COVID19

Preocupación y silencio en el vecindario del edificio confinado

Preocupación y silencio en el vecindario del edificio confinado
Calle Fajardo Martínez.
Calle Fajardo Martínez.

“Mejor que no te vean por aquí, ha venido otro compañero con una cámara de televisión y lo han increpado”, advertía al reportero la patrulla de Policía Local que vigila desde este martes el edificio de viviendas de la calle Fajardo Martínez en el que la Consejería de Sanidad ha decretado el confinamiento por la presencia de tres positivos activos que podrían haber contagiado al resto de vecinos. Ellos, los agentes de la Policía Local, son la única presencia en esta callejuela peatonal, muy cercana a la avenida de Regulares y al colegio Severo Ochoa. De momento todo está tranquilo y nadie ha hecho amago siquiera de salir del edificio. Así que mejor que l presencia d periodistas no solicitante a los vecinos que suficiente tienen con su confinamiento. “A ver si por tu culpa vamos a tener que intervenir”. 

La Consejería de Sanidad decretó este martes el aislamiento de los vecinos del inmueble de la calle Fajardo Martínez en el que residen el ceutí llegado de Tánger vía Málaga que dio positivo y las dos personas de su familia que se han contagiado por contacto directo. El edificio, con una cuidada fachada amarillo pálido, alberga tres familias en tres viviendas independientes, domina la calle Fajardo Martínez. Sus ventanas están abiertas y la colada ondea en la azotea. Reina el silencio y solo alguna mirada furtiva tras los visillos invita a pensar que los visitantes no son bien recibidos. Y menos si van con una cámara al hombro. 

Es mediodía, aprieta el calor incluso en las sombrías callejuelas de Hadú, y cuesta encontrar a un vecino por la calle. Más aun a un vecino que quiera hablar con la prensa. “Tanto periodista, tanta foto para qué”, increpa un vecino, “suficiente tiene esa familia”. A regañadientes se explica ante el periodista a condición de que no grabe y explica que, además del confinamiento, tras detectarse el contagio comunitario de al menos tres personas en el edificio, la familia acaba de perder a un familiar, fallecido recientemente en una prisión de Marruecos y no entiende que se les señale por padecer el Covid19. A ellos y al vecindario.

Otro vecino que pasa por allí admite la preocupación. “Aquí vive mucha gente mayor”, explica. Casi en cada familia se comparte la vivienda con los abuelos, dice mientras señala las viviendas cercanas en las que viven personas vulnerables por su avanzada edad. Además, señala, algunos de los vecinos del inmueble confinado han estado saliendo estos días atrás a la calle—antes de que se decretara su confinamiento—y lo hacían sin mascarilla, “en repulsa por que los señalen”.  Y es que a los vecinos de la zona les preocupa seriamente el lapso de tiempo que ha transcurrido desde que diera positivo (el pasado jueves 13 de agosto) y l orden de confinamiento, tiempo en el que han podido moverse libremente.

Preocupación y silencio en el vecindario del edificio confinado