En el Día Internacional de esta enfermedad crónica e "invisible", la asociación de ceutíes afectados por la misma han salido a la calle para recaudar fondos y reivindicar "reconocimiento, apoyo y comprensión", pero también "un tratamiento integral y multidisciplinar"
Lazos morados, manualidades y reivindicaciones salpican hoy el Paseo del Revellín en el Día Internacional de la Fibromialgia, desde donde la asociación ceutí de personas que padecen esta enfermedad han reclamado, una vez más, sus derechos y visibilización.
A través de un manifiesto al que ha dado voz Nuria Fernández Ayala, un de las más de ciento cincuenta miembros del colectivo y paciente, desde la Asociación Ceutí de Fibromialgia han vuelto a reclamar "la necesidad de reconocimiento, apoyo y comprensión para las personas que viven con esta enfermedad crónica".
Sigue siendo un enemigo silencioso y desconocido, tanto en sus síntomas como en "el sufrimiento que causa". Se suma "la falta de atención médica adecuada" por lo que exigen "un tratamiento integral y multidisciplinar", promoviendo la investigación y el desarrollo de tratamientos efectivos que son tan importantes "como el reconocimiento y la dignidad".
Describe de la fibromialgia "el dolor generalizado, la fatiga crónica, las alteraciones del sueño, la rigidez matutina"; pero también "la fibroniebla", que bien conocen quienes la padecen: una "fatiga mental" que impacta en la vida de aquellos diagnosticados con esta dolencia. Todo ello, ha explicado Fernández, causa un innegable impacto negativo en la calidad de vida de los pacientes, "incluyendo dificultades para trabajar, estudiar y disfrutar de las actividades sociales".
Sin embargo, es la "la falta de comprensión y el rechazo que enfrentan las personas con fibromialgia, debido a la naturaleza invisible de la enfermedad" uno de los mayores escollos que encuentran.
De ahí que como cada año hayan echado mano de su propio manifiesto, "una herramienta para la visibilidad y el empoderamiento de las personas que viven con esta enfermedad, buscando una sociedad más consciente y sensible a sus necesidades", y hayan salido a la calle para recaudar fondos y recordar que la fibromialgia existe. Aunque su diagnóstico, se resignan, es complicado y en muchas ocasiones pasa desapercibido.
Hoy no. Hoy, entre globos morados, huchas y una gran variedad de manualidades de todo tipo (desde resina hasta crochet) quienes luchan contra la enfermedad levantan la voz y buscan el respaldo de la sociedad caballa, que no dudan, responderá.