Mascotas y golpes de calor: Qué hay que tener en cuenta
Evitar las horas centrales del día o cuidar la hidratación, entre los consejos de los expertos para lograr que los animales se mantengan en óptimo estado
Con la llegada del verano, no solo las personas deben protegerse del calor extremo. Las mascotas, en especial los perros y gatos, también están expuestas a riesgos que pueden comprometer seriamente su salud. Uno de los peligros más comunes en esta época del año es el golpe de calor, una condición potencialmente mortal si no se detecta y trata a tiempo.
Los perros corren mayor riesgo, ya que necesitan salir a la calle incluso durante los días más calurosos. “Los animales no sudan como nosotros. Su regulación térmica depende del jadeo o de la sudoración a través de las almohadillas de las patas, lo que resulta insuficiente en condiciones extremas”, advierte Ana Hernández, veterinaria de Sanitas. En situaciones de calor intenso, una simple caminata puede tener consecuencias graves, desde vómitos hasta un fallo multiorgánico.
Horarios, hidratación y sombra: la primera línea de defensa
La clave para proteger a nuestras mascotas del calor está en la prevención. Lo primero es evitar las horas centrales del día, cuando el sol aprieta con mayor fuerza. Pasear a los perros a primera hora de la mañana o al caer la tarde ayuda a reducir el riesgo.
La hidratación constante es igualmente esencial. Los animales deben tener siempre agua fresca a su alcance. En el caso de los perros, es recomendable llevar un bebedero portátil durante los paseos, incluso si no muestran signos evidentes de sed.
Para ayudarles a regular la temperatura corporal, se aconseja refrescar con agua las almohadillas de las patas, el abdomen y la cara interna de los muslos antes de salir a la calle. Estas zonas contienen vasos sanguíneos superficiales que permiten disipar el calor. Eso sí, evita mojar el lomo, ya que el agua puede calentarse con el sol y provocar un efecto contrario.
En el caso de los gatos, que suelen beber menos agua, ofrecerles comida húmeda puede ser una buena estrategia para mantenerlos hidratados.
Peligros ocultos: el coche y el asfalto
Uno de los errores más frecuentes y peligrosos es dejar a las mascotas dentro del coche. Aunque el vehículo esté a la sombra o con las ventanas entreabiertas, en pocos minutos puede alcanzar temperaturas letales. Nunca se debe dejar a un animal dentro del coche en verano, ni siquiera por un corto periodo.
Otro punto crítico son las superficies calientes. El asfalto puede llegar a quemar las almohadillas de los perros. Antes de salir, conviene hacer la prueba colocando la mano sobre el suelo durante unos segundos. Si quema, también lo hará para ellos. En estos casos, es preferible optar por rutas con césped o tierra.
Reconocer las señales de alarma puede salvarles la vida
Detectar a tiempo un golpe de calor puede marcar la diferencia. Jadeo excesivo, salivación abundante, respiración acelerada, debilidad, vómitos o desorientación son signos claros de alerta. Si se presentan estos síntomas, es urgente trasladar al animal a un lugar fresco, mojar zonas estratégicas con agua (sin que esté fría en exceso) y acudir al veterinario cuanto antes.
También es importante desmitificar ciertas prácticas. Por ejemplo, rasurar en exceso el pelo de las mascotas puede ser contraproducente. El pelaje actúa como aislante térmico, creando una cámara de aire que protege tanto del calor como del frío. En especial, las mascotas de pelo blanco son más susceptibles a sufrir quemaduras solares.
Algunas razas y edades requieren atención especial
No todos los animales reaccionan igual al calor. Los perros braquicéfalos —como los bulldogs o los carlinos—, los cachorros, los animales mayores o con sobrepeso, y aquellos con problemas cardíacos, presentan una mayor vulnerabilidad. En estos casos, las precauciones deben extremarse y es aconsejable consultar con el veterinario para adaptar los cuidados a sus necesidades particulares.
Conscientes de estos riesgos, desde Sanitas han lanzado un nuevo seguro de asistencia veterinaria, con el que refuerzan su compromiso con el bienestar animal. Esta cobertura integral garantiza atención de calidad y herramientas de prevención para que los meses más calurosos del año no representen un peligro para las mascotas.