Aunque la convocatoria no tendrá efectos prácticos en Ceuta por coincidir con un día festivo, el colegio profesional quiere visibilizar su solidaridad con los médicos que secundarán la queja al considerar que la reforma representa un grave retroceso en los derechos del colectivo y una amenaza directa para la sostenibilidad del sistema público.
El Colegio de Médicos de Ceuta (COMCE) expresa su apoyo a la huelga nacional convocada para este viernes 13 de junio por la Confederación Estatal de Sindicatos Médicos (CESM) y el Sindicato Médico Andaluz (SMA), en respuesta al borrador del nuevo Estatuto Marco promovido por el Ministerio de Sanidad, encabezado por la ministra Mónica García.
Desde la institución colegial consideran que el citado estatuto representa "un retroceso sin precedentes en los derechos de los profesionales sanitarios, y no una mejora del marco legal actual". Pese a que la jornada de huelga en Ceuta no tendrá repercusión práctica por coincidir con un día festivo -en el que se mantienen únicamente los servicios mínimos-, el COMCE quiere recalcar su solidaridad con los médicos que sí podrán secundar la protesta en otras comunidades.
Entre los aspectos más polémicos del texto que el Ministerio tiene sobre la mesa, se encuentran la imposición de cinco guardias obligatorias al mes y la exclusión de estas del cómputo para la jubilación, jornadas laborales de hasta 45 horas semanales y un modelo salarial que, según los profesionales, "ignora tanto la formación como la responsabilidad que exige el ejercicio médico". A ello se suman la falta de garantías para la formación continuada, una clasificación profesional que rebaja el reconocimiento del colectivo, y un sistema retributivo que "perpetúa los desequilibrios actuales".
Así, el COMCE advierte que esta reforma "no solo afectará negativamente en las condiciones laborales de los médicos, sino que también repercutirá de forma directa a los pacientes". En su opinión, "precarizar aún más la profesión solo contribuirá a la fuga de facultativos del Sistema Nacional de Salud, debilitando uno de los pilares esenciales del Estado del bienestar".
La institución subraya además que no se trata de una huelga salarial, "lo que está en juego es la dignidad de una profesión que ya opera bajo una fuerte presión asistencial, y si se deterioran las condiciones de quienes cuidan, el sistema sanitario en su conjunto termina resintiéndose".
En el caso concreto de las ciudades autónomas, esta situación adquiere "una dimensión aún más delicada", al tratarse de territorios con una infraestructura sanitaria limitada, dependencia estructural del personal médico y una elevada presión asistencial. Por ello, incide, cualquier medida que suponga un empeoramiento de las condiciones laborales no solo complica la retención de facultativos, sino que puede agravar aún más la ya frágil sostenibilidad del sistema público tanto en Ceuta como en Melilla.
El COMCE insiste en la necesidad de replantear esta reforma desde el diálogo con los profesionales y recuerda que la sanidad pública se sostiene gracias al esfuerzo diario de médicos que, en muchos casos, trabajan con sobrecarga y escaso reconocimiento. Por lo tanto, anima a la sociedad a informarse, a respaldar la movilización y a no quedarse al margen de un conflicto que, aseguran, también afecta al futuro de la atención sanitaria que recibe la ciudadanía.