INGESA defiende la derivación "puntual" de endoscopias y alega un aumento de la demanda
El organismo responde a las críticas del MDyC y asegura que las externalizaciones están “planificadas y justificadas” para reducir listas de espera
El Instituto Nacional de Gestión Sanitaria (INGESA) ha salido al paso de las críticas del MDyC sobre la derivación de endoscopias fuera de Ceuta y ha defendido que estas actuaciones no suponen una privatización del sistema, sino una medida “puntual” para hacer frente al aumento de la demanda asistencial.
En un comunicado, el organismo ha lamentado la difusión de “informaciones sin ningún tipo de conocimiento, extremo que es preocupante en portavoces políticos”, en referencia directa a las acusaciones del Movimiento por la Dignidad y la Ciudadanía, que denunció un supuesto proceso de externalización creciente en la sanidad local.
Más demanda, no menos actividad
INGESA ha rechazado que la derivación de pruebas responda a una reducción de la actividad en la ciudad. “La derivación de procedimientos no responde en ningún caso a una disminución de la actividad asistencial, sino, por el contrario, a la existencia de un incremento significativo de la demanda”, ha subrayado.
Según explica, el objetivo es evitar que los pacientes se vean perjudicados por retrasos, recurriendo a recursos externos de forma “puntual, planificada y justificada” para “garantizar la adecuada atención sanitaria y reducir los tiempos de espera”.
En el caso concreto de las endoscopias, estas medidas buscan acelerar diagnósticos clave. “Estas actuaciones están orientadas a acelerar la detección precoz de patologías de especial relevancia clínica, como el cáncer colorrectal u otras lesiones potencialmente graves”, ha indicado.
Evaluación previa y medidas complementarias
Antes de adoptar estas decisiones, el organismo asegura haber analizado la situación del servicio junto a los profesionales sanitarios.
“Ante el volumen de actividad existente y la acumulación de casos pendientes, lo más favorable [...] es adoptar medidas complementarias que permitan dar respuesta eficaz a las necesidades asistenciales”, recoge el comunicado.
En este sentido, INGESA recuerda que este tipo de prácticas son habituales en todo el Sistema Nacional de Salud, donde se recurre a conciertos externos en situaciones concretas, como acumulaciones de demanda, bajas médicas o implantación de nuevas prestaciones.
Externalización bajo control público
El organismo insiste en que estas derivaciones no implican pérdida de control público. “La concertación puntual de servicios se realiza siempre bajo control público [...] garantizando en todo momento la titularidad pública del servicio”, ha recalcado.
Asimismo, ha defendido que su modelo sanitario evita “cualquier desplazamiento de recursos hacia intereses privados en detrimento de la calidad asistencial”, frente a otros sistemas con mayor peso de la externalización estructural.
Tendencia a reducir la dependencia externa
INGESA también ha puesto el foco en la evolución del gasto para desmontar las críticas sobre una supuesta privatización.
Según datos del Tribunal de Cuentas, la externalización representó un 5,09% del gasto en 2022 y un 4,79% en 2023, una tendencia descendente que, según el organismo, “consolida un modelo basado en la eficiencia y el control del gasto público”.
A ello se suma la incorporación de tecnología como la resonancia magnética o el TAC, que ha permitido mejorar la capacidad diagnóstica y generar ahorros de más de medio millón de euros anuales en Ceuta y Melilla.
El origen de la polémica
La respuesta de INGESA llega después de que el MDyC denunciara la derivación de endoscopias con sedación a un centro en la Península, asegurando que esta práctica refleja una “reiterada recurrencia” a la externalización.
Desde la formación localista se ha criticado que “cuando hay una alta demanda de pacientes, el INGESA externaliza los servicios públicos, y cuando no hay suficientes pacientes, también”, cuestionando la coherencia de los criterios aplicados.
Además, el partido ha advertido de un supuesto “desmantelamiento progresivo del sistema sanitario en la ciudad”.
Apuesta por la gestión pública directa
Frente a estas acusaciones, INGESA ha reiterado que su estrategia pasa por reforzar los recursos propios.
“La política sanitaria de INGESA en Ceuta se orienta de manera firme hacia la reducción progresiva de la externalización, apostando por el fortalecimiento de los recursos propios y la gestión pública directa”, ha afirmado.
El organismo ha concluido reafirmando su compromiso con “la calidad asistencial, la eficiencia en la gestión de los recursos públicos y la prestación de una atención sanitaria eficaz, segura y centrada en el paciente”.