El sindicato advierte de que la escasez de psiquiatras es crónica y reclama medidas reales de captación y fidelización
El Sindicato Médico de Ceuta (SMC) ha respaldado públicamente la manifestación convocada para este jueves 22 de enero, impulsada por la entidad TDHA, para denunciar la grave situación de la salud mental en la ciudad. El colectivo sindical ha advertido de que la falta de psiquiatras y de recursos no responde a una coyuntura aislada, sino a un problema estructural que se arrastra desde hace años y que afecta directamente al derecho de la ciudadanía a una sanidad pública digna.
Desde el SMC han dejado claro que esta movilización no debe interpretarse como una reivindicación sectorial ni como una protesta puntual, sino como parte de una demanda mucho más amplia: que Ceuta cuente con una atención sanitaria suficiente, estable y de calidad, en igualdad de condiciones con el resto del territorio nacional.
Una situación “especialmente preocupante”
El sindicato ha descrito la situación de la salud mental en Ceuta como especialmente preocupante, señalando la escasez estructural de especialistas, la sobrecarga asistencial y la dependencia de soluciones externas como factores que se han ido normalizando con el paso del tiempo. En este sentido, el SMC ha rechazado la visión trasladada por el Instituto Nacional de Gestión Sanitaria (INGESA), que en su último comunicado ha presentado estas actuaciones como medidas “puntuales y complementarias”.
Para el colectivo médico, negar la dimensión real del problema no contribuye a resolverlo. Externalizar la atención psiquiátrica por falta de profesionales propios, han subrayado, no es una anécdota ni una solución suficiente, sino la consecuencia directa de años de mala planificación, de la ausencia de incentivos y de un modelo de gestión que no ha sido capaz de atraer ni fidelizar especialistas.
Críticas al discurso institucional
El SMC también ha mostrado su preocupación por la respuesta institucional ante las críticas. Considera especialmente grave que, en lugar de asumir responsabilidades, el INGESA haya desacreditado de forma reiterada a profesionales sanitarios, asociaciones y colectivos ciudadanos, calificándolos de “alarmistas o interesados”.
Desde el sindicato han recordado que las protestas sociales, las movilizaciones ciudadanas y las denuncias públicas no surgen por capricho, sino como reacción a un deterioro asistencial evidente que se sufre a diario y que afecta de manera directa a los pacientes, especialmente a los más vulnerables.
Reivindicaciones claras y sin ambigüedades
El Sindicato Médico de Ceuta ha querido sintetizar su posición en varios puntos clave. En primer lugar, ha insistido en que la falta de psiquiatras y de otros especialistas es real y estructural. En segundo término, ha reclamado medidas urgentes de captación y fidelización, frente a soluciones temporales que no abordan el problema de fondo.
Asimismo, ha señalado que externalizar servicios por incapacidad para cubrir plazas propias evidencia un fracaso de gestión, no una alternativa válida, y ha defendido que escuchar a los profesionales y a la ciudadanía debe ser una obligación institucional, no una opción.
Llamamiento a la participación
Por todo ello, el SMC ha animado a la ciudadanía a participar en la manifestación del 22 de enero, como una expresión legítima de una sociedad que reclama una sanidad pública a la altura de sus necesidades.
“El problema no se soluciona con comunicados triunfalistas ni con desmentidos formales”, ha subrayado el sindicato, insistiendo en que Ceuta necesita médicos, recursos, planificación y una voluntad real de cambio para garantizar una atención en salud mental digna y sostenible.

