Las nuevas iniciativas de la consejería abordarán la obesidad infantil, la salud laboral y las adicciones
Ceuta conmemora este 7 de abril el Día Mundial de la Salud poniendo el acento en la prevención, la vigilancia sanitaria y la importancia de la evidencia científica. Bajo el lema elegido este año por la Organización Mundial de la Salud, "Juntos por la salud. Apoyemos la ciencia", la Ciudad Autónoma ha repasado las principales líneas de actuación que desarrolla en materia de salud pública.
Desde la Consejería de Sanidad y Servicios Sociales se insiste en que el objetivo es reforzar la protección de la población a través de programas que permitan anticiparse a los problemas y mejorar la calidad de vida de la ciudadanía.
Control del agua y vigilancia ambiental
Entre las actuaciones destacadas se encuentra el seguimiento continuo de la calidad del agua de consumo, así como de las zonas de baño y piscinas. Este control, que se realiza a través del Laboratorio de Salud Pública, busca garantizar el cumplimiento de los estándares sanitarios y prevenir riesgos para la salud.
A ello se suma la vigilancia de vectores como el mosquito del género Aedes, incluido el mosquito tigre, así como nuevas líneas de control sobre garrapatas en animales domésticos.
Apuesta por la detección precoz
La Ciudad mantiene activos distintos programas de cribado orientados a la detección temprana de enfermedades. Entre ellos, destacan los dirigidos al cáncer de mama —ampliado a mujeres de entre 45 y 74 años— y al cáncer colorrectal, enfocado a población adulta.
Estas herramientas permiten detectar patologías en fases iniciales, mejorar las tasas de supervivencia y facilitar tratamientos menos agresivos.
Seguimiento de enfermedades y brotes
Otro de los pilares es la vigilancia epidemiológica, que incluye el control de infecciones respiratorias, tanto leves como graves, y de enfermedades de declaración obligatoria.
Este sistema permite identificar de forma temprana posibles brotes y adoptar medidas rápidas para frenar su propagación, especialmente entre los colectivos más vulnerables.
Refuerzo de la vacunación
En paralelo, la Consejería continúa impulsando la vacunación como herramienta clave de prevención. Se mantienen campañas frente a enfermedades como la gripe o la COVID-19, junto a otras dirigidas a colectivos específicos, como recién nacidos o personas en situación de riesgo.
También se incluyen vacunas frente a patologías como la rabia, el virus del papiloma humano o el neumococo, entre otras.
Nuevas líneas de actuación
De cara a los próximos meses, la Ciudad avanzará en nuevas áreas como la prevención de la obesidad infantil, con la presentación de un estudio en centros educativos que permitirá conocer la situación real del sobrepeso entre la población escolar.
Asimismo, se iniciarán actuaciones en salud laboral y se reforzarán programas relacionados con las adicciones, el tabaquismo o la prevención del VIH y otras infecciones de transmisión sexual.
Hacia un sistema más moderno
Todas estas medidas se complementan con el desarrollo de nuevos sistemas de información sanitaria, financiados en parte con fondos estatales, que permitirán mejorar la vigilancia en ámbitos como el cáncer, las enfermedades raras o la salud mental.
Desde la Consejería subrayan que el objetivo es avanzar hacia un modelo más coordinado, eficaz y basado en datos, capaz de responder a los retos actuales y futuros.

