DENUNCIA CIUDADANA

El Parque Marítimo se olvida de la pandemia a la hora de las copas

El Parque Marítimo se olvida de la pandemia a la hora de las copas
Usuarios del parque si mantener la distancia de seguridad.
Usuarios del parque si mantener la distancia de seguridad.

Decenas de personas, vestidos en su mayoría con bañador o bikini. esperan su turno en la barra, se toman una copa o conversan apiñadas en la isla del Parque Marítimo del Mediterráneo mientras la música, o en su caso el reggateón, atruena en los altavoces y la gente se acerca para poder hablar. Una escena normal, casi cotidiana cada verano si este fuese un verano cualquiera. Si este no fuese el verano de la pandemia.

Es un lector de Ceuta al Día quien remite esta imagen del Parque Marítimo, una instantánea de un vídeo de unos minutos que hemos preferido reproducir en una imagen por la intimidad de los usuarios de las instalaciones municipales. El ciudadano denunciante, indignado, pregunta sarcástico:  “¿La Pascua del Sacrificio no, pero las copitas en el Parque, sí? ¿De esto no dicen nada los informes?”.

El Parque Marítimo del Mediterráneo reabría sus puertas este jueves, con su aforo reducido a 1.000 hamacas, la mitad que en años anteriores, numeradas y solo disponibles bajo reserva online, rigurosamente separadas a dos metros de distancia y escrupulosamente desinfectadas y controladas para garantizar que los clientes estañan a salvo del virus. Escrúpulos y controles que se desvanecen al cruzar el puentecillo que da acceso a la isla, donde parece no existir la pandemia. Allí todos parecen creer estar a salvo de la COVID-19. Nadie lleva mascarilla, nadie guarda la distancia de seguridad ¥, eso sí, nadie baila. Pero no parece que sea por respeto a las normas, sino por sosos.

Nadie cumple las normas de seguridad, ni nadie hace tampoco por cumplirlas. Los locales de copas, al igual que las discotecas, deben contar con alguien encargado específicamente del control del aforo y la observancia de las medidas. Un papel que no parece que cumpla nadie en la isla, ni nadie del parque.

El Parque Marítimo se olvida de la pandemia a la hora de las copas