El Estatuto Marco sale adelante sin el respaldo médico y abre un nuevo frente en la sanidad pública
El Consejo de Ministros aprueba la reforma que reduce la jornada máxima semanal a 45 horas y obliga a convocar oposiciones cada dos años, mientras los facultativos denuncian la falta de consenso
El Consejo de Ministros ha aprobado este martes el anteproyecto de reforma del Estatuto Marco del personal estatutario de los servicios de salud, una de las modificaciones más relevantes del sistema sanitario público en las últimas dos décadas. Entre las principales novedades destacan la limitación de las guardias médicas a un máximo de 17 horas, la reducción de la jornada semanal máxima a 45 horas y nuevas medidas para combatir la temporalidad. Sin embargo, la Organización Médica Colegial (OMC) ha mostrado su rechazo al texto al considerar que no incorpora demandas esenciales de la profesión y que ha sido aprobado sin el consenso necesario.
La reforma impulsada por el Ministerio de Sanidad actualiza una normativa con más de veinte años de antigüedad y pretende establecer un marco común para todos los servicios de salud del país. El objetivo, según el Gobierno, es mejorar las condiciones laborales, reforzar la estabilidad en el empleo y adaptar la organización de los recursos humanos a las necesidades actuales del Sistema Nacional de Salud.
Fin de las guardias de 24 horas
Uno de los cambios más significativos afecta a las jornadas de atención continuada. El nuevo Estatuto Marco fija por primera vez un límite máximo de 17 horas de trabajo efectivo en las guardias médicas, siete menos que las 24 horas que podían realizarse hasta ahora.
La reforma también establece que los descansos obligatorios derivados de estas guardias no podrán generar deuda horaria, evitando que ese tiempo tenga que recuperarse posteriormente como jornada ordinaria.
Además, la jornada máxima semanal quedará limitada a 45 horas, por debajo de las 48 horas permitidas por la normativa europea. El texto incorpora igualmente un descanso mínimo de 12 horas entre jornadas y un descanso semanal de al menos 24 horas consecutivas, al que se suman esas 12 horas de descanso diario.
Más estabilidad y menos temporalidad
Otro de los pilares de la reforma es la lucha contra la temporalidad en el sistema sanitario público. El Ministerio de Sanidad plantea que los nombramientos de personal interino en plazas vacantes tengan una duración máxima de tres años.
Asimismo, se establece la obligación de convocar ofertas públicas de empleo con una periodicidad máxima de dos años, una medida destinada a reducir la incertidumbre laboral y facilitar la consolidación de plantillas.
El anteproyecto contempla además una compensación económica de veinte días de retribuciones fijas por año trabajado en los casos en los que se produzcan situaciones de abuso de la temporalidad.
Nuevos derechos laborales y conciliación
La norma amplía el catálogo de derechos laborales del personal sanitario. Entre las medidas previstas figuran fórmulas de flexibilización horaria para quienes tengan a su cargo hijos menores de 12 años o familiares dependientes.
También se contempla la exención de guardias y trabajo nocturno para mayores de 55 años, mujeres embarazadas y profesionales en periodo de lactancia.
Otro de los aspectos novedosos es el reconocimiento del derecho a la desconexión digital fuera del horario laboral, así como el refuerzo de la protección frente a agresiones, discriminaciones y situaciones derivadas de cargas excesivas de trabajo.
La OMC critica la falta de acuerdo
Pese a las novedades introducidas, la Organización Médica Colegial ha recibido el texto con críticas. La entidad lamenta que la reforma haya llegado al Consejo de Ministros sin el respaldo de los médicos y asegura que numerosas propuestas planteadas durante los últimos meses no han sido incorporadas.
"La profesión médica lamenta profundamente que el proyecto de Estatuto Marco aprobado hoy en el Consejo de Ministros haya llegado sin el consenso necesario con el colectivo médico", señala la organización en un comunicado.
Los facultativos consideran que aspectos fundamentales para garantizar la sostenibilidad y la calidad del Sistema Nacional de Salud no han encontrado una respuesta adecuada en el texto. También sostienen que se han dejado fuera reivindicaciones ampliamente compartidas por la profesión que podrían haber contribuido a mejorar la atención a los pacientes y las condiciones de ejercicio profesional.
La reforma inicia ahora su recorrido legislativo
La Organización Médica Colegial defiende que un Estatuto Marco llamado a ordenar el funcionamiento de la sanidad pública debe contar con la participación activa de los médicos, a quienes define como los responsables últimos del acto médico y líderes de los equipos asistenciales.
"Sin médicos no habrá nunca ni un modelo, ni un sistema sanitario sostenible, seguro y de calidad", advierte la organización, que confía en que la futura tramitación parlamentaria permita introducir modificaciones en el texto.
Tras su aprobación por el Consejo de Ministros, el anteproyecto inicia ahora el periodo de audiencia e información pública. Durante esta fase podrán presentarse aportaciones por parte de organizaciones y ciudadanos antes de que la norma llegue a las Cortes Generales para su debate parlamentario.
El Gobierno prevé además un periodo transitorio de cinco años para que los distintos servicios de salud adapten sus estructuras organizativas a las nuevas exigencias en materia de jornada laboral y recursos humanos. A partir de ese marco común, serán las comunidades autónomas las encargadas de desarrollar e implementar las medidas en sus respectivos sistemas sanitarios.