Juicio

El acusado de matar a su esposa en Parques de Ceuta declara culpando a su hija: “Estaba endemoniada"

Declara el acusado del asesinato de Parques de Ceuta
photo_camera Declara A.G.D., el acusado del asesinato de Parques de Ceuta

El hombre insistió en defender su inocencia, catalogando el suceso de “accidental” durante su intervención en el juicio contestando solo a preguntas de su abogada

 

A.G.D., el policía local acusado de asesinar a su mujer de un disparo en Parques de Ceuta ha defendido su inocencia este lunes durante la quinta sesión del juicio. El hombre ha mantenido que fue su hija quien le quitó el arma de fuego que llevaba cargada y lista para disparar, accionándola de forma “accidental” contra María Ángeles Lozano.

Por problemas técnicos no fue posible iniciar la jornada con las dos pruebas periciales que faltan por practicar. Para poder continuar, el Tribunal de la Sección Sexta de la Audiencia Provincial de Cádiz desplazada en Ceuta planteó adelantar la declaración del acusado. Con el visto bueno de su abogada, Inmaculada Güil, el hombre pasó a prestar testimonio, manteniendo la línea que su defensa lleva trazando durante todo el proceso judicial.

Contestando únicamente a las preguntas de su letrada, A.G.D. explicó cómo el 14 de marzo de 2022 volvió a su domicilio abandonando su puesto de trabajo porque le dolía la espalda. Al llegar a casa dejó el cinturón con la pistola en la mesa del salón, se tomó “tres tés” y discutió con su hija de diecisiete años porque no había ido a clase: “Me cerró la puerta en las narices y la di por perdida”.

Luego, y siempre según su versión, el hombre echó una cabezada en el sofá, de la que le despertó Lozano al llegar al piso. En ese momento se acordó de que tenía pendiente una cita médica en Algeciras y dice haberle pedido ayuda a su esposa para localizar el papel: “No sabía si era ese mismo día o al siguiente”, detalló.

“Cuando iba a guardar la pistola en la caja fuerte me llamó desde la cocina insistentemente, fui y entonces la niña llegó y me golpeó en la mano, acabamos por el suelo y salió un primer disparo que dio en la nevera”, contó el hombre, que aseguró que su hija estaba “endemoniada”.

No sabe cómo, pero cree, o al menos eso afirmó ante el jurado popular, que la joven le quitó el arma y disparó de forma “accidental” a Lozano, que acabó perdiendo la vida.

También defendió haber llamado al 112, a la policía, haberle tapado la herida y practicado la reanimación. Negó seguidamente a preguntas de su abogada que tuvieran problemas maritales o que se fueran a divorciar. “Perdí a mi compañera de vida”, zanjó.

Terminada su declaración se espera que el juicio continúe con dos pruebas periciales antes de que las partes -fiscalía, acusación particular y defensa- emitan sus conclusiones. El hombre, por lo visto en sala a lo largo de las cinco sesiones, en las que su versión no ha acabado de mostrarse sólida, podría enfrentarse a entre 34 y 40 años de cárcel.

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