El Sindicato Médico denuncia la falta de especialistas, el aumento de derivaciones y la sobrecarga asistencial en ambas ciudades autónomas
El Sindicato Médico de Ceuta (SMC) ha reclamado la dimisión de la ministra de Sanidad, Mónica García, ante lo que considera un deterioro sostenido del sistema sanitario en Ceuta y Melilla. La organización ha denunciado que la situación actual responde a “un modelo agotado que ya no responde a las necesidades reales de los pacientes”, en un contexto marcado por la falta de planificación, la escasez de especialistas y el incremento de derivaciones a la península.
Falta de especialistas y precariedad estructural
El sindicato ha señalado que la situación no es consecuencia de un problema puntual, sino de “una cadena de decisiones políticas” que han agravado la precariedad estructural del sistema sanitario en ambas ciudades, gestionado por el Instituto Nacional de Gestión Sanitaria (INGESA).
Entre las medidas más criticadas, el SMC ha destacado la eliminación del reconocimiento de zona de difícil cobertura, una decisión que, a su juicio, ha dificultado la captación y estabilidad de profesionales en territorios históricamente deficitarios en personal sanitario.
Esta realidad, según el colectivo, se traduce en carencias en especialidades clave como Psiquiatría, Reumatología, Endocrinología o Radiología, lo que incrementa la presión asistencial y dificulta la prestación de servicios básicos.
Críticas a las declaraciones institucionales
El sindicato ha mostrado también su malestar por algunas declaraciones institucionales recientes, en las que se afirmaba que los profesionales sanitarios son “los mejor pagados” o que “sobran médicos”. Frente a ello, el SMC ha subrayado que la situación real es de plantillas insuficientes y “sobrecarga asistencial extrema”.
A su juicio, este tipo de afirmaciones contrastan con el día a día de los centros sanitarios, donde existen dificultades para cubrir servicios y garantizar una atención adecuada.
Aumento de derivaciones a la península
Uno de los aspectos que más preocupa al colectivo es el incremento de las derivaciones de pacientes a la península, consecuencia directa, según denuncian, de la falta de planificación en recursos humanos.
El SMC ha advertido de que esta situación obliga a numerosos pacientes a desplazarse fuera de su entorno para recibir tratamientos esenciales, lo que genera un impacto no solo sanitario, sino también emocional y social, especialmente en casos complejos como el cáncer.
Según datos aportados por el sindicato, entre 2022 y 2025 se han registrado más de 7.300 traslados sanitarios, lo que evidencia una dependencia estructural del sistema sanitario de estos territorios.
Externalización de servicios y recursos infrautilizados
El sindicato ha denunciado además el avance de un modelo basado en la externalización de servicios sanitarios, que incluye pruebas diagnósticas y áreas asistenciales completas. A su juicio, esta tendencia contribuye a debilitar progresivamente la sanidad pública.
Al mismo tiempo, ha señalado la paradoja de las inversiones tecnológicas realizadas, con más de 13 millones de euros destinados a equipamientos como resonancias o salas de hemodinámica que, en muchos casos, no pueden utilizarse plenamente por la falta de especialistas.
Esta situación, según el SMC, genera una infrautilización de recursos materiales y agrava la brecha entre la planificación institucional y la realidad asistencial.
Indicadores sanitarios y falta de respuesta
El sindicato ha advertido también de indicadores preocupantes, como la elevada incidencia de tuberculosis en Ceuta y Melilla, la más alta del país, lo que, a su juicio, pone de manifiesto las deficiencias del sistema sanitario y la necesidad de reforzar la atención pública.
Asimismo, ha criticado la falta de diálogo con los profesionales sanitarios, cuyas advertencias, aseguran, han sido ignoradas de forma reiterada mientras se adoptaban decisiones que han agravado la situación.
Exigencia de responsabilidades
Para el SMC, la situación actual no responde únicamente a cuestiones técnicas, sino a una falta de voluntad política. “No es una cuestión técnica, es una cuestión de voluntad política”, han señalado, al tiempo que consideran que, cuando la gestión no corrige los problemas, deben asumirse responsabilidades.
Por todo ello, el sindicato ha solicitado la dimisión de la ministra de Sanidad y ha reclamado un cambio urgente en la política sanitaria para Ceuta y Melilla, basado en la recuperación del diálogo, el refuerzo de los recursos humanos y el reconocimiento de las particularidades de estos territorios.
El colectivo ha concluido subrayando la importancia de garantizar una atención sanitaria adecuada en el propio territorio: “No hay mayor privilegio que poder enfermar y ser atendido en tu propia ciudad. Y hoy, en Ceuta y Melilla, eso no está garantizado”.

