El colectivo sostiene que la institución está trasladando a la ciudadanía una visión alejada de la realidad asistencial, basada en cifras parciales, y alerta de un deterioro estructural que se agrava año tras año.
El Sindicato Médico de Ceuta (SMC) ha denunciado públicamente que INGESA está trasladando a la ciudadanía una imagen “profundamente alterada” de la realidad sanitaria de la ciudad autónoma, construida —según sostiene el colectivo profesional— a partir de “datos incompletos y comparativas manipuladas”. El sindicato asegura que la versión oficial difundida por la institución responsable de la gestión sanitaria “dista mucho” de la situación real y reclama recuperar el rigor y la transparencia para abordar unos problemas estructurales “que se agravan día tras día”.
“Ceuta no está como dicen”: el SMC desmiente el discurso oficial
El sindicato ha señalado que considera “necesario aclarar” una serie de afirmaciones recogidas en un reciente comunicado de INGESA. A su juicio, dicho documento vuelve a ofrecer “una imagen totalmente distorsionada y deliberada”, elaborada mediante cifras parciales y comparaciones “empleadas de forma interesada”. El SMC subraya que la ciudadanía “tiene derecho a conocer la realidad sin filtros ni maquillajes institucionales”.
Uno de los puntos que más controversia ha generado es la afirmación de INGESA de que los médicos de Ceuta se encuentran entre los mejor remunerados del país, apoyándose para ello en un informe del Sindicato Médico de Granada. El SMC señala que ese estudio “no incluye a Ceuta y Melilla” debido a que la indemnización por residencia y la bonificación fiscal impiden realizar comparaciones válidas. Aun así, añade el colectivo, INGESA utiliza estos datos “como argumento central”, obviando elementos esenciales para comprender la situación real.
La organización insiste en que la realidad es “clara”: las guardias médicas en Ceuta se remuneran “entre un 30 % y un 40 % por debajo de la media española”, un dato que considera determinante y que —denuncia— INGESA “no menciona. No interesa”.
Plantilla insuficiente y éxodo continuado de profesionales
El SMC advierte de que uno de los indicadores más relevantes es la tasa de médicos por habitante. Ceuta presenta alrededor de 1,65 facultativos por cada 1.000 habitantes, frente a los 2,15 de la media nacional. El sindicato asegura que INGESA “evita sistemáticamente” este dato, que “no admite interpretaciones” y evidencia la necesidad de medidas urgentes para garantizar la estabilidad asistencial.
A esta situación se suma la salida de profesionales. Según el SMC, 15 médicos han abandonado Ceuta en lo que va de año, un fenómeno que —señala— no puede explicarse únicamente por motivos personales ni reducirse a cuestiones económicas. “Se trata de un patrón evidente que responde a un contexto profesional poco atractivo, a la ausencia de incentivos reales y a la falta de políticas de fidelización”, apunta el colectivo, que relaciona esta dinámica con el “desgaste” generado por mensajes institucionales que “no se corresponden con la realidad asistencial”.
El sindicato también recuerda que el problema se arrastra desde hace años: 150 médicos han dejado Ceuta desde 2018, una cifra que califica de “deterioro sostenido” y que, a su juicio, INGESA “no puede seguir ignorando”.
Preguntas sin respuesta y servicios en riesgo
El comunicado del sindicato plantea cuestiones directas para las que exige explicaciones. “INGESA afirma que ‘no existe fuga de profesionales’: ¿cómo se sostiene esa afirmación cuando la plantilla se reduce día tras día?”, pregunta el SMC. El colectivo también cuestiona otra afirmación oficial: “INGESA asegura que ‘la situación es de absoluta normalidad’: ¿qué concepto de normalidad permite cerrar una sala de hemodinámica por falta de especialistas?”.
La organización señala el caso de la marcha del especialista responsable de hemodinámica, cuya salida —según afirma— se deriva del incumplimiento de condiciones profesionales previamente acordadas. Aunque el sindicato asegura no poder identificar a los profesionales afectados por protección de datos, sí confirma las cifras y el impacto asistencial que esta situación genera.
Listas de espera y opacidad presupuestaria
Otro punto crítico son las listas de espera. El SMC denuncia que cerrar agendas o limitar citas “no reduce la presión asistencial: simplemente la oculta”. Presentar cifras oficiales sin explicar estos mecanismos —advierte— es “inaceptable” y no refleja la realidad que viven a diario pacientes y facultativos.
El sindicato también reclama información sobre los 12,94 millones de euros asignados a Ceuta dentro del Plan Integral de Desarrollo Socioeconómico para reforzar recursos humanos. El SMC pregunta qué medidas se han financiado, qué parte del presupuesto se ha ejecutado y por qué, pese a ese compromiso económico, la situación asistencial sigue estancada. La organización recuerda que esta cuestión fue planteada públicamente el 13 de noviembre y “no ha recibido respuesta alguna”.
Un área reconocida como de difícil cobertura
El SMC subraya que el propio Ministerio de Sanidad ha reconocido a Ceuta como un área de difícil desempeño y cobertura médica, una clasificación que —afirman— debería haber impulsado incentivos eficaces y políticas de fidelización que “nunca han llegado”. En su opinión, la narrativa institucional de INGESA “supone no solo una distorsión del presente, sino un obstáculo para cualquier avance futuro”.
Llamamiento a la transparencia y a medidas reales
El colectivo insiste en que la sanidad ceutí “no podrá mejorar” mientras la institución responsable de gestionarla “continúe negando los problemas más evidentes del sistema”. El SMC reivindica que la ciudadanía merece “instituciones que actúen con responsabilidad e informen con rigor”, y que los profesionales necesitan un entorno que no maquille la realidad, sino que los acompañe “con medidas reales, no con discursos”.
“El SMC reafirma su compromiso con la transparencia, la defensa de los profesionales y la protección de la asistencia pública”, concluye la organización, recordando que “la realidad no se corrige seleccionando datos convenientes, sino con información veraz, medidas adecuadas y una voluntad auténtica de mejorar”.

