el Gobierno central pretende blindar el derecho de la mujer a decidir sobre su cuerpo incluyéndolo en la Carta Magna.
"Aspiramos introducirlo dentro de los articulados de la Constitución, sin olvidarnos de que el Tribunal Constitucional lo recogió en una sentencia en 2023. Simplemente sería materializarlo en el articulado para darle la mayor protección que sea posible en tiempos de negacionismos y en los que la ultraderecha quiere acabar con el derecho de las mujeres hablando de síndromes sin ningún aval", subraya Pérez, que se muestra preocupada por lo que ocurriría en esta materia en caso de alzarse un gobierno conservador.
Sin embargo, aún reformando la Constitución, reconoce que cambiar la situación de Ceuta -en la que el derecho al aborto está garantizado, pero con traslado forzoso al otro lado del Estrecho- seguirá siendo difícil y solo dependerá de la llegada de algún ginecólogo que no sea objetor de conciencia. "No puedes discriminar en una contratación pública, porque es un derecho constitucional", recalca la delegada, cuestionada sobre la posibilidad de ofertar una plaza en el Hospital local condicionada a que el profesional que la ocupe no ponga reparos a practicar interrupciones de embarazos.
De hecho, en las últimas semanas el propio Colegio Médico de Ceuta se adhirió a un comunicado de la Organización médica Colegial (OMC) en la que defendían la estricta confidencialidad de los datos de los facultativos objetores.
El proceso desde Ceuta
Por el momento, las mujeres que desean interrumpir un embarazo en la localidad pasan generalmente primero por el médico de cabecera y posteriormente por consulta ginecológica en la propia ciudad autónoma. Si cumple con los parámetros, es decir, se encuentra dentro del margen temporal en el que se permite abortar, el Ingesa cursa solicitud para trasladar a la paciente a la Península, pasando por un proceso similar al de otros tratamientos que no se aplican en suelo norteafricano, como la radioterapia.
La demanda de cita en Algeciras se produce con especial rapidez precisamente para evitar exceder los plazos límite, destacan fuentes del Instituto Sanitario, quienes también indican que es la propia mujer quien escoge el medio de transporte -barco o helicóptero- cuyo coste le es reintegrado en su totalidad. Normalmente, el regreso a Ceuta se produce en el mismo día, a pesar de la incomodidad y malestar que puede desatar el proceso.
En cualquier caso, de esta forma, según incide la propia delegada del Gobierno, cualquier ceutí puede acceder a un aborto en condiciones seguras y de forma gratuita como marca la norma.
Preguntada por el supuesto de confidencialidad, como en el caso de una joven que en un contexto familiar adverso deseara poner fin a la gestación, pero tuviera que trasladarse a Algeciras dejando en evidencia sus intenciones ante terceros, Pérez vuelve a reconocer que la situación "no es la óptima". Sin embargo, hasta el día de hoy, la del desplazamiento "es la única opción de dar cumplimiento a este derecho".